¿Rinitis alérgica o resfriado?

Congestión nasal, moqueo lÃquido, estornudos frecuentes, picor nasal y, con frecuencia, picor de garganta, oÃdos, paladar y ojos. ¿A quién no le suenan estos sÃntomas? Son los tÃpicos y molestos sÃntomas del resfriado, pero también lo pueden ser de la rinitis alérgica. ¿Cómo diferenciarlos? Hacerlo no es una cuestión sencilla, aunque existen algunas pistas que pueden ayudar a las personas afectadas a saber cuál de los dos problemas de salud padecen.
Diagnóstico correcto
Distinguir entre rinitis alérgica y el resfriado común es fundamental para evitar la aparición de complicaciones como el asma. ¿Cuáles son las claves para reconocerlos? Existen, aunque siempre se debe acudir a la consulta de un alergólogo para que realice las pruebas de alergia pertinentes y establezca el diagnóstico correcto. La rinitis alérgica es una inflamación de la mucosa nasal debida a una causa alérgica, mientras que el resfriado común es un proceso infeccioso de la mucosa nasal y de la faringe, casi siempre de origen vÃrico.
Aunque sus sÃntomas se parecen bastante -son el moqueo, los estornudos, la congestión nasal y otras molestias comunes-, es posible distinguirlos porque el catarro también puede ir acompañado de febrÃcula o fiebre, dura entre tres y cuatro dÃas, tras los cuales, se soluciona, y sus sÃntomas son constantes a lo largo del dÃa. En cambio, la rinitis alérgica rara vez se acompaña de febrÃcula, es más fluctuante que el resfriado a lo largo de un dÃa -va y viene dentro de un mismo dÃa- y no remite en pocos dÃas, explica Mónica Antón Gironés, médica especialista en AlergologÃa del Centro Dermatológico Estético, de Alicante, y del Hospital General de Elda.
Otra diferencia que debe poner sobre la pista al afectado es que el tipo de secreción varÃa. En el caso del resfriado es más espesa, amarillenta e, incluso, verde, mientras que en el de la rinitis alérgica suele ser lÃquida y sale, de manera constante, a modo de goteo, como si fuera "una agüilla", según Antón. A pesar de todas estas señales de alerta, para una persona puede resultar muy difÃcil diferenciar al 100% si padece una rinitis alérgica o se encuentra ante un resfriado común. En estos casos de duda, hay que acudir a los especialistas de alergologÃa para someterse a las pruebas pertinentes y asà salir de dudas, añade la especialista.
En la actualidad y a pesar de que su diagnóstico es sencillo, la rinitis alérgica está infradiagnosticada. Para llegar al diagnóstico, el médico interroga al paciente para recopilar la máxima información posible y elaborar, asÃ, una buena historia clÃnica. Además, la disponibilidad de pruebas cutáneas permite precisar cuál es el alérgeno causante de la rinitis. En algunas ocasiones, si hay presencia de sÃntomas asmáticos, como tos, pitos o dificultad para respirar, se precisarán más pruebas En ese caso, se realiza una espirometrÃa, que es una prueba de la función respiratoria, informan desde el Centro Dermatológico Estético de Alicante.
Afectados y sus causas
La rinitis alérgica es la enfermedad alérgica más frecuente. La proporción de población afectada varÃa entre el 3%, el 10% y el 15%, según distintos estudios. Existen diversas causas de rinitis, tanto en el niño como en el adulto, pero se estima que alrededor del 50% de los casos de rinitis son de origen alérgico. La rinitis alérgica está aumentando tanto en la población en edad pediátrica como en la adulta. Se estima que en 50 años entre el 20% y el 30% de la población será alérgica (padecerá alguna alergia, en general, y dentro de ella, rinitis alérgica), informa Antón Gironés.
Una de las causas más importantes que están detrás del aumento de la alergia y, por consiguiente, de la rinitis alérgica es la contaminación ambiental. Además, entre las causas más frecuentes de la rinitis alérgica figuran los pólenes, el polvo los hongos o los epitelios (como el pelo o la caspa) de los animales, informa el especialista.
LA RINITIS SEGÚN SU TEMPORALIDAD
Las personas afectadas por la rinitis alérgica pueden caer en la cuenta de que la padecen, a diferencia del resfriado, cuando sus sÃntomas se repiten con cada nueva temporada de pólenes. No obstante, la época del año de la polinización varÃa dependiendo de las plantas. "Por ejemplo, las gramÃneas polinizan en primavera; el olivo, en los meses de mayo y junio; el del ciprés, en febrero; y las salicorneas, muy tÃpicas de Alicante, en primavera y verano", detalla Antón Gironés.
