Los proveedores recurren a Internet para perseguir a los morosos del ladrillo

El dique seco en el que están inmersos los mercados de crédito ha puesto entre la espada y la pared a muchas compañÃas del ladrillo, y en este contexto "nadie se fÃa de nadie". Ante este clima de desconfianza, muchos proveedores recurren a los foros de Internet para saber qué empresas están cumpliendo con sus pagos o, por el contrario, de qué compañÃas se devuelven los pagarés, uno de los sÃntomas de un próximo concurso acreedores.
"Quiero información de X, los jefes de obras no sacan las facturas, las tienen retenidas, no se ponen al teléfono, dan largas continuamente. ¿Son órdenes de arriba? Es mucha casualidad que en todas las obras pase lo mismo. ¿Van a pagar?", se comentaba en uno de los foros creados ad hoc. "X: me gustarÃa saber cómo tienen el crédito y si tienen problemas de pago. Gracias", se puede leer en otro de los foros de impagados que circula por Internet. "Tenemos un cobro de una factura importante, y no sé como irá el tema... ya que me van dando largas".
Consultas sobre pagarés devueltos, dudas sobre las coberturas de riesgos que ofrecen las aseguradoras a las compañÃas, el estado de las lÃneas de confirming e incluso pronósticos sobre quién puede ser la próxima firma en caer son algunas de las preguntas que recogen estos foros. A pesar de ser una herramienta útil para compartir información, un jefe de obra de una constructora mediana advierte sobre los peligros de estos procedimientos, ya que se pueden difundir rumores falsos sobre una compañÃa y "hacer mucho daño".
El motivo es la desconfianza que se palpa en el negocio de la construcción, especialmente en el ámbito residencial. "No hay nadie fiable, ni tan siquiera las grandes constructoras", expone José MarÃa Carrasco, vicepresidente de la Asociación Española de Proveedores Impagados de la Construcción (AEPIC). Ante este clima de desconfianza y constante rumorologÃa, la Red es una de las vÃas para contrastar quién goza de mejor salud dentro del sector, o lo que es lo mismo, quién es capaz de pagar a sus proveedores.
"Las lÃneas de descuento están completamente cerradas para el negocio de la construcción", afirman rotundamente desde una sucursal de un gran banco español. AsÃ, las entidades no quieren tener ningún descubierto en las cuentas de los clientes por lo que han retirado de su oferta este tipo de productos, especialmente en un negocio de "alto" riesgo como es el de la construcción.
"Con los pagarés devueltos, se sabe que las empresas están al lÃmite o a punto de presentar concurso de acreedores", recalcan los suministradores. El Vox Populi se prodiga en Internet como una opción alternativa para conocer quién es quién en negocio constructor, frente a otras vÃas como los Informes comerciales, de capacidad de pago o las consultar en los registros de impagados (ASNEF o RAI).
Los expertos recomiendan acudir a fórmulas legales que garanticen el cobro de las deudas, como los seguros de crédito, de caución o los avales. Estos instrumentos permiten transferir el riesgo a un tercero, por ejemplo una compañÃa de seguros, de modo que si el cliente no paga, el empresario cuenta con una garantÃa de cobro total o parcial de dicha deuda. Sin embargo,los proveedores aseguran que el acceso a estas fórmulas de cobertura han caÃdo en picado.
Crédito y Caución recalca que las empresas que venden al sector de la construcción deben fijarse "especialmente" en el grado de diversificación de sus compradores y en el segmento del mercado en el que los compradores están operando. "En nuestra opinión, las empresas que actúan fundamentalmente en el sector de obras públicas son menos vulnerables, ya que estas empresas se beneficiarán de las medidas adoptadas por el Gobierno durante 2009 y también deberÃan resultar menos afectadas por la devaluación de activos", exponen en un informe.
Medidas desesperadas ante el ahogamiento financiero
Una de cada seis empresas no pagará sus deudas en 2009, según las estimaciones de la consultora Affirma. En un intento porque estas previsiones no se cumplan, ayer se manifestaron en Madrid diversas asociaciones de autónomos y pymes reclamando medidas ante la "asfixia financiera" a la que se ven sometidas.
Entre las reclamaciones que demanda este colectivo se encuentra la reforma de la Ley de Morosidad 3/2004, de tal forma que se fije como plazo máximo de pago 60 dÃas. "Lo que exigimos con esta medida es que exista una garantÃa real de que se cobren las deudas o de lo contrario, que los responsables acaban en prisión", subraya Carrasco. "Ahora mismo los pagarés que conceden las constructoras no sirven por se están fijando plazos de hasta 180 dÃas (6 meses) para el cobro", recalca el vicepresidente de la AEPIC. "Estamos financiando a las constructoras", ratifica.
Otras de las iniciativas que podrÃa "aliviar" la situación de este colectivo es el adelanto de los pagarés que tiene pactados con las constructoras a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), ante las dificultades para obtener financiación por otras vÃas convencionales. "Tengo 200.000 euros en pagarés de una constructora que está en concurso de acreedores, si el ICO me adelantase un 30% de dicho importe, tras dejar dichos pagarés en custodio, y otro 30% en los próximo seis meses, yo podrÃa seguir realizando mi trabajo con normalidad", asevera. También se tantea la posibilidad de que Hacienda devolviese el IVA que los proveedores han pagado al emitir una factura que aún no ha sido cobrada.
Todas estas medidas serán presentadas ante el Secretario de Estado de EconomÃa, David Vegara, en una reunión prevista para después de Semana Santa. Un proyecto que según los datos AEPIC costarÃa menos de 1.000 millones de euros y beneficiarÃa a unos 3.400 pequeñas y medianas empresas afectadas por este tipo de impagos
"La banca no atiende nuestras peticiones", denuncia Carrasco. "Si no pagamos los bancos nos conceden un máximo de 30 dÃas y a partir de ahÃ, nos comienzan a presionar y buscan garantÃas a través de embargos inmobiliarios. Antes nos concedÃan mucho más margen", indica.
Los embargos no ponen fin al problema de las deudas. "Tras el embargo, los bancos buscan desprenderse de los pisos lo antes posible y por ello, están dispuestos a venderlos al precio que sea. Ya ni la vivienda es una garantÃa". Carrasco recuerda que esta situación era muy distinta hace un año. "El año pasado tuve una demora con unos pagos y el banco me ofreció un préstamos puente para no dejar la cuenta al descubierto, algo que ahora mismo es inconcebible".
EstefanÃa Fonseca/ invertia




