Detrás de este fakir de las finanzas no sólo corrÃan las ratas, sino los ricos que aún querÃan serlo más
Bernard L. Madoff podrÃa ser -en el escenario de la crisis económica internacional- una especie de flautista de HamelÃn. Detrás de Madoff no corrÃan sólo las ratas, sino los ricos que querÃan serlo más aún o, al menos parecerlo, aireando ante los amigos de la elite neoyokina y de Florida sus excelentes relaciones con el gurú de la pirámide o el fakir de las finanzas, al que se le acaba de descubrir que toda su parafernalia era mentira. Madoff, al fin y al cabo, se limitaba a embaucar a los agraciados por la fortuna, diciéndoles que multiplicarÃan sus ingresos y, sin duda, ocultándoles que él no era más que un experto en juegos de manos y otros trucos circenses.
Las ratas perecieron en el rÃo, según el cuento de los hermanos Grimm, pero otras versiones menos amables para con el flautista añaden que -como venganza por no haberle pagados las autoridades de HamelÃn su trabajo de liquidar a tantos roedores juntos- continuó tocando la música y los niños le seguÃan encantados incluso hasta desaparecer en una cueva.
El mago yankee
¿Cuál será la venganza de Madoff, ahora que conocemos que su estafa se ha llevado por delante más de 37.000 millones de euros, una cifra similar a la destinada por José Luis RodrÃguez Zapatero a activar el gasto público y tratar asà de crear empleo, según precisaba ayer en El PaÃs el prestigioso colega JoaquÃn EstefanÃa? En España, el agujero dejado por Madoff se ha calculado en 2.330 millones de euros, sólo en el capÃtulo concerniente al Banco de Santander. Pero es sabido que el BBVA también ha sido atrapado por este mago yankee, especializado en el negocio de la venta de humo, y ya veremos cuántos listos depositantes más, muchos más, van a salir trasquilados de semejante trance.
Quitarse el muerto de encima
"Son todos clientes de alta cualificación y sabÃan muy bien en qué invertÃan", argumentan los portavoces de Emilio BotÃn intentado quitarse el muerto de encima. "Estamos ante un delito en toda regla y el Banco no responde por delitos cometidos por otros", agregan tales portavoces como preámbulo justificativo de que los afectados no recibirán indemnización alguna a cuenta del Santander. Es lógico que el Banco más importante de España y uno de los más poderosos del mundo no tenga por qué asumir el coste de los "delitos cometidos por otros".
Maravillas no monjiles
Sin embargo, el aval evidente -desde el Grupo Santander- a los milagros o las maravillas no monjiles precisamente, que con el dinero ajeno iba haciendo Madoff puede perjudicar gravemente la imagen de BotÃn, tan enaltecida precisamente a lo largo de esta crisis. No hay que olvidar además que el efecto dominó ha puesto al descubierto que algunas o muchas de las inversiones de millonarios españoles -actuando como personas individuales o como responsables de empresas y otros tinglados- se canalizaban, en España, a través de la compañÃa M&B Capital Advisers Gestión, propiedad de Javier BotÃn, hijo del gran banquero, y consejero de la sociedad.
¿Ninguna responsabilidad?
También participaba Emilio Morenés, casado con Patricia BotÃn, presidenta en la actualidad de Banesto. ¿No hay ninguna responsabilidad para los que venÃan ejerciendo de brokers? De momento, no, aunque habrá que observar la deriva judicial de este affaire, el mayor escándalo financiero de EEUU, después del caso Enron, que salpicaba y no poco a la familia Bush y, muy singularmente, a quien terminaba de acceder entonces, hace ocho años, a la Casa Blanca. No hay que olvidar, por cierto, y regresando a España los problemas de Banif, filial privado del Grupo Santander, en relación con la quiebra hace unos meses de Lehman Brothers.
Exactamente al revés
El asunto Madoff, por otra parte, corrobora todavÃa más que la crisis económica no es la culpable de la prodigiosa habilidad estafadora de un gurú de ricos ni de otros numerosos episodios de carácter financiero o de otra Ãndole. Es exactamente al revés. Las maniobras de este trilero de la alta sociedad llevan a la conclusión de que la crisis se ha desatado, sobre todo, como consecuencia de que la economÃa virtual o ficticia, basada en la especulación y el pelotazo, ha terminado por estallar.
A precario
En todo caso, certifica también que el tejido financiero a escala global se encuentra a precario, a pesar de las inyecciones de cantidades desbordantes de dinero, destinadas a suturar las heridas, a contener la sangrÃa y a que fluya la liquidez en el conjunto de la ciudadanÃa llamada convencionalmente de a pie. ¿Hacia dónde vamos, pues? ¿Cuántos flautistas más se quitarán de pronto su careta de Papá Noel o de Rey Mago -que son seres bondadosos que reparten juguetes y estimulan el consumo- y enseñarán su faz malvada de delincuentes, según el vocablo utilizado por el entorno de BotÃn?
Lo peor
Lo ignoramos pero cabe temer lo peor. Y no únicamente en España, ni mucho menos. Hoy por hoy, la mayorÃa de noticias económicas de cariz catastrófico han surgido desde hace bastante más de un año en Estados Unidos y han acabado afectando a medio mundo o más. ¡Ojo al Cristo que es de plata!
Enric Sopena
director El Plural




