El castigo a la banca aflora pérdidas de más del 20% en sus bonos convertibles
Los ahorradores que acudieron en masa a la ventanilla de los bancos para comprar convertibles sufren pérdidas latentes de más del 20%. Los intereses desembolsados no compensan ni por asomo la caÃda en bolsa de Santander, Popular o Sabadell respecto al precio de conversión. Los que necesiten liquidez inmediata lo tienen difÃcil, ya que estos tÃtulos apenas se negocian.
Los bonos convertibles tomaron a mediados de 2009 el relevo de las participaciones preferentes. Al igual que sus primas hermanas, se vendieron en las sucursales a los pequeños ahorradores con ganchos de rentabilidad de hasta el 7%, pero con unas condiciones de canje no tan ventajosas. En total, se colocaron 3.200 millones de euros, además de los 7.000 millones que vendió Santander a finales de 2007.
El tipo de interés que paga este producto, muy por encima del Euribor debido a su riesgo, permite a los inversores obtener un rendimiento más que aceptable durante un periodo de tiempo prolongado (4-5 años). El problema viene a la hora de convertir, ya que los precios fijados están muy por encima de lo que marca el mercado, al menos de momento.
La emisión de 7.000 millones en bonos convertibles de Santander, para financiar la compra de ABN Amro, fue una de las operaciones de 2007. Desde ese momento y hasta la próxima fecha de canje (4 de octubre), cada bono de 5.000 euros habrá cobrado 752,25 en intereses en función del actual Euribor 3 meses. Con este cálculo, cada acción Santander tendrá que valer 11,9 euros para que la conversión se haga sin pérdidas.
El banco que preside Emilio BotÃn ha perdido en bolsa más del 36% respecto al precio que marcó para la conversión (14,48 euros) una vez descontadas las ampliaciones de capital. Aquel que quiera obtener liquidez inmediata con la venta de los bonos en el mercado sufrirá fuertes pérdidas, ya que valen 65 céntimos por cada euro pagado. Además, la liquidez es testimonial: ayer se negociaron 38 bonos convertibles.
Los bonos de BBVA, que emitió en septiembre del año pasado 2.000 millones de euros, cotizan por encima de la par (1,01 euros por cada euro), aunque la liquidez de estos activos es muy escasa. En la última sesión se negociaron sólo 238 bonos de los dos millones que hay en circulación. Además, la emisión del segundo banco español, a diferencia del resto, sólo permite la amortización anticipada si asà lo quiere el banco.
Por lo tanto, los ahorradores que suscribieron la emisión tendrán que aguantar cinco años con las convertibles con un tipo de interés anual del 5%. El precio de canje será la media de los cinco dÃas anteriores. Esta operación permitió a BBVA acercarse a los nuevos requisitos de capital. El banco ha perdido un 22% en bolsa desde que colocó los activos.
CON LOS MEDIANOS TAMBIÉN SE PIERDE
Banco Popular (700 millones) y Sabadell (500 millones) supieron aprovechar la euforia bursátil del año pasado para emitir 1.200 millones de euros en convertibles. Ambas operaciones fueron similares en la forma, ya que cobran una prima del 10% al inversor a la hora de canjear la deuda por los tÃtulos. Además, al realizar las operaciones en un momento álgido del mercado, las pérdidas latentes se multiplican.
El precio de conversión de Popular está fijado en 7,137 euros. Los inversores habrán cobrado 70 euros en intereses por cada bono de 1.000 euros cuando llegue la primera ventana de liquidez, por lo que la acción Popular deberá estar en 6,64 euros para no incurrir en pérdidas (si se quiere convertir, claro está). El resto de los años se cobra Euribor a tres meses más 400 puntos básicos (pb).
Aquel que busque liquidez inmediata también lo tiene difÃcil. En la última sesión se negociaron sólo 84 bonos convertibles de Popular. El precio que marca el mercado es 88 céntimos por cada euro, por lo que se perderÃa un 12% en el caso de que se vendiese el bono menos los intereses cobrados. El máximo volumen negociado en un dÃa fue de 1.715 bonos.
Los de Banco Sabadell cuestan 76 céntimos por cada euro y su negociación diaria también es exigua. En la última jornada, se compraron y vendieron 10 bonos, con un máximo en 7.680 poco después de la emisión allá por julio de 2009. Desde esa fecha, las acciones del banco catalán han corregido un 20% en bolsa.
El precio de canje es de 4,983 euros, que se queda en 4,64 euros si se computan los intereses devengados durante el primer año. Es decir, Sabadell deberá valer el último precio en bolsa si el inversor quiere convertir sin incurrir en pérdidas. El bono paga un tipo del 7% el primer año y Euribor 3 meses más 450 puntos hasta su conversión obligatoria en 2013.
Fuente : Invertia / Alberto Cañabate




