El Gobierno local reconoce que no supo explicar a los vecinos la reducción de alturas
El edil de Vivienda y Rehabilitación, Mario López Rico, lamenta que los ciudadanos no hayan podido entender el plan general y la necesidad de restringir las alturas para poder "bajar el precio del suelo en la ciudad" y subsanar "el gran problema" del urbanismo de las tres últimas décadas en la ciudad. "Quizás estuvo mal explicado", admitió el edil nacionalista ante su compañera de Urbanismo, Obdulia Taboadela, y el representante de la oposición Miguel Lorenzo, en el primer debate directo y en carne y hueso sobre la norma urbanística, convocado ayer por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura.
"Lo que se pretendía, y digo -ía, por parte del plan general, era incidir a la baja en el precio del suelo de la ciudad", se dolió López Rico, después de que el Ayuntamiento haya optado por dar marcha atrás, ante el rechazo ciudadano, en la limitación de alturas de los inmuebles según el ancho de la vía. El edil nacionalista mantiene que, a pesar de que ninguna casa construida quedará fuera de ordenación, se podrá evitar que se compren edificios de cuatro pisos en barrios como Monte Alto y se levanten en su lugar otros con seis o siete.
Mario López Rico asume que el plan general "quizás estuvo mal explicado" y relata cómo habló en la Casa del Agua con vecinos de Someso, que allí se dirigieron para presentar alegaciones, incitados por una carta del Colegio de Administradores, y cuyas casas no quedaban fuera de ordenación aunque ellos entendiesen lo contrario. Para el concejal coruñés, con título de arquitecto, las exigencias urbanísticas que pretende imponer el plan ideado por Joan Busquets, "revalorizaría también los pisos" al encontrarse en entornos de mucha mayor calidad.
El arquitecto José González-Cebrián, artífice de la remodelación de la plaza de Pontevedra y del proyecto para la nueva Dársena, ejerció de moderador de un debate que llenó el auditorio del centro universitario, formado por por alumnos y profesores -que se quejaron del poco calado técnico y profesional de la mesa redonda- y por representantes de colectivos vecinales y de otras entidades, como la asociación coruñesa de promotores inmobiliarios (Aproinco).
Urbanismo o política
"No hay nada como traer a políticos para que no se hable de nada", murmuró un profesor al finalizar el debate, después de que el popular Miguel Lorenzo y la socialista Obdulia Taboadela escenificasen frente a frente lo que llevan haciendo semanas a través de los medios de comunicación, un "fuego cruzado de intervenciones parciales", como describió el primero de los tres ediles en hablar, Mario López Rico. El terreno universitario fue, para el Partido Popular, jugar en campo contrario, al pretender centrar el debate ante los arquitectos y futuros profesionales de la arquitectura en los edificios fuera de ordenación y la financiación de los proyectos que pretende desarrollar el plan.
"Me han llamado mentiroso pero no me han dicho dónde", reprochó Miguel Lorenzo, que secuenció las reacciones del Ejecutivo municipal a los inmuebles que el plan general dejaba fuera de ordenación. "Primero dijeron que no era cierto; segundo, que se va a cambiar; y tercero, no se sabe cómo se va a cambiar", narró.
El edil de la oposición proclamó que, en cuanto al plan, "o se vota a favor o se vota en contra", y que a pesar de no estar "en contra de las grandes obras necesarias", cree que "una cosa es lo que pone el papel, la legalidad, y otra cosa es la realidad". Lorenzo advirtió a los arquitectos de que, al finalizar la mesa redonda, el Ayuntamiento les regalaría "un libro que dice cosas muy bonitas", en referencia a la publicación municipal sobre el plan general repartida al final del acto. "Está vendiendo un cuento muy bonito, pero que no es más que un cuento", reprobó.
El PP puso en cuestión la financiación del plan, "que no está acreditada" por convenio alguno "con administraciones que financien" los proyectos que incluye la nueva normativa urbanística, "sobre todo porque el plan se hizo en tiempos de bonanza económica y ahora no hay dinero para realizarlos". Reprochó Miguel Lorenzo que el Gobierno local haya hecho "mucha propaganda pero poca información", además de cuestionar al equipo de Gobierno. "No me creo que los que durante 27 años permitieron un urbanismo salvaje y son los causantes de esta desfeita urbanística, sean ahora los que vayan a hacer el cambio", recalcó Lorenzo.
Obdulia Taboadela se negó a sentirse "gafada por Miguel Lorenzo" y no desistió de hablar de "ilusión", "de cosas bonitas" y de la "idea de ciudad" del "mejor plan urbanístico que ha tenido A Coruña en toda su historia".
La responsable de Urbanismo pretendió inicialmente, aunque sin éxito final, "obviar" la cuestión del fuera de ordenación "ante un público informado", ante quien creyó que merecía más la pena "centrarse en otras cuestiones más interesantes del plan". La edil defendió al respecto que las leyes del hábitat y del litoral ya dejaban inmuebles fuera de ordenación parcial y que los edificios tienen "por norma no caerse". Según Taboadela, "el urbanismo tiene ideología" y un plan general debe ser algo más que "ordenar el territorio", sino "trascender a una idea de ciudad", una ciudad "más sostenible, más verde, más humana, más adecuada a las necesidades de los que la habitan".
Los otros implicados
Otro cara a cara inédito fue el encuentro de la concejala de Urbanismo con el gerente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco), Juan José Yáñez, que se han saeteado en los últimos tiempos, visto que los empresarios consideran mancillados sus intereses y los de sus clientes con la restricción de alturas prevista inicialmente por el Gobierno local.
Yáñez manifestó que es frecuente "criminalizar" la figura del promotor cuando son agentes del proceso y que, en el debate, se había desatendido la "dinamización económica" y la "agilización de los tiempos" de desarrollo de la normativa urbanística. El gerente aclaró a PP y PSOE que ambos se equivocaban o ambos tenían parte de razón cuando discutían si el decreto de 2009 prohíbe conceder hipotecas sobre inmuebles fuera de ordenación.
"No prohíbe coincidir préstamos", aclara, "prohíbe que la entidad financiera que haya concedido el préstamo a un edificio fuera de ordenación, total o parcial, pueda usar ese dinero en el mercado secundario e invertir con él en bonos o participaciones hipotecarias". Para Yáñez, la consecuencia es que, "si el banco se lo tiene que comer con patatas, en la práctica va a ser dificilísimo".
Los arquitectos, que alabaron de forma unánime el planteamiento del documento, tomaron la palabra también al final para amonestar a los políticos por no tratar el asunto desde la perspectiva de su profesión y sí "problemillas ridículos en relación con el urbanismo, facilísimos de arreglar", según el profesor Cristóbal Crespo. El director de la escuela, Xosé Manuel Casabella, solicitó una comisión de seguimiento que les permita velar por que el plan diseñado por su compañero Busquets se materialice.
"La relación va a ser de remitirnos a la propuesta original y marcar las líneas que se tienen que conseguir", avanzó el presidente del Colegio de Arquitectos, Manuel de la Iglesia, que aplaudió la "ensoñación" de Busquets para diseñar el nuevo modelo, en donde la estrategia ha de ser la "homologación". "No nos cabe duda de que lo que se pretende es homologar nuestra forma de vida con otras ciudades de nuestro entorno", concluyó De la Iglesia.
ANA RODRÍGUEZ/ la opinion A Coruña




