Recogida de firmas para reclamar lo obvio

Los jerarcas de la Iglesia Católica nos ofenden, insultan e injurian. Estas personas no se limitan a exponer a sus seguidores sus teorías, doctrinas o puntos de vista sobre lo humano y lo divino, sino que lo hacen denigrando a todo aquél que no piense como ellos. Ha sido su forma de actuar durante decenas de siglos y, en nuestro país, salvo honrosas excepciones de muy escasa duración, siempre se les ha permitido. Es más, las fuerzas represoras han estado regularmente a su servicio.
Nos llaman asesinos por no desear la cárcel a la mujer que decide interrumpir su embarazo o por apoyar a un padre que, después de 17 años de tener a su hija muerta, desconecta su cuerpo para darle una digna sepultura. Nos tildan de sectarios y totalitarios por querer que nuestros jóvenes se formen en valores cívicos y constitucionales. Nos dicen que despreciamos y causamos un gravísimo perjuicio al matrimonio y a la familia por respaldar el divorcio y el casamiento de los homosexuales. Nos quieren excomulgar por ser partidarios de las investigaciones con células madre embrionarias. Y nos tachan de inmorales por cualesquiera de nuestros actos que no se ajuste a un rígido catálogo de comportamientos que sólo a ellos deberían incumbir.
No les basta con mantener posiciones contrarias al aborto, muerte digna, divorcio, preservativo, matrimonio homosexual o investigaciones con células madre y exigir a sus seguidores que adopten estos criterios bajo las penas que consideren oportunas. No les basta, no. Tienen que criminalizar a todos aquellos, ajenos a su religión, que no comulguen con sus ideas. Lo más sorprendente es que a ellos no se les exige hacer lo que no quieran. Ni se les obliga a abortar, ni a morir con dignidad, ni a divorciarse, ni a utilizar el preservativo, ni a investigar con células madres y ni, tan siquiera, a hacerse homosexuales. Pero, al parecer, esto no les basta. Ellos pretenden que el cumplimiento de sus retrógradas ideas sea obligatorio para todos porque piensan que la verdad les pertenece y, además, han de imponerla. Es el dogma y la intolerancia en estado puro.
Y aquí nos tienen, en pleno siglo XXI, y el Estado no sólo permite que estas personas campen por sus respetos insultando a unos y a otros, sino que la Institución a la que pertenecen se financie con dinero público, enseñen de forma obligatoria la religión católica en sus colegios y sigan vigentes los acuerdos privilegiados suscritos en una época preconstitucional con la Santa Sede. Y, para colmo, alguna administración local gobernada por la derecha les ha regalado, recientemente, terrenos de propiedad pública para la construcción de dependencias religiosas.
Mientras, las víctimas de esta situación de prepotencia chulesca, más propia de los oscuros tiempos medievales, tenemos que mendigar firmas para reclamar ante el Congreso de los Diputados la separación Iglesia-Estado. ¿Se figuran a una víctima de violencia doméstica recogiendo firmas para que su maltratador no comparta café todas las mañanas con el juez que ve su causa? Pues, en esas estamos.
Gerardo Rivas Rico
Licenciado en Ciencias Económicas





Comentarios
la iglesia no obliga a nadie, sólo a sus fieles. Es justo lo contrario que los sociatas, que obligáis a nuestros hijos a estudiar vuestros valores. LIBERTAD¡¡¡
Publicado por: julio | Marzo 5, 2009 10:49 AM
Constutución española:
Artículo 16.
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.
2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.
Publicado por: Xabier Pita Wonenburger
| Marzo 5, 2009 10:59 AM
lo que no entiendo es que, lo que estáis en el poder, acuséis a la iglesia y a la derecha de acusar, amenazar, exigir....pero con que os van a amenazar? con pegaros con un botafumeiro? con que os critique Federico en una insignificante emisora de radio?....os veo un poquito quejicas
Publicado por: julio | Marzo 5, 2009 11:33 AM
nadie critica tu forma de pensar, no tendrias que criticar la de nadie, no tenes el derecho a hacerlo... pedis libertad? bueno, perfecto, tnes libertad de elegir lo que se te de la gana, pero no pongas encontra de la eleccion de otras personas porque asi rompes la libertad del resto.
No comparto desde ningun punto de vista, no voy a hacerte cambiar de opinion, eso lo tengo muy claro, pero es una idea muy absurda la que tenes con respecto al aborto, obviamente qe es asesinato estas matando una vida, y si por culpa de tus actos irresponsables vs practicas aborto a parte de absurda sos egoista. Debes tenerte mucho odio para matar a alguien que es parte tuya, y aunqe no lo quieras en el momento te lo tenes qe qedar, sino cuando vas a aprender a hacerte cargo de tus actos... Vos diste tu opinion,ahora te di la mia
Publicado por: fer | Marzo 16, 2009 5:44 PM