Una encÃclica papal busca una "autoridad global" sobre economÃa

El Papa Bieito XVI pidió una "autoridad polÃtica mundial" para gestionar la economÃa global y por una mayor regulación gubernamental de las economÃas nacionales para sacar al mundo de la actual crisis y evitar que se repita.
El llamamiento del Papa a repensar el modo en que se gestiona la economÃa mundial se produjo en una nueva encÃclica que abordó una serie de asuntos sociales pero cuyo principal hilo conductor fue cómo la actual crisis ha afectado a las naciones ricas y pobres. Partes de la encÃclica "Caridad en la verdad" parecÃa que iban a molestar a los conservadores por su rechazo subyacente al capitalismo sin control y las fuerzas del mercado sin regular, que dijo que llevó a un abuso "ampliamente destructivo" del sistema.
El Papa considera que cada decisión económica tiene una consecuencia moral y pidió "formas de redistribución" de la riqueza supervisada por los Gobiernos para ayudar a los más afectados por las crisis. Bieito dijo que "existe una urgente necesidad de una verdadera polÃtica mundial" cuya tarea sea "gestionar la economÃa mundial, revivir las economÃas afectadas por la crisis, evitar cualquier deterioro de la presente crisis y los mayores desequilibrios que podrÃan resultar".
Dicha autoridad tendrÃa que estar "regulada por la ley" y "necesitarÃa estar universalmente reconocida y revestida con el poder efectivo para garantizar la seguridad de todos, respeto por la justicia y por los derechos". "Obviamente tendrÃa que tener la autoridad para asegurar el cumplimiento de sus decisiones por parte de todos los implicados, y también las medidas coordinadas adoptadas en varios foros internacionales", agregó.
SE NECESITAN REFORMAS
Las Naciones Unidas, las instituciones económicas y las finanzas internacionales tienen que ser reformadas "incluso en medio de una recesión mundial", manifestó Benedicto XVI en su encÃclica, de 141 páginas.
Una encÃclica es el documento papal más importante y aporta la guÃa más clara para los 1.100 millones de católicos del mundo y para los no católicos sobre lo que piensan el Vaticano y el Papa sobre asuntos sociales y morales especÃficos.
El texto está dirigido a todos los católicos además de "toda la gente de buena voluntad" y fue publicado en la vÃspera del inicio de la cumbre del G-8 en Italia, y tres dÃas antes de que el Papa aborde la recesión mundial con el presidente estadounidense, Barack Obama. En diversas secciones de la encÃclica, Bieito XVI dejó claro que tenÃa grandes reservas sobre un mercado totalmente libre.
"La convicción de que la economÃa debe ser autónoma, de que debe protegerse de "influencias" de carácter moral, ha llevado al hombre a abusar del proceso económico de un modo ampliamente destructivo", manifestó. "A largo plazo, esas convicciones han llevado a unos sistemas económicos, sociales y polÃticos que pisotean las libertades personales y sociales, y por lo tanto son incapaces de proporcionar la justicia que prometen".
El beneficio es útil solo si sirve como un medio de aportar un futuro más brillante a toda la humanidad. En otros apartados de la encÃclica, su primera en asuntos sociales desde su nombramiento en 2005, abordó asuntos como el desarrollo, la migración, los derechos sindicales, terrorismo, turismo sexual, asuntos de población, medio ambiente, bioética y energÃa.
La publicación de la encÃclica se retrasó casi un año para que el Papa pudiera abordar aspectos de la actual crisis económica.
Fuente: reuters




