Hacienda pierde recursos para investigar grandes fraudes
La promesa de Zapatero de ahorrar recursos presupuestarios reduce las dietas de los inspectores para perseguir contribuyentes. Conclusión: freno a grandes investigaciones. Zapatero anunció que el Presupuesto del Estado se amoldarÃa al control del gasto. Prometió recortes adicionales de las partidas en hasta 1.500 millones en 2009. Y aseguró que nunca afectarÃan a las prestaciones sociales. Pero lo que no dijo es que parte de esos recortes procederÃan de retirar hasta la mitad de algunas de las partidas de las que depende la persecución de las grandes tramas de fraude fiscal, según los inspectores.
"Nos han recortado a la mitad las dietas de las que dependemos para investigar a un contribuyente, con lo que nos estamos encontrando con que, cuando tenemos que seguir una trama importante nos quedamos sin presupuestos para viajar a las filiales o sedes y, o lo pagamos de nuestro bolsillo o frenamos la inspección", afirma uno de los inspectores afectados. La elección es sencilla: "No podemos seguir la inspección".
Esas dietas son las asignaciones de dinero de las que disponen los inspectores para viajar, pernoctar o conducir en sus investigaciones. La Organización de Inspectores asegura que con los medios dotados actualmente resulta imposible seguir una trama en la que aparezca, por ejemplo, un paraÃso fiscal, "porque el seguimiento, los desplazamientos y el tiempo empleado supera con creces el gasto actual fijado en las dietas".
"Nos encontramos con que el inspector jefe nos exige seguir investigando, pero en personal nos dicen que ya hemos agotado el presupuesto de dietas y, por supuesto, no vamos pagarlo nosotros", explica un miembro de la Organización.
Hacienda admite este recorte de gasto. Pero rechaza que esa reducción "comprometa" las actuaciones inspectoras, pues asegura que no se restringen los desplazamiento para la comunicación de notificaciones.
Más restricciones
Los inspectores no comparten esta afirmación. Al reducirse los medios, aseguran que también se ha anulado en la práctica la posibilidad de acudir personalmente a comunicar determinadas cosas a los contribuyentes.
El resultado es que las comunicaciones se realizan directamente por correo certificado. "Pero ahà surge un serio problema de cara al éxito del cobro de la deuda. Si el contribuyente no recoge el correo certificado no se puede dar por abierto el periodo en el que puede defenderse, con lo que surge un motivo de defensa jurÃdica del investigado que puede hacer peligrar el cobro definitivo de la deuda con Hacienda", añade este mismo inspector.
La reciente doctrina del Constitucional (ver EXPANSIÓN del 14 de marzo), de hecho, ya ha puesto pegas al intento de cobro por medio de comunicaciones edictales en los boletines oficiales.
Como colofón, la escasez recaudatoria en la que se sume el Estado ha provocado que la Agencia Tributaria se haya decidido a meter prisa a los inspectores y a exigirles que adelanten en lo posible la liquidación de las deudas tributarias, según estos funcionarios. El resultado, de nuevo, afecta a las investigaciones de los grandes entramados vinculados a paraÃsos fiscales. La razón no es otra que el hecho de que la Agencia está exigiendo plazos tasados para cerrar las actas fiscales y lo está haciendo en periodos tan reducidos de tiempo que no permiten seguir grandes tramas.
Como consecuencia, los inspectores no ocultan que tendrán que investigar más a los contribuyentes más pequeños para compensar la imposibilidad de capturar a los grandes. No debe olvidarse que está en juego hasta un 10% de las remuneraciones anuales de los inspectores, fijadas por medio de un bonus variable que depende de la deuda descubierta.
Un mal momento
El recorte de fondos del Gobierno para la inspección de grandes tramas de fraude no llega en un momento cualquiera. La rebaja coincide con una fuerte caÃda de la recaudación.
Es más: la propia Agencia Tributaria admitÃa en su plan de actuación para este ejercicio que la recesión actual "conllevará un cambio en las conductas fiscales de muchos sujetos, lo que requiere actuaciones que anticipen los riesgos fiscales que la nueva coyuntura y que las más recientes novedades legislativas puedan conllevar". Sin embargo, pese a admitirlo, diezma los recursos para los focos de fraude más importantes, lo que, como efecto colateral, puede desviar ahora las inspecciones hacia contribuyentes más pequeños. No acaban ahà las malas noticias para estos colectivos.
Según las fuentes consultadas, el recorte de gastos también afecta a los cursos de formación para el personal inspector, precisamente cuando las empresas sufren más problemas por la aplicación de la reforma contable. Los Presupuestos ya congelaban los cursos de promoción de formación para "actualizar conocimientos", que un año antes se incrementaban a ritmos superiores al 12%, con lo que ahora la caÃda serÃa evidente.
C. Cuesta / E. S. Mazo / expansión




