España ultima la eliminación de seis paraÃsos fiscales de su lista negra
El Gobierno ha cerrado o está ultimando acuerdos para intercambiar información fiscal con seis paÃses, entre ellos Andorra, que aparecen en la lista española de paraÃsos fiscales, formada por más de 45 territorios. Una clasificación que puede reducirse a la mitad a medio plazo ya que España, actualmente, negocia convenios fiscales con más de 20 paÃses que figuran en su lista negra.
Desde que España aprobó su lista de paraÃsos fiscales en 1991, nunca tantos territorios, y menos en un espacio tan corto de tiempo, habÃan llamado a la puerta de Hacienda para firmar convenios de doble imposición que faciliten el intercambio de información. Sellar un acuerdo fiscal supone un requisito indispensable para abandonar la lista negra.
Entre los territorios opacos que están negociando con Hacienda se encuentran paÃses con un gran atractivo para invertir (Hong Kong o Singapur), otros exóticos (Antillas Holandesas o Las Bahamas), y algunos muy cercanos como Andorra. Precisamente el paÃs pirenaico, junto con Trinidad y Tobago, Aruba, Barbados, Antillas Holandesas y Luxemburgo -que la semana pasado alcanzó un principio de acuerdo con Hacienda- son los seis territorios que desaparecerán del listado español próximamente.
Estos cambios responden a la presión internacional, liderada en Europa por Alemania y en el mundo por Estados Unidos. El presidente Barack Obama, siendo senador, ya reclamó mayor dureza contra los territorios offshore. No fue hasta que la OCDE reelaboró su clasificación de paraÃsos fiscales que los territorios opacos iniciaron conversaciones para incorporar los estándares de la OCDE en materia de intercambio de información fiscal. Los paraÃsos fiscales deben firmar como mÃnimo 12 convenios de doble imposición para abandonar la lista de la OCDE.
Sin embargo, una cosa es aprobar acuerdos de intercambio de información y, otra distinta, cumplirlos. Por ahora, los paraÃsos fiscales persiguen limpiar su reputación y sacarse la etiqueta de territorio opaco. Que se trate de un mero maquillaje o de una reforma de calado se verá con el tiempo. Con todo, el director general de Inspección, Carlos Cervantes, señala que ya están recibiendo visitas de "abogados para repatriar dinero de sus clientes" ubicados en paraÃsos fiscales. "Saben que cada vez tenemos acceso a más información", indica.
La Agencia Tributaria asegura que da prioridad en la firma de convenios de doble imposición a aquellos paÃses atractivos para invertir. En este sentido, el sector empresarial espera especialmente que España cierre acuerdos con Hong Kong -que es la puerta de entrada a China- y Singapur. Ambos territorios están dentro de la lista de paraÃsos fiscales y, fuentes de Hacienda, confirman que las negociaciones están ya muy avanzadas. Salir del listado de paÃses opacos es importante porque la mayor parte de los beneficios fiscales en el impuesto de sociedades y otros tributos como el IRPF no rigen cuando las operaciones comerciales tienen como origen o destino un territorio considerado paraÃso fiscal.
Panamá, un acuerdo que no llega
Llegar a un acuerdo fiscal con Panamá también resulta importante porque empresas como Sacyr colaborarán en la ampliación del Canal de Panamá. Además, España es el paÃs de la UE con más inversiones en el paÃs centroamericano, una senda que serÃa más transitable si Panamá abandonara la lista de paraÃsos fiscales. De momento, ambos Gobiernos han mostrado su voluntad de acuerdo, pero las buenas palabras aún no han derivado en negociaciones oficiales y en propuestas concretas.
Apertura parcial del secreto bancario en paÃses europeos
Luxemburgo, Austria y Bélgica son los únicos paÃses de la UE con secreto bancario y no aplican la regla general de la directiva del ahorro, que obliga a intercambiar información fiscal sobre los intereses bancarios.
Cuando un español abre un depósito en Francia, la entidad financiera informa de los rendimientos obtenidos a la Agencia tributaria española.
Ello no sucede con Luxemburgo, Austria y Bélgica. En lugar de enviar la información, estos paÃses aplican una retención -actualmente del 20%- y parte de este dinero, un 75%, lo envÃan al paÃs de origen del no residente. Esta misma excepción rige para Andorra, Suiza, Mónaco o Liechtenstein y permitió ingresar 46,5 millones en 2008. España negocia con Suiza la reforma de los convenios de doble imposición vigentes para adecuarlos a los estándares fiscales de la OCDE. Ello supone eliminar el secreto bancario cuando existan indicios de fraude fiscal o blanqueo de capitales.
Fuente: Jaume Viñas / cincodias




