Teniente general López Rose: ´Las leyes están para cumplirse y la de la memoria histórica se cumplirá´

"La estatua de Millán Astray no pertenece al Ministerio de Defensa, sino que está en una plaza pública, por lo que su traslado no es un problema que nos afecte".
Nacido en Alicante y ascendido al empleo de teniente general el pasado 30 de mayo, José Luis López Rose afronta ahora el reto de dirigir la Fuerza LogÃstica Operativa, cuyo cuartel general radica en A Coruña y de la que destaca su importancia en el conjunto del Ejército.
La falta de cobertura de la plantilla prevista le hace prever que en el futuro habrá más militares destinados en la ciudad, para lo que considera que no habrá dificultades gracias a los cambios introducidos en la ley de tropa y marinerÃa. López Rose resta importancia al hecho de que sea una mujer quien encabece el Ministerio de Defensa y asegura que la ley de memoria histórica será asumida por los responsables militares como cualquier otra.
-¿Cuántas veces ha tenido que explicar qué es la Fuerza LogÃstica Operativa?
-En alguna ocasión he tenido que explicarlo, pero no es difÃcil de entender. Tras la reestructuración del Ejército que supuso el Plan Norte, el Gobierno dispuso la desaparición de la estructura territorial, que tenÃa en A Coruña el Cuartel General del Mando Regional Noroeste, con competencias en una serie de unidades desplegadas en varias comunidades autónomas y provincias. Al desaparecer la estructura territorial del Cuartel General del Mando Regional Noroeste, se transformó en el de la Fuerza LogÃstica Operativa, que integra a todas las unidades de apoyo logÃstico que hasta 2002 dependÃan de los diferentes mandos regionales y alguna más que se creó, como la Brigada de Sanidad. Su objetivo es prestar el apoyo logÃstico que requieren los contingentes terrestres durante sus operaciones en cualquier escenario. Eso hace que dependan de mà unidades desplegadas en Canarias, Valladolid, Zaragoza, Madrid, Sevilla y Valencia.
-¿Tienen la misma importancia para el Ejército las ciudades que antes eran cabecera de región militar y que ahora son sede de una agrupación como la Fuerza LogÃstica Operativa?
-Yo creo que sÃ, una cosa son las responsabilidades territoriales y otra la permanencia de los cuarteles generales con generales de más o menos estrellas al mando. En los últimos dos siglos aquà ha habido generales de diferentes empleos y eso sólo depende del máximo número de efectivos autorizado en cada momento por el Gobierno. Pero la Fuerza LogÃstica Operativa y antes el cuartel general del Mando Regional Noroeste son elementos clave en la estructura del Ejército, tenga en cuenta que la Fuerza del Ejército de Tierra la integran tres mandos: la Fuerza Terrestre, el cuartel general de la Fuerza LogÃstica Operativa y el Mando de Canarias.
-¿Es más importante en esta nueva división la calidad de las tropas que su número?
-A principios de los ochenta, el Ejército de Tierra sumaba casi 300.000 personas, mientras que los nuevos efectivos máximos autorizados, excluyendo al personal civil, son de unos 85.000. Esto ha supuesto sucesivas reorganizaciones en el Ejército; y además actualmente se está reorganizando una nueva estructura para la Fuerza que se viene desarrollando desde finales de 2006. Desde que el Gobierno decidió en 2000 la suspensión del servicio militar obligatorio se busca conseguir un ejército de mayor calidad porque lo requieren las misiones que tenemos que desarrollar. En el Ejército no debe haber diferencias de calidad, porque tan importante es la cualificación del personal que gestiona los recursos humanos y que no participa en operaciones, como la del encargado de llevar a cabo las misiones. El personal del Ejército en este momento es de calidad y está especializado en función de los cometidos que se le encomiendan. Si por algo destaca el personal de nuestro ejército es por su brillante cualificación.
-En su toma de posesión hizo alusión a que es previsible un aumento del personal destinado en A Coruña.
-Dije que en ningún caso los efectivos tengan que disminuir, porque no hemos alcanzado el 100% de las plantillas previstas, sino que estamos en torno al 90%. Por eso no es ninguna aventura decir que necesitamos algo más de personal.
-¿Persisten los problemas para conseguir alistamientos de tropa que se dieron al suprimir el servicio militar?
-En Galicia nunca hubo problema para cubrir los efectivos de tropa. Los efectivos máximos
de tropa autorizados por el Gobierno para el Ejército de Tierra eran de 90.000 personas y en la pasada legislatura se ordenó su reducción a 60.000, por lo que ha habido que ajustar las estructuras para que todas las unidades estén al 100% de sus plantillas.
-Pero, ¿siguen existiendo problemas para convencer a los jóvenes de que el Ejército es una oferta de empleo atractiva?
