EL VALOR DE LAS ACCIONES
Es frecuente medir el valor de las acciones de una empresa evaluando la capacidad de la misma para generar resultados positivos (flujos). En general, las acciones de una empresa tienen distinto valor para distintos inversores; como consecuencia, en un mismo momento unos desearán comprar y otros vender.
No debe confundirse el valor con el precio. En general, el valor actual de cualquier activo financiero es la suma de todos los flujos que se esperan del mismo en el futuro, descontados a un determinado tipo de interés (tal y como se explica en la sección Cálculo de la TIR).
En el caso de las acciones, básicamente se espera ingresar una serie de beneficios futuros. Todos los elementos necesarios para el cálculo, asà como el propio método escogido y las variables a considerar, son estimaciones, y por lo tanto, factores subjetivos: el importe de los beneficios futuros, el riesgo en la obtención de los mismos (que en general tiende a aumentar con el tiempo), el número de periodos para los que se realiza el cálculo, el tipo de interés adecuado para descontar los flujos...
AsÃ, el valor actual de una compañÃa será distinto para unos inversores y otros, según los métodos de cálculo empleados, las previsiones sobre la evolución de los tipos de interés (lo que determina el tipo de descuento), las estimaciones sobre la capacidad de una compañÃa para generar beneficios, etc.
Por lo tanto, si para un inversor el valor actual es superior al precio de mercado, estará dispuesto a comprar acciones a dicho precio. Al mismo tiempo, otro inversor podrÃa vender a esa cotización, si el resultado de su modelo de valoración otorga a la compañÃa un valor inferior al precio al que cotiza.
Pueden considerarse los siguientes valores de las acciones, según la información y los métodos utilizados para su cálculo :
Valor nominal: es el resultado de dividir el capital social de la empresa entre el número de acciones.
Valor contable: el valor contable, valor en libros o patrimonio neto de una empresa es el valor de los recursos propios que aparecen en balance "Capital + Reservas - Acciones Propias +/- Resultados - Dividendos repartidos". Esta cantidad es también la diferencia entre el activo total y el pasivo exigible, es decir, el excedente del total de bienes y derechos de cobro de la empresa sobre el total de sus deudas con terceros. Supone realizar la valoración desde una perspectiva estática que no tiene en cuenta la posible evolución futura de la empresa, el valor temporal del dinero, etc. No obstante, se pueden realizar ajustes de tal manera que refleje más fielmente dicho valor, obteniéndose asà el valor contable ajustado.
Valor de liquidación: es el valor de una empresa en el caso de que se proceda a su liquidación, es decir, de que se vendan sus activos y se cancelen sus deudas. Este valor se calcula deduciendo del patrimonio neto ajustado los gastos de liquidación del negocio (indemnizaciones a empleados, gastos fiscales y otros gastos propios de la liquidación).
Valor de mercado: es el valor de cotización de la empresa en el mercado de valores. Este valor es el resultado de la oferta y la demanda, por lo que varÃa continuamente. En las sociedades cotizadas, el valor de mercado es una buena aproximación a su valor real, siempre que no existan circunstancias que lo distorsionen.
Valor teórico o intrÃnseco (valor actual): es el valor que deberÃa tener una empresa. Consiste en obtener el valor actual de una acción atendiendo a la corriente futura de flujos de caja o dinero que se espera que la acción tenga en el futuro. La tasa de actualización o descuento que se suele utilizar para actualizar estos flujos futuros es el coste del pasivo, coste del capital o coste del capital medio ponderado, que es la media aritmética ponderada del coste de los diferentes recursos financieros que utiliza la empresa. Sin embargo el inversor suele utilizar como tasa de actualización el tipo de interés que obtendrÃa (en concepto de coste de oportunidad) de inversiones sin riesgo o, en otros casos, la rentabilidad generada por inversiones con riesgo equivalente.
Es fundamental que el inversor conozca lo mejor posible la situación y perspectivas de la entidad emisora de las acciones, ya que en ellas se basa la estimación del valor actual de las acciones. Consulte la sección sobre Sociedades emisoras.




