El euro se viste de rojo para recibir la nueva semana
El euro se desinflaba en el mercado de divisas para recibir la semana. Hoy, los inversores optaban por la leve recogida de beneficios, tras las significativas subidas que vivió la moneda única la semana pasada, lo que provocaba que la divisa comunitaria se depreciara en sus principales cruces. El dólar, mientras tanto, se aprovechaba de esta situación y lograba ganar algo de terreno frente al euro.
En la zona euro, los diferenciales de tipos siguen jugando a favor de la divisa, ya que se cuenta al menos con una nueva subida antes de fin de año. El discurso oficial ha pasado claramente a alinearse con la tesis de que el euro refleja los fundamentales y que en estos momentos la economÃa de la región está en mejor situación que la de EEUU.
Con todo, el boletÃn mensual del Bundesbank (Buba) alemán apunta a que el crecimiento en el segundo trimestre estará por debajo del anterior, que fue del 0,5%, a pesar de que la contribución del consumo y el sector exterior mejorarán, debido a una probable caÃda en la inversión y a que no se contará con la contribución de los inventarios que ayudó en el primer trimestre.
Este informe, lejos de tranquilizar, ha apoyado la idea de recogida de beneficios en el euro. Esta acción causaba una reacción en un dólar golpeado por las palabras que Bernanke pronunció la semana pasada. La amenaza de que los problemas del sector hipotecario se extiendan están provocando ventas de activos denominados en dólares.
Pero, tras las dos comparecencias del Presidente de la Reserva Federal (Fed), ante el Congreso, los inversores tienen claro que la Fed no se va a dar prisa en bajar los tipos a pesar de que la crisis inmobiliaria sigue lejos de tocar fondo. Inicialmente los mercados trataron el problema como un asunto estrictamente local, pero la volatilidad del yen empieza a suscitar dudas sobre un posible rebrote de aversión al riesgo.
Con las declaraciones de Bernanke todavÃa resonando en la cabeza de los inversores y poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se depreciaba cerca de un 0,15% frente al billete verde y se cambiaba en 1,3819 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,3821 dólares.




