El Plan Bolonia
En el año 1999, 29 ministros de educación de la UE firmaron una Declaración conjunta en la ciudad italiana de Bolonia con el objetivo de crear un Espacio Europeo de Educación Superior que funcionase como un marco de referencia de las reformas educativas previstas para ser llevadas a cabo en los albores del siglo XXI. Se prevé su implantación en al año 2010 dentro de un proceso que tiene previsto adaptar los contenidos a la demanda social y priorizar la eliminación de barreras académicas.
Aspectos fundamentales
El Plan Bolonia contempla tres aspectos fundamentales encaminados a la creación de la sociedad del conocimiento: las adaptaciones curriculares, las adaptaciones tecnológicas y las reformas financieras. Las licenciaturas y diplomaturas se igualan en cuanto a duración que será de 4 años y pasarán a denominarse tÃtulos de grado; para obtener la especialización existen dos opciones, máster o doctorado; la evaluación de los alumnos va a ser diaria, se va a calificar con clases magistrales, tutorÃas y trabajos en grupo, un total de 40 horas de trabajo semanal, y el examen sólo va a suponer un porcentaje de la nota.
Homogeneidad y movilidad
En el marco del Espacio Europeo de Educación Superior es imprescindible la implantación de un sistema de titulaciones universitarias homogéneo y con la movilidad necesaria para impulsar la movilidad de profesores, investigadores y alumnos entre las diferentes universidades europeas; este establecimiento implica la adaptación a un sistema de titulaciones universitarias de dos ciclos que conlleva que el crédito universitario tenga el mismo criterio en todos los paÃses europeos firmantes del proyecto y que el sistema común de créditos valore el total del tiempo destinado por cada estudiante a la materia que se evalúa.
Adaptación de las titulaciones
No todos los paÃses van a tener las mismas titulaciones porque cada paÃs puede adaptar sus propios planes de estudio en función de las necesidades de su entorno. El EEES plantea nuevas metodologÃas docentes. Una de ellas, la evaluación continua, va a propiciar la utilización de dos herramientas básicas en el siglo XXI como son Internet y las TIC; la otra metodologÃa es la enseñanza práctica que pretende una intervención activa del alumnado.
Financiación y detractores
La financiación, cuyo caballo de batalla es recapitalizar la Universidad, abre las puertas a nuevas vÃas de diversificación de los fondos de financiación lo que provoca la reducción del porcentaje de financiación pública con el fin de que sean las propias universidades las que lleven el peso de su propia financiación. Lo que se prevé es que el sistema pasa de ser público a tener un sistema mixto de financiación. Una de las nuevas opciones que presenta este plan son las becas-préstamo; mediante esta opción los alumnos podrán solicitar una cantidad de dinero que tendrán que devolver cuando consigan un sueldo medio, quedando exentos de su devolución si en un plazo de quince años no consiguen un trabajo bien remunerado. También se podrán realizar másteres oficiales ofertados por las propias universidades.
En España se aprobó este plan por las Cortes y contó con un amplio consenso aunque cuenta con un número importante de detractores y entre ellos circula el temor de que la Universidad se "mercantilice" a causa de la futura relación empresa /Universidad; de que desaparezcan las becas; de que se encarezcan los másteres; de que no resulte factible estudiar y trabajar al mismo tiempo; de la imposición de prácticas gratuitas en las empresas, de las titulaciones que desaparecerán... Todo ello es perfectamente comprensible porque el cambio metodológico y estructural del Plan Bolonia supone un vuelco del actual sistema universitario y los cambios suelen generar inquietud.
Campaña informativa
La imperiosa necesidad de una campaña informativa y cercana es evidente para que los juicios sobre el plan se puedan realizar desde el conocimiento real de los cambios que le acompañan porque no necesariamente la universidad tiene que someterse al dictado de la empresas, ni las becas van a desaparecer porque los préstamos/ renta no las sustituyen sino que son una opción más sin olvidar que las prácticas profesionales son fundamentales en la formación de los futuros profesionales.
Tampoco la autonomÃa universitaria tiene que verse mermada porque las universidades van a poder fijar sus contenidos a partir de unos mÃnimos. El reto, en el momento actual, es facilitar a la mayor brevedad información imparcial y precisa sobre el Plan Bolonia.
Pilar Rego es Educadora Social y bloggera




