Sogama es incapaz de tratar la mitad de la basura que recibe

Nació con limitaciones y el paso del tiempo no ha hecho más que agravar sus taras. El proyecto de una planta de tratamiento de residuos de carácter público autonómico veÃa la luz en 2001, como organismo autónomo adscrito a la ConsellerÃa de Medio Ambiente. NacÃa la Sociedade Galega de Medio Ambiente, Sogama, en Cerceda, el epicentro, desde entonces, de la basura de los gallegos.
Ya en su primer año de vida, después de un lustro en el que los residuos se acumulaban empacados sin tratamiento previo en el vertedero de Areosa, las cifras evidenciaron un mal trabajo de campo en el diseño del sistema. La planta fue concebida para dar tratamiento a 550.000 toneladas de residuos, pero en 2001 recibÃa ya 568.579. Era sólo el primer sÃntoma de que algo fallaba en el planteamiento. Desde entonces la sobresaturación de Sogama ha sido una constante en el funcionamiento integral de la gestión pública de residuos, que ocho años de recorrido y dos colores polÃticos opuestos al frente del proyecto no sólo no han sabido resolver sino que han agravado la situación.
El incremento de residuos inherente al desarrollo social de un territorio ha confirmado desde entonces, año a año, la congestión del sistema. El vertedero de Areosa, inicialmente diseñado como apoyo a la planta se ha vuelto complementario a ella y la realidad actual lo aboca a ser el destino mayoritario de la basura gallega. Y es que la tendencia constante durante todos estos años y en especial desde 2005 revela que la cantidad de basura excedente que no se trata en la planta sino que se acumula en el vertedero controlado no ha hecho más que aumentar: 257.000 toneladas de las 763.000 recibidas en 2004; 336.000 de 827.000 en 2005; 479.141 de las 900.000, en 2006; y 375.000 de 909.000 en 2007. El pasado año la tendencia in crescendo tocaba techo al dividirse casi al 50% la cantidad de basura gestionada en la planta de tratamiento y la depositada en el vertedero. De las 896.648 toneladas de residuos recepcionados en Sogama, 482.128 fueron recuperadas en la planta y 414.520 se acumularon en Areosa.
A Coruña colmó el vaso
El punto de inflexión que marca el año 2005 en la curva temporal de la evolución de Sogama, no resulta casual, sino que viene marcada, como el global de la trayectoria de la sociedad pública, por aspectos polÃticos. Ni en el seno del Partido Popular quedan ya dudas del desaguisado que se consintió en los orÃgenes de Sogama, cuando era el Gobierno Fraga el responsable de la entidad. Del mismo modo parece haber consenso al señalar la falta de rigor en las previsiones del Gobierno bipartito al promover en 2005 la adhesión de A Coruña al servicio de Sogama; decisión sobre la que llovieron acusaciones de haber sido basada en favores polÃticos más allá de la posibilidades de acción de la planta. La ciudad herculina pasó entonces, de manera oficial, a destinar a Cerceda los residuos que hasta entonces se trataban en Nostián, ante el colapso de la planta coruñesa. En paralelo, las cantidades de basura que rebosan la capacidad de Sogama y se acumulan en el vertedero se dispararon hasta el actual fifty-fifty.
AsÃ, el Gobierno popular entrante en la Xunta se reencontrará con una realidad cruda cuyos puntos débiles conoce bien y a la que el mandato de PSdeG y BNG no supo dar salida. Junto a la congestión del sistema que señala a la gestión de residuos como asignatura pendiente del poder autonómico en materia ambiental, el Ejecutivo de Feijóo asistirá al desenlace de la investigación judicial abierta en el vertedero de Areosa ante los indicios hallados de un posible delito de contaminación continuada por el mal funcionamiento de la instalación. Pendiente quedará la toma de decisiones para reorientar la situación ambiental y legalmente, pero también el cumplimiento de las sanciones que previsiblemente recaerán sobre la sociedad pública.
INVESTIGACIÓN ABIERTA
Ante un delito de contaminación continuada
La Sociedade Galega do Medio Ambiente atravesó durante el último año sus momentos más difÃciles en lo que a imagen pública se refiere. Un vertido al rÃo Lengüelle, en Cerceda, el pasado octubre de 2008 abrÃa la caja de Pandora desatando un torrente de revelaciones pública de anomalÃas en el funcionamiento de la planta de residuos. El fuego cruzado de acusaciones polÃticas avivó las dudas razonables al respecto del funcionamiento de la instalación pública.
La investigación abierta a raÃz del vertido, que provocó la muerte a unas 3.000 truchas en el curso del Lengüelle, en seguida apuntó a las instalaciones del vertedero de Areosa como origen del residuo lÃquido.
Sin embargo esta confirmación no sirvió para señalar inicialmente a los responsables del mismo, ya que en Areosa confluye el vertedero de tres empresas cercedenses: Danigal, Gesuga y Sogama. Desde la oposición, el PP insistió casi a diario en comparecencias públicas y parlamentarias en señalar a Sogama como responsable del vertido, pero Medio Ambiente defendió la presunción de inocencia de la sociedad. Sin embargo, el pasado mes de enero la noticia saltaba a los titulares de prensa: Medio Ambiente tenÃa constancia de que el vertido provenÃa de Sogama. Un informe de Augas de Galicia, ente adscrito al departamento autonómico, asà se lo hacÃa saber. Dicho informe abrÃa además la puerta a un posible delito de contaminación continuada, que está todavÃa siendo investigado por el Seprona. La resolución judicial dictará la sanción correspondiente .
Fuente: correogallego/Alba Taladrid




