CreÃamos que Cortés era un héroe y sólo es un tiralevitas de Rajoy y compañÃa
En estos últimos tiempos ha habido numerosas manifestaciones contrarias a la ley del aborto. No hay constancia de que Juan José Cortés, padre de la niña Mari Luz -brutalmente asesinada hace un par de años-, acudiera a una sola de tales movilizaciones. Su popularidad es extraordinaria desde poco después de que se conociera el crimen. De haber estado en alguna de las protestas contra el "maldito Gobierno que permite el aborto", su presencia no habrÃa pasado inadvertida a los reporteros de radios y televisiones.
La reacción mesurada, prudente y sensata de Cortés ante el asesinato de su hija le generó una notoria corriente de simpatÃa y de solidaridad en la opinión pública. Este padre/coraje procuraba hablar del terrible caso de Mari Luz con cautela no exenta de claridad. Y es, por otra parte, un excelente orador. No en vano ejerce de pastor evangélico y practica, por consiguiente, el oficio de predicador. Sus discursos eludÃan por lo general los recursos demagógicos.
Icono mediático
Cortés creó -tras el acto de barbarie que terminó con la vida de Mari Luz- una plataforma ciudadana en favor de la cadena perpetua. Consiguió más de un millón de firmas, lo que ciertamente cabe considerarlo como un éxito. Pasó de inmediato a ser un icono mediático para cuantos -que son muchos- consideran que es necesario endurecer al máximo las leyes vigentes. Él y yo hemos coincidido en más de una ocasión en La Noria y en algún que otro programa televisivo. Me pareció desde que lo conocà un ciudadano encomiable por su actitud cÃvica, aunque no compartiera en absoluto su empeño por instaurar la cadena perpetua. Sin alardear de su militancia socialista, Cortés reivindicaba su objetivo de cadena perpetua, pero en lo demás mostraba su conformidad con la gestión global del Gobierno.
"Cadena perpetua a los no nacidos"
¿Pero por qué Cortés sà estuvo presente en la manifestación antiabortista del pasado 7 de marzo? Ese dÃa, Cortés fue uno de los principales protagonistas del evento callejero antiabortista. En su alocución, criticó a los dirigentes socialistas porque, según él, defienden "la cadena perpetua a los no nacidos". ¿Por qué lo hizo? En primer lugar, porque tiene naturalmente todo el derecho democrático a pronunciarse. En segundo lugar, porque Cortés está ahora demostrando que lamentablemente es un oportunista. O si se prefiere, un chaquetero. Cuando recientemente volvió a La Noria, me sorprendió su inequÃvoco giro -tanto en la forma como en el fondo- de sus planteamientos. Arremetió con saña contra José Luis RodrÃguez Zapatero y se dedicó a denigrar al Gobierno utilizando argumentos tÃpicamente populares.
Recibido en La Moncloa
Acusó al presidente del Gobierno de haberle engañado cuando él fue recibido en La Moncloa. Le prometió Zapatero -según la versión de Cortés en el programa citado- que antes del año nuevo habrÃa modificaciones legales para endurecer las leyes penales y sin embargo eso no se habÃa aún producido. Le puntualicé que el nuevo ministro de Justicia, Francisco Caamaño, estaba a punto de comenzar las rondas de consultas con los diversos grupos parlamentarios para poner asà en marcha la reforma penal y que ello suponÃa un mÃnimo retraso de la promesa presidencial. El 11 de marzo en el Congreso de los Diputados se iniciaron, en efecto, los trámites -con la aprobación del PSOE, PP y CiU,- para apretar más las clavijas a los delincuentes. De hecho, el diputado del PNV Emilio Olavaria, que es un prestigioso jurista, al rechazar el texto de la reforma llegó a decir que se estaba estableciendo la cadena perpetua por la puerta de atrás.
¿Otra historia?
Hace poco se difundió que Juan José Cortés se habÃa dado de baja del PSOE, que habÃa coqueteado con UPyD de Rosa DÃez y que, finalmente, habÃa fichado como asesor del PP -en calidad de independiente- para los asuntos relacionados con la reforma del Código Penal y, en definitiva, con la cadena perpetua. Aupado por Javier Arenas, se entrevistó con Mariano Rajoy, quien se ha sumado a las voces que en su partido reclaman la cadena perpetua. Cortés, al término de su entrevista con Rajoy y Arenas, emitió un comunicado pidiendo que no se vincule el asesinato de Mari Luz a su nueva etapa: "Por favor que no utilicen el caso de mi hija para nada, porque es independiente; Juan José Cortés es una cosa y el caso de mi hija es otra historia".
CreÃamos que era un héroe...
Pero Cortés sabe mejor que nadie que nunca el "caso" de su "hija" será "otra historia" distinta a la de él. Sin ese estremecedor episodio, Juan José serÃa un ciudadano anónimo tan respetable como ignoto. Su respuesta al crimen fue admirable porque, más allá de la polémica en torno a la cadena perpetua, rechazaba con firmeza ante millones de espectadores la venganza y buscaba la justicia. Luego ha echado a perder una buena parte de su crédito cuando su conducta pública parece asemejarse más a la de un mercenario que a la de un ciudadano de convicciones éticas. Ha saltado de la izquierda a la derecha extrema sin ninguna justificación consistente. Da la impresión de que pretende hacer carrera polÃtica y por eso se ha instalado en el paraÃso de los oportunistas. Es, por supuesto, muy libre de convertirse en un tiralevitas de Rajoy y compañÃa. Pero muchos somos también libres para expresar nuestra frustración. CreÃamos que era un héroe y ahora hemos comprobado que Juan José, más que nada, parece un chaquetero o un vocero en las manifestaciones de la caverna.
Fuente y autor: Enric Sopena es director de El Plural




