Los obispos boicotean la asignatura Educación para la CiudadanÃa
Los obispos hacen un llamamiento a los padres para defender "con todos los medios legÃtimos a su alcance" el derecho que les asiste a determinar la educación moral que desean para sus hijos, en referencia a la nueva asignatura de Educación para la CiudadanÃa, que comenzará dictarse en el próximo curso escolar.
Los prelados han llamado a cerrar filas a los colegios católicos y advierten que, si estos centros admiten en su programación los contenidos previstos en los Reales Decretos para esta asignatura, "entraran en contradicción con su carácter propio". Además, les recuerdan que el Estado "no puede obligarles a hacerlo si no es vulnerado el derecho a la libertad religiosa".
El documento final, aprobado por la Comisión Permanente, reunida esta semana, además plantea la posibilidad de recurrir a "acciones legales" para denunciar la nueva Ley Orgánica de Educación (LOE), ya que "no responde" a los acuerdos Estado español-Santa Sede ni a la sentencia del Tribunal Constitucional del pasado 15 de febrero".
"Ni la LOE ni el último borrador de Real Decreto que conocemos establecen los mecanismos jurÃdicos adecuados para que la autoridad de la Iglesia pueda ejercer con seguridad su obligación de garantizar la idoneidad del profesorado de religión", dice el documento de los obispos..
Para los prelados, la asignatura "Educación para la CiudadanÃa está basada" se basa en criterios "propios del relativismo y de la llamada ideologÃa de género". En esta lÃnea, denuncian que, "bajo el nuevo concepto de homofobia", que forma parte de los contenidos de la asignatura, "se esconde una visión de la constitución de la persona más ligada a las llamadas orientaciones sexuales que al sexo".
"De ahà que el sexo, varón o mujer, sea suplantado por el género precisamente cuando se señalan los criterios según los cuales se evaluará la conciencia moral de los alumnos de Secundaria", señalan.
Los profesores de Religión
Los obispos insisten en la necesidad de que los profesores que imparten esta asignatura no sólo tengan "una capacitación académica especial" sino también "una indentificación con la doctrina que se enseña". Asimismo, recuerdan que es la autoridad de la Iglesia quien debe ofrecer la garantÃa de la idoneidad de los profesores y no no los poderes públicos, ni las organizaciones sindicales.
Es decir, la Iglesia quiere reservarse en exclusiva el derecho a despedir a los profesores de esta asignatura si considera que, por ejemplo, su vida personal no se ajusta a los criterios que la jerarquÃa católica considere adecuados.




