La ONU estima que 300.000 personas se han quedado sin hogar en Puerto PrÃncipe
Un primer reconocimiento aéreo realizado por Naciones Unidas (ONU) en Haità ha revelado que hay áreas "con un 50% de destrucción o graves daños", según ha señalado la Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU. En ese panorama, hay unas 300.000 personas que han perdido sus viviendas en Puerto PrÃncipe, la capital haitiana, donde el 10% de casas han sido destruidas por el terremoto.
La desesperación se ha adueñado de Puerto PrÃncipe. Tras dos largas y extenuantes jornadas de búsqueda de supervivientes, recogida de cadáveres y gritos y lamentos de los damnificados por el brutal terremoto que dio paso al polvo, el hedor y los escombros en la capital de HaitÃ, grupos de haitianos están levantando barricadas en las calles y apilando cadáveres.
Una escena terrorÃfica que se repite en varios puntos de la ciudad y de la que ha sido testigo Shaul Schawrz, un fotógrafo de la revista estadounidense TIME, que ha asegurado en declaraciones a la agencia Reuters que su cámara pudo inmortalizar al menos dos barricadas formadas por restos humanos y piedras. Los que las han levantado lo han hecho para protestar por el retraso en la llegada de la ayuda internacional, que aunque ya ha empezado a desplegarse lo sigue haciendo a un ritmo insuficiente para las necesidades de una población miserable al borde del colapso.
"Están empezando a cortar carreteras con cadáveres, la cosa se está poniendo fea aquà afuera, la gente está enfadada por no recibir ayuda", ha dicho el cámara estadounidense. "Las próximas 24 horas serán crÃticas", ha dicho Paul Cormier, un estadounidense de 54 años especialista en emergencias que regenta un orfanato en Haità que ya ha acogido a 300 personas desde el martes.
La ayuda todavÃa no ha llegado ala mayorÃa de residentes en Puerto PrÃncipe, que vagan por las calles malolientes, buscando desesperadamente agua, comida y ayuda médica. Trabajadores sociales han advertido de que el número de muertos podrÃa aumentar dramáticamente si decenas de miles de heridos, algunos de ellos con fracturas abiertas y graves heridas, no obtienen primeros auxilios en los próximos dÃas.
Desescombro y desaparecidos
La Cruz Roja de Haità estima que han muerto a consecuencia del temblor entre 45.000 y 50.000 personas y tres millones más -un tercio de la población de HaitÃ- están heridas o se han quedado sin casa. "Hemos enterrado ya 7.000 cuerpos en una fosa común", ha anunciado el presidente Rene Préval.
La labor de desescombro avanza de manera muy lenta para todos. Naciones Unidas (ONU) intenta digerir todavÃa la peor tragedia de su historia. La organización sigue sin localizar a decenas de empleados. También el ministerio de Exteriores español mantiene su desesperada búsqueda de una policÃa y una diplomática desaparecidas, aunque ha podido contactar con el resto de los 111 españoles censados en HaitÃ.
Ante esta catástrofe, los lÃderes mundiales han planeado convocar una conferencia internacional. El presidente estadounidense, Barack Obama, y sus homogolos francés y brasileño, Nicolas Sarkozy y Luiz Inácio Lula da Silva. EE UU ha decidido desplegar a 6.000 militares para acelerar la ayuda a la población, mientras que la Unión Europea (UE) ha convocado una reunión con los paÃses miembros para coordinar el apoyo humanitario.
Sin dar abasto
Entretanto, aviones cargados de vÃveres y de equipos para la búsqueda de sepultados siguen llegando al diezmado aeropuerto de Puerto PrÃncipe, cuyas autoridades no dan abasto para ordenar todo el tráfico aéreo. Esta madrugada (hora española), las saturadas pistas del aeródromo de la ciudad no eran capaces de dar cabida a todos los vuelos con ayuda humanitaria que pretendÃan arribar en el paÃs.
Tanto es asà que, a petición de las autoridades haitianas, la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA, por sus siglas en inglés), se vio forzada a suspender por perÃodo de más de una hora sus vuelos. "Una decena de aviones civiles y uno militar estuvieron dando vueltas en el cielo durante dos horas en espera de poder aterrizar y algunos tuvieron que regresar a Santo Domingo y Miami", ha asegurado una portavoz de la FAA.
Aristide, dispuesto a regresar
El ex presidente de HaitÃ, Jean Bertrand Aristide, ha dicho que está dispuesto a regresar desde su actual exilio en Sudáfrica para ayudar a las vÃctimas del terremoto y "compartir el sufrimiento del pueblo de HaitÃ". "Por lo que a mà respecta, estoy dispuesto a partir hoy, mañana, cuando sea, para unirme al pueblo de HaitÃ, para compartir su sufrimiento, para reconstruir el paÃs, para sacarlo de la pobreza con dignidad", ha declarado a la prensa, con lágrimas en los ojos.
Después de décadas de dictadura, el ex sacerdote católico Jean Bertrand Aristide se convirtió en 1990 en el primer presidente electo del paÃs, pero fue derrocado meses más tarde por el Ejército. Recuperó la Presidencia en 2000, pero fue nuevamente derrocado por la fuerza y expulsado del paÃs cuatro años más tarde.
Fuente: elpais