Las rinitis alérgicas se clasifican en dos subtipos: las estacionales, cuando sus sÃntomas son temporales y ocurren en determinadas épocas del año, por exposición a los pólenes o a ciertos hongos; y las perennes, cuando sus sÃntomas persisten durante todo el año y los alérgenos causantes se encuentran en el ambiente de forma continua, como los ácaros del polvo. No obstante, también pueden darse casos de sÃntomas perennes con exacerbaciones estacionales.
Tratamiento de la rinitis y el resfriado
El tratamiento de la rinitis alérgica se basa en tres pilares fundamentales. El primero de ellos es evitar aquello a lo que se tiene alergia; el segundo es el tratamiento de los sÃntomas, que consiste en aplicar antihistamÃnicos, sprays o gotas nasales, colirios e inhaladores en caso de que también existiera asma; y el tercero, es la inmunoterapia, el único que consigue curar la enfermedad, que consiste en administrar vacunas terapéuticas que contienen el alérgeno que provoca la rinitis y que, a medida que se aplican, van inmunizando a la persona afectada.
Aunque se trata de un tratamiento a largo plazo, en el primer año, en la mayorÃa de los casos, el paciente ya nota cierta mejorÃa y puede empezar a disminuir la medicación para los sÃntomas. Este tratamiento, además, persiste durante años después de haber finalizado.
Por el contrario, el resfriado común se trata con antitérmicos y fármacos para evitar las molestias, y en pocos dÃas el malestar desaparece. Sólo si se produce una sobreinfección -infección de las vÃas respiratorias- se trata con antibióticos, explica Antón Gironés. Se trata, por lo tanto, de un tratamiento radicalmente distinto al de la rinitis alérgica.
Asma, el precio de no cuidar la rinitis
El precio de confundir una rinitis alérgica con un resfriado puede ser alto, ya que se puede complicar y convertir en asma, que resulta más difÃcil de tratar y es más molesta para los pacientes. De hecho, los primeros sÃntomas del asma son los de la rinitis alérgica. En realidad, lo que ocurre es que el asma y la rinitis alérgica son un binomio. Asà lo ha demostrado el estudio Oneair, realizado por la Sociedad Española de AlergologÃa e InmunologÃa ClÃnica (SEIAC) en 600 pacientes para evaluar la coexistencia del asma y la rinitis alérgica en la consulta, y que ha comprobado que 9 de cada 10 personas asmáticas también padecen rinitis alérgica.
Además, la población con rinitis alérgica tiene más probabilidades de desarrollar asma. Según este estudio, la rinitis alérgica es más frecuente en las regiones urbanas (73%), y mucho menor en las áreas rurales (26%), asà como más común en las zonas húmedas y costeras. Y, según este mismo estudio, en España, el 7% de la población tiene sÃntomas de asma y el 22%, sÃntomas de rinitis alérgica.
Debido al infradiagnóstico de la rinitis alérgica y al hecho de que puede complicarse y convertirse en asma, ante la menor duda, la persona afectada debe acudir a la consulta del alergólogo y someterse a las pruebas de alergia para recibir un diagnóstico preciso, destaca Antón Gironés.
MEDIDAS DE EVITACIÓN
La principal medida para tratar la rinitis alérgica es evitar los alérgenos que la provocan. Las personas que la sufren por sensibilización a los ácaros -pequeños arácnidos que anidan en los lugares de la casa donde se acumula polvo- deben realizar, con frecuencia, la limpieza de la casa y de la habitación con el aspirador; mantener el dormitorio ventilado y evitar la humedad; utilizar la ropa de cama sintética, nunca lana o plumas; cubrir con fundas antiácaros el colchón y la almohada; evitar cortinas, libros, peluches, tapicerÃas, alfombras y no usar nunca moqueta; lavar la ropa de cama y las fundas a más de 65º C; y aspirar la tapicerÃa del coche con frecuencia.
Si la persona afectada por la rinitis alérgica lo es por sensibilización a los pólenes, las medidas de evitación que se aconsejan son otras: mantener las ventanas cerradas en las horas tempranas y por la tarde; reducir las actividades al aire libre y las salidas al campo o parques; mantener las ventanas del coche cerradas al viajar; colocar un filtro en el aire acondicionado; acudir a la playa y al mar; utilizar gafas de sol al salir a la calle; evitar cortar el césped; no secar la ropa en el exterior los dÃas de viento; e informarse de forma habitual del nivel de polen ambiental (www.polenes.com).
Por Clara Bassi




