Aznarismo en estado puro: "Que los catalanes se vayan de una puñetera vez y que nos dejen en paz"
El llamado Grupo de Estudios Estratégicos (GEES) es una especie de guardia de corps del movimiento neocon made in Spain. Está integrado por los amigos y los cerebros de José María Aznar. El GEES gira en torno al universo del liberalismo radical o salvaje, del que en España la FAES constituye uno de sus más importantes referentes. Entre los intelectuales ultraconservadores -cercanos todos ellos al ex presidente del Gobierno- figura Pedro Fernández Barbadillo, que está muy furioso con Cataluña, tras el editorial conjunto de la prensa catalana defendiendo el Estatuto.
Este edecán de Aznar ha escrito en Periodista Digital -cuyo director, Alfonso Rojo, a raíz del Alakrana, aboga por bombardear Somalia y que los restos mortales de sus habitantes sean comidos por los atunes- que "a la señora Cataluña hay que ponerla en la puerta". Es decir, despedir de España a Cataluña.
Argumentos tabernarios
Su exquisita retórica equipara al tal Barbadillo con algún que otro rufián del periodismo. He aquí una muestra de sus argumentos tabernarios: "Los nacionalistas catalanes son, más que insaciables, inaguantables. Y están amenazando con que la señora Cataluña sen enfadará mucho y reaccionará si el Tribunal Constitucional se atreve a tocarle el culo, digo el estatuto" (sic). Y añade groseramente: "A las chulerías de Carod y Montilla, que no valdrían más que para conserjes en una oficina municipal -y que me perdonen los conserjes-, les contesto lo siguiente: ¡¡QUE SE VAYAN DE UNA PUÑETERA VEZ Y QUE NOS DEJEN EN PAZ!! (sic).
Pastel vomitivo
Semejante troglodita añade una guinda a su pastel vomitivo [vomitivo en versión Cobo]. Leamos acerca de los catalanes: "Que se queden con los aeropuertos, con el oasis, con el Barça, con el Archivo de Salamanca, con la tumba del golpista Companys, con el cava, con Montserrat, con las autopistas de peaje que construyó Pujol, con la Caixa, con sus embajaditas, con sus selecciones de bolos, con Gas natural, con el Liceu, con Pascual Estivill, con los bienes religiosos de la Franja, con la infanta Cristina y Urdangarín..." ¿Esto último es otro premio de Aznar al Rey de España?
Más gritos
Y luego, más gritos: "¿CUÁNDO VAN A COGER LA PUERTA Y MARCHARSE?" "¿A QUÉ NO TIENEN AGALLAS PARA PROCLAMARSE INDEPENDIENTES" (sic).
El del catalán en la intimidad
Así es la talla de los estrategas de Aznar, aquel tipejo que decía todo orondo en TV3, mendigando el voto de los nacionalistas catalanes: "Yo hablo catalán en la intimidad". Lo cual fue dicho por el líder popular entre elogios desbordados a la lengua catalana. Y no cantó Paraules d´amor, como Joan Manuel Serrat por el canto de un duro. Si le hubiera exigido Jordi Pujol -como condición sine qua non para avalar su viaje a La Moncloa- que cantara con Ana Botella Els Segadors, que se pusiera una barretina y se hiciera socio del F.C. Barcelona, Aznar le hubiera obedecido con diligencia y sin complejos.
Otro rebuzno
Y como colofón otro rebuzno de Barbadillo, el monago de Aznar: ¡¡LO REPITO: QUE SE VAYAN!! (sic). Pero estos deseos vienen de muy lejos y, por fortuna, nunca han conseguido su objetivo los separadores. Y es que si Barbadillo, en lugar de insultar a troche y moche, leyera un poquito de historia, y además la asimilara, tal vez sería más cauto y más sensato. Yo le recomiendo la biografía de Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, valido de Felipe IV, escrita por el hispanista británico J.H. Elliot.
Conde-duque de Olivares
En 1632, Olivares pensaba que "cualquier concesión que se hiciera [a los catalanes] no lograría sino alentar su orgullo e independencia". Por el contrario, y según Elliot, "para Barcelona, el desprecio que hacía la corte a un derecho histórico (...) no venía sino a confirmar la convicción generalizada de que el conde-duque estaba decidido a acabar con las libertades de Cataluña". O sea, que hay problemas -como el contencioso entre Cataluña y España- que son mucho más complejos de lo que creen los demagogos del aznarismo o del GEES. A ver si se van enterando...
Fuente y autor: Enric Sopena es director de El Plural




