Caixas: El Banco de España muestra sus reticencias a autorizar la financiación del proceso
De que el proceso vaya adelante y no se quede apenas en un protocolo firmado para anunciar públicamente que se comienza a estudiar la viabilidad de una fusión entre las dos cajas gallegas, depende y mucho el coste económico que tenga. Que las ayudas para ponerlo en marcha lleguen en condiciones ventajosas y que, por lo tanto, la hipotética nueva entidad pueda asumir la financiación sin quebrantar las cuentas. Por eso, y ante la elevada dosis de dinero público que la integración absorberÃa, una de las condiciones de Caixanova pasa por acudir lo justo al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) -préstamos con un tipo de interés de entre un 7% y un 8%- y tirar del Fondo de GarantÃa de Depósitos para acometer antes de la unión una reestructuración de todos los activos que vendrÃan a sus manos en su encargo de liderar el proyecto. El Banco de España mira con preocupación la cantidad que se necesita, muy por encima de los 2.000 millones de euros, y tiene recelos de esta fórmula de financiación mixta, que hasta el momento sólo se utilizó, al margen de la intervención de Caja Castilla-la Mancha (CCM), en la unión de Cajasur con Unicaja. Es mucho dinero para el supervisor, para las arcas del Estado en definitiva y para las del resto del sector.
Pese al cálculo inicial que, según la Xunta, establecÃa la auditorÃa encargada a KPMG para el proceso, unos 1.190 millones de euros del FROB y con una carga de 480 millones derivados de la reestructuración de plantillas y puntos de atención al cliente, las cifras reales que en estos últimos dÃas se han puesto encima de la mesa no tienen nada que ver. El cierre de 290 oficinas que el Gobierno gallego presentó como una necesidad por la duplicidad de las redes de ambas entidades coincidÃa con el recorte que exige como mÃnimo el propio FROB. En las últimas conversaciones quedó claro que son muchas más que ésas y, por lo tanto, más de los 1.296 ceses de trabajadores a partir de jubilaciones y prejubilaciones que también el informe contemplaba.
Los 2.000 millones muy largos, muy cerca de los 3.000, que implica la materialización de una fusión viable la convertirÃan en el proceso más caro de todos los planteados hasta ahora entre las cajas. Y eso no le pasa desapercibido al supervisor. Manlleu, Sabadell y Terrasa han recibido de los fondos de reestructuración un total de 380 millones. Catalunya, Manresa y Tarragona, 1.250. Otros 525 para Duero y Caja España. En todos estos casos, además, la solicitud de ayudas es mucho menor que la que al comienzo de sus negociaciones se plantearon por el alto interés de la devolución y el riesgo, ante un impago, de que la entidad pase a manos del Banco de España. La operación gallega serÃa más cara incluso que lo que costó hasta ahora reflotar CCM.
Para minimizar en todo lo posible la repercusión que la devolución del FROB tendrÃa para los resultados de la nueva entidad en un entorno ya de por sà complicado en el negocio financiero, Caixanova propuso al Banco de España el apoyo del Fondo de GarantÃa de Depósitos (FGD), que se nutre con las aportaciones del sector. Como ya ocurrió en el plan de actuaciones que el organismo aprobó para Cajasur en julio de 2009 como paso previo a su fusión con Unicaja, encargada también de pilotar la operación en AndalucÃa. La entidad gestionada por la Iglesia entró en pérdidas y recibió 550 millones para un programa de protección de activos y 440 millones más para reforzar la solvencia de la integración.
Medidas extraordinarias
Más allá de su principal objetivo, que es el de cubrir los depósitos en dinero y en valores constituidos en las entidades de crédito, con un máximo de 100.000 euros por cliente, el real decreto que regula el FGD contempla medidas extraordinarias para "entidades en crisis". ¿Cuáles son? Desde ayudas financieras -a fondo perdido, concesión de garantÃas, préstamos en condiciones favorables, financiaciones subordinadas o adquisición de activos dañados o no rentables-, a apoyos para mejorar la gestión, pasando por planes de reestructuración del capital que incluyen que el Banco de España facilite la integración de la caja con problemas en otra de "reconocida solvencia" o el traspaso de negocio.
Sobre la fórmula que finalmente se pueda emplear en este caso y la cuantÃa que podrÃa recibir la operación para lograr la viabilidad que Caixanova defiende, todavÃa no hay nada cerrado. Al Banco de España no sólo le preocupa la cantidad, sino que otras cajas o bancos podrÃan reclamar que en sus procesos o futuras operaciones la excepcionalidad que recoge el FGD para entrar en este tipo de situaciones también se les aplique a ellos.
Fuente y autor. Julio Pérez/faro de Vigo




