Vázquez cree que entre el Vaticano y España hay muchas coincidencias
«Desde que estoy aquà no hay dÃa que mi mujer y yo comamos solos», dice el diplomático
«Estoy pensando en retirar la bandera española del edificio, me avergüenzo de él»
Parece un niño con zapatos nuevos cuando enseña al visitante los tesoros de la Embajada de España en Roma. Su nuevo cargo como embajador ante la Santa Sede ha rejuvenecido intelectualmente a Francisco Vázquez: «Esta ha sido una gran oportunidad para mû asegura. Está disfrutando en Roma, una ciudad que le ha enganchado . En los apenas dos meses que lleva en la urbe su actividad ha sido febril. Tanto es asà que bromea diciendo: «Desde que estoy aquÃ, no hay dÃa en que mi mujer y yo comamos solos».
«Este es un trabajo interesante, porque no sólo es totalmente diferente al que venÃa haciendo como diputado o como alcalde, sino que es distinto a cualquier otro tipo de actividad. Las relaciones con la Iglesia tienen una naturaleza especial». Una de las primera cosas que Francisco Vázquez ha tenido que hacer es desempolvar su francés, que hoy ya tiene al dÃa. Además, está estudiando italiano y repasando el portugués. «Un embajador novato como yo tiene que ser prudente», explica.
Hasta ahora las dificultades que ha encontrado han sido pocas: «Lo que diferencia a la diplomacia vaticana es que este no es un estado normal porque no tiene intereses territoriales, no tiene preocupaciones militares, no debaten cuestiones polÃticas». En sus encuentros ha descubierto que es una diplomacia muy bien formada. «Todos los miembros de la curia hablan cinco y seis lenguas. Gran parte han estado en nunciaturas de todo el mundo y tienen una visión muy amplia, propia de la fe católica».
El relevo en la SecretarÃa de Estado vaticana del cardenal Sodano al cardenal Bertone se lo toma con filosofÃa: «¡Tengo que volver a empezar!». Aunque aún no ha conocido al nuevo primer ministro , Vázquez piensa que como salesiano será una persona abierta, dialogante y pastoral. Este cambio, que parece anunciar otros, confirma su teorÃa de que Benedicto XVI está dando más importancia a los valores cristianos que a la presencia fÃsica de la Iglesia.
Según Vázquez, la toma de posesión del cardenal Cañizares ha supuesto un cambio en las relaciones entre el Gobierno español y el Vaticano. La entrevista que mantuvieron la vicepresidenta De la Vega y el cardenal Sodano fue muy bien acogida y la voluntad de diálogo del Gobierno se ve correspondida en el Vaticano. «En dos meses se ha desbloqueado la negociación en educación y se ha puesto en marcha la negociación de la financiación», afirma y añade que busca «los puntos de coincidencia entre el Gobierno y el Vaticano. «Hay muchos en las polÃticas sociales, en la visión de la Alianza de Civilizaciones o en las relaciones con el Tercer Mundo», dice.
Visita a Valencia
Sobre la visita papal a Valencia, el embajador quiere dejar claro que es un viaje en el que Benedicto XVI va a hablar a todo el mundo, no solo a los españoles. «Me consta que el Papa va a hacer un discurso ecuménico», comenta. Precisamente el Vaticano ha invitado a Vázquez a volver en su avión a Roma.
¿Y cómo es el Papa?: «La personalidad de Benedicto XVI me impactó el dÃa de la audiencia. Su mirada enseguida te cautiva, y también su exquisita corrección. Es muy riguroso en los análisis. No tiene desperdicio lo que dice, él va al grano. A nivel afectivo, me impresionó verlo jugar con mis nietos. Es muy alegre». Una de las lecturas favoritas del embajador son los discursos del PontÃfice, al que empezó leyendo por obligación y ahora lee por devoción.




