La derecha, contra el juez Baltasar Garzón
Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal anticorrupción, y conocedor de las entretelas jurÃdico-polÃticas ha contestado: organizaciones de extrema derecha alineadas con personas y partidos vinculados a procesos de corrupción.
En esta lÃnea, José Antonio Griñán, presidente andaluz, ha recordado las puñaladas ponzoñosas que el PP lanzó contra otro juez, Luis Manglano, quien osó remover la fosa séptica del caso Naseiro.
De cualquier modo, apartando la simpatÃa o rechazo que suscite Garzón, lo cierto es que a lo largo de su carrera ha derrochado coraje en su lucha contra el narcotráfico, la corrupción, el crimen organizado y algo mucho más terrible que todo lo anterior, el genocidio franquista.
Por consiguiente, no debe extrañarnos que el PP no se haya sumado al apoyo a Garzón. Muy al contrario, el magistrado denuncia una cruel campaña contra él encabezada, entre otros, por el miembro del Opus Dei Federico Trillo y... ¡cómo no! Esperanza Aguirre, maestra en sonrisas postizas, frasezuelas populistas ensayadas y cuchillos goteantes de traición.
Pero lo que más me ha impactado estos dÃas no han sido las intrigas de la derecha sino el contenido del Auto del juez Varela donde se rechaza el sobreseimiento de la querella contra Garzón impulsada por "Manos limpias".
AsÃ, dentro de las limitaciones de esta columna, conviene destacar que este Auto de fecha 3 de febrero del corriente se limita a una sucesión de calificativos peyorativos sobre la conducta de Garzón, a cual más injustificado, pero sin ofrecer una valoración jurÃdica del actuar del querellado.
En este sentido, conviene enfatizar que el Auto de Varela parte de una idea preconcebida: considerar inaceptable que Garzón pueda abrir una causa sobre los crÃmenes de la Guerra Civil y la posguerra. Desde ese prejuicio todas las decisiones adoptadas en la causa desfavorecerán a Garzón forzosamente.
Siguiendo este cauce torcido, el Auto de Varela hasta llega a omitir cualquier referencia al rapto de docenas de miles de niños durante la Guerra Civil y posguerra, pese a las denuncias de aquella terrorÃfica práctica de sustracción de menores.
Contra toda lógica y sentir humano, el Auto de Varela considera que la actuación de Garzón es manifiestamente contraria a Derecho al excluir la relevancia penal de la Ley de AmnistÃa de 1977.
Sin embargo, mal que le pese al juez Varela, a los asesinos y a los descendientes de los asesinos, la Ley de AmnistÃa difÃcilmente podrÃa tenerse en cuenta aquà toda vez que nos encontramos ante crÃmenes contra la Humanidad. Y los hechos tipificables como crÃmenes contra la Humanidad no resultan amnistiables, como se establece en los Tratados Internacionales suscritos por España.
Y aún obviando esto último, no podemos renunciar al sentido común que nos evidencia la intención de la extrema derecha, en connivencia con partidos y personas corroÃdas de putrefacción, para anular a un magistrado empeñado en combatir la corrupción y la impunidad del genocidio.
Evidentemente, cualquier persona digna ha de manifestar su apoyo al juez Garzón en estos momentos. De lo contrario, los corruptos, los genocidas y los descendientes de los genocidas festejarán su maldad entre risas y brindis de champagne... ¡no se lo permitamos!
Fuente y autor: Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor /Blog de Gustavo Vidal Manzanares/elplural




