El plan general incumple los convenios con Fomento para urbanizar los muelles
Los acuerdos firmados entre Concello y Ministerio en 2004 establecían para la zona portuaria una única área de reparto, que se han convertido en dos en las fichas del PXOM aprobado en diciembre.
El Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) de A Coruña incumple los dos convenios firmados entre el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento en 2004 para ordenar los muelles, desafectar los terrenos para venderlos y construir en ellos edificios comerciales y de viviendas, y destinar el dinero ganado con la venta a financiar el puerto exterior.
Las consecuencias del incumplimiento de los convenios se resumen en dos: se aumenta la edificabilidad y se da prioridad al desarrollo urbanístico de la zona 1, es decir, de los muelles de Batería y Calvo Sotelo, donde se prevé construir edificios para instituciones además de oficinas, hotel y un centro comercial y de ocio. El Estado, la Xunta, Caixa Galicia y la inmobiliaria Fadesa aspiran a tener un edificio en esta zona según admitió el alcalde en mayo de 2007.
El PXOM aprobado inicialmente el pasado 1 de diciembre incumple la cláusula cuarta de los dos convenios, que dice que las dos zonas de los muelles, Batería y Calvo Sotelo por un lado y San Diego por otro, "constituirán una única área de reparto". El plan general urbano también recoge en su memoria esta cláusula pero en las fichas, que es lo que vale porque ahí figura la ordenación detallada, el Gobierno local ha establecido dos áreas de reparto, en lo que parece un cambio introducido a última hora.
El Concello de esta forma da prioridad al desarrollo de la zona 1 en perjuicio de la 2, San Diego y Petrolero, donde se construirán las viviendas, porque es consciente de que esta segunda área tardará mucho tiempo en ser una realidad debido a los problemas entre la Autoridad Portuaria y Repsol, que quiere financiación para trasladar sus instalaciones a Punta Langosteira.
La prioridad para la construcción en Batería y Calvo Sotelo también se observa en el hecho de que el propio PXOM prevé una ordenación detallada para la zona 1, por lo que sólo haría falta aprobar los proyectos de reparcelación y urbanización para empezar a obrar; mientras que en la zona zona 2 el plan se remite a la redacción en el futuro de un Plan Especial de Reforma Interior.
Urbanizar de forma rápida una parte de los muelles en perjuicio de la otra es un incumplimiento de los convenios. Al fijar dos áreas de reparto las reservas mínimas de espacios libres y dotaciones se determinan por separado, lo que implica que la edificabilidad en la zona 1 sea más alta, 0,92 metros cuadrados por metro cuadrado, frente a los 0,83 metros cuadrados de la zona 2. Es decir, tiene un 10% más de aprovechamiento urbanístico.
El cambio a última hora de una a dos áreas de reparto también puede ser la razón de las contradicciones que figuran en el plan general respecto a las superficies en el ámbito portuario, al tener que recalcular y ajustar aprovechamientos y dotaciones. En la memoria del PXOM se dice que la superficie total edificable en las dos zonas es de 416.904 metros cuadrados pero en las fichas si se suman las dos áreas de reparto da 446.368 metros cuadrados.
Otra contradicción es que en el convenio de febrero de 2004 la superficie de Batería y Calvo Sotelo es de 88.393 metros cuadrados mientras que en el PXOM baja a 64.301 metros. En San Diego y Petrolero se pasa de los 376.192 metros cuadrados del convenio a los 377.057 metros del plan general. El Puerto se ha dado cuenta de que el Concello incumple los convenios y por eso le envió un crítico informe recientemente. Es más, tal y como publicó LA OPINIÓN el pasado 11 de enero, también duda de la validez de uno de los convenios.
El que se firmó en febrero de 2004 entre Fomento, Xunta y los Concellos de A Coruña y Arteixo se aprobó en pleno y se expuso al público pero el que rubricó posteriormente el ex alcalde Francisco Vázquez y la ex ministra Magdalena Álvarez en octubre, sin embargo, carece de eficacia jurídica. Vázquez lo aprobó mediante un decreto pero no fue a pleno ni se sometió a información pública, por lo que se incumplió la legislación. Al incorporar este convenio al PXOM, si se aprueba el plan también se legaliza este último convenio. El propio Ejecutivo local cuestiona la validez del segundo convenio porque en su planeamiento realmente aplica el primero.
La cláusula sexta de los dos convenios además impone indemnizaciones si no se reordenan los terrenos de las dos zonas, la 1 y la 2. En esta cláusula se estipula que si no se hace la reordenación de los muelles, Xunta y Concello tienen que indemnizar al Puerto y costear así parte de las obras de Langosteira. Quien tendrá que pagar será la Administración que resuelva en contra de la ordenación, de forma expresa o por inactividad.
Los convenios incluyen otra determinación que no suele mencionarse: el Concello renuncia al 10% del aprovechamiento lucrativo que le toca en el puerto por ser suelo no consolidado. En los convenios se especifica que si el dinero obtenido por la Autoridad Portuaria por la venta de los terrenos desafectados no llega a un tercio del coste de la dársena exterior, el Ayuntamiento renunciará a su 10%. Lo que en el convenio se apunta como una posibilidad, en el PXOM sin embargo ya se da por hecho: en la ficha del plan se estipula para la zona 1 que "no hay cesión del 10% de aprovechamiento". Sin embargo para la zona 2 el plan no renuncia al 10% del aprovechamiento.
MARTA VILLAR / RUBÉN GARCÍA / la opinión A Coruña