-Cuando se inició el proceso de profesionalización de las Fuerzas Armadas, la situación social y económica de España no era la actual y las disposiciones normativas del Ministerio de Defensa tampoco, por lo que tuvimos problemas para completar las unidades en los plazos previstos. En la pasada legislatura se publicó una nueva ley de tropa y marinerÃa que permite una mayor permanencia del personal de tropa en los ejércitos e incluso que un buen número de estos profesionales puedan continuar en situación de servicio activo hasta la misma edad de pase a la reserva que los cuadros de mando y que aquellos que presten servicio durante un largo tiempo y luego pasen a la actividad civil puedan recibir una retribución por el servicio prestado, compatible con otras retribuciones en la vida civil. Esta nueva norma, unida a un nuevo reglamento de retribuciones, hizo que cambiara absolutamente el proceso de llegada de nuevos soldados, de forma que no es aventurado decir que en un horizonte de tres o cuatro años tendremos las unidades completas.
-¿Cómo interpreta el Ejército el elevado número de inmigrantes que se alistan?
-Esa es una posibilidad legal que está abierta y lo que se hace es cumplir la ley. En la comunidad gallega el número de extranjeros que presta servicio en las Fuerzas Armadas no llega al 5%.
-Pero en otras comunidades su número es superior.
-En Asturias, dentro de la Brigada Aerotransportable, su proporción es del 10%, pero en ningún caso son cifras extraordinarias y es un tema al que personalmente no le doy ninguna importancia.
-¿Cree que el hecho de que haya una ministra de Defensa favorecerá la incorporación de la mujer al Ejército?
-Yo creo que no tiene nada que ver una cosa con la otra. El titular del Ministerio de Defensa antes era un hombre y ahora es una mujer, lo trascendental es que sea buena ministra. Las posibilidades normativas para la llegada de la mujer a las Fuerzas Armadas están perfectamente establecidas y no tienen ningún lÃmite.
-Pero hay algunas personas que han querido dar una especial relevancia al hecho de que una mujer dirija este ministerio.
-Pues yo no veo ninguna relevancia. No hace mucho, una mujer era la ministra de Defensa de un paÃs y ahora es su presidenta. No es un tema al que haya que dar más importancia. En el Ejército de Estados Unidos acaba de producirse por primera vez el ascenso de una mujer a general de cuatro estrellas, que es consecuencia de un devenir lógico, mientras que en la Academia General del Aire española la número uno de la última promoción es una mujer. He tenido mujeres a mis órdenes en todos los niveles, incluso como pilotos en las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, y son unas oficiales extraordinarias.
-¿Cómo observan los militares el proceso que se denomina como recuperación de la memoria histórica?
-Las leyes están para cumplirse y por lo tanto se cumplirá. La legislación sobre este asunto dice que los diferentes ministerios y departamentos desarrollarán las normas para su aplicación y nosotros la cumpliremos en función de las normas que desarrolle el Ministerio de Defensa. Se está haciendo un acopio de datos sobre aquellas instalaciones que pudieran verse afectadas por esta ley. Hay que cumplirla y por tanto no hay nada que decir.
-¿Provoca algún tipo de resquemor el hecho de que se pueda trasladar la estatua de Millán Astray?
-Es una estatua que no pertenece al Ministerio de Defensa, sino que está en una plaza pública, luego no es un problema que nos afecte. Llevo un mes en A Coruña y le aseguro que no he oÃdo sobre este tema ningún comentario al margen de lo que he podido
leer en la prensa.
-En A Coruña un militar fue expedientado por verter una opinión personal sobre esta cuestión.
-Si fue expedientado, seguramente fue porque esa opinión estarÃa fuera de las facultades que tenÃa atribuidas.
-¿No es un asunto que se aborde en las conversaciones entre los militares?
-Ya le digo que yo no he oÃdo ningún comentario y sólo tuve conocimiento del caso que me dice cuando me incorporé a este puesto.
-¿Cree que la participación de tropas españolas en misiones internacionales ha mejorado la imagen pública del Ejército?
-El Ejército de Tierra participa en misiones en el extranjero desde finales de los ochenta, cuando se adiestraba para poder entrar en operación, mientras que ahora está permanentemente en operaciones, lo que supone un cambio sustancial y una escuela extraordinarias. Todas estas operaciones de paz tienen también un componente humanitario y han permitido a la opinión pública conocer más a su Ejército, lo que también ha permitido acabar con viejos tópicos. Durante los veinte años que llevamos realizando estas misiones no se ha podido leer en la prensa nacional o extranjera un solo caso de un militar español que haya estado involucrado en una conducta incorrecta, lo que no es fácil, porque no hay muchos paÃses que puedan decir eso.
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