El PP, entre la rebelión cÃvica y el anarquismo de salón
El PP -durante la primera legislatura de José Luis RodrÃguez Zapatero- apoyó la llamada "rebelión cÃvica", promovida por el entonces presidente de la Asociación de VÃctimas del Terrorismo (AVT), Francisco José Alcaraz. Eran los tiempos en los que la derecha boicoteaba salvajemente el proceso de paz para el PaÃs Vasco. Era la época de las manifestaciones multitudinarias -presuntamente patrióticas- que cargaban de forma miserable, cada dos por tres, contra el presidente del Gobierno, acusándole de ser amigo o cómplice, como mÃnimo, de los terroristas.
Frente a un presidente vendido a ETA, los genoveses se conjuraron para acabar con el traidor. Se trataba, pues, de una rebelión legÃtima, según los conservadores. Como, al fin y al cabo, también lo fue -salvadas todas las distancias- el denominado Alzamiento Nacional de 1936. El Gobierno republicano no era más que la longa manu de Stalin. Ante el peligro comunista, la rebelión militar consiguió devolver a los buenos españoles la ley, el orden y la religión católica. Mientras tanto, El Mundo, la COPE de Federico Jiménez Losantos y otros medios aguerridos propagaban la malvada teorÃa de que podrÃa demostrarse que los autores del 11-M no fueron los moritos de Lavapies, sino ETA con posibles ramificaciones incluso próximas al PSOE, los servicios secretos de Marruecos y la Biblia en verso. Por cierto, la investigación mundial de Pedro J. RamÃrez continúa abierta sin prueba consistente alguna. Sin embargo, hasta ha fichado a un quÃmico o alquimista independiente, que es más de derechas que el Cid Campeador.
"La democracia, en peligro"
Los intentos de rebeliones de todo género por parte del PP no se auto otorgan jamás pausa. El caso Gürtel lo transformaron en una estrategia perversa diseñada por Zapatero para fulminar asà al principal partido de la oposición. El 4 de agosto de 2009, MarÃa Dolores Cospedal lanzó una arenga incendiaria: "Es la primera vez en la historia que un Gobierno utiliza a la FiscalÃa General del Estado, no para darle instrucciones de perseguir a la organización terrorista ETA, sino de perseguir a un partido polÃtico por el mero hecho de ser el Partido Popular, la oposición a RodrÃguez Zapatero". "Con este Gobierno, la democracia está en peligro", advirtió la flamante secretaria general del PP.
Lideresa cañÃ
¿Puede sorprender, por consiguiente, que la lideresa cañà -que se apunta a un bombardeo con tal de afianzar como sea su protagonismo mediático- haya impulsado desde hace uno dÃas una "rebelión" o "insumisión" con el fin de obligar de este modo al Gobierno a no subir el IVA? No estamos refiriéndonos a un episodio puntual o anecdótico. Esperanza Aguirre, arropada más o menos -pero no desautorizada- por Mariano Rajoy, ha izado la bandera del "no" a incrementar los impuestos vÃa IVA o cualquier otra vÃa alternativa. Rajoy se ha mantenido impávido, en cambio, ante las espectaculares subidas de tasas [léase impuestos municipales], impulsadas por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-.Gallardón. El presidente de la patronal, Gerardo DÃaz Ferrán -el mago que se cepilló Air Comet y que califica a doña Espe de "cojonuda"-, también ha valorado de manera positiva los escarceos de la presidenta de la Comunidad de Madrid, orientados a rebajar impuestos. ¿Es una exhibición de demagogia? SÃ, por supuesto. Pero de este modo se desgasta a Zapatero, que es lo que pretenden la derecha, los poderes fácticos y los grupos de presión. Enésima rebelión popular, que certifica la apuesta antisistema de Aguirre, que juega al anarquismo de salón...para solaz de los ricos.
Fuente y autor: Enric Sopena es director de El Plural




