Los que convierten una avalancha de nieve en una avalancha de improperios, mentiras o verdades a medias
Hace poco más de una semana, Francia padeció -según su primer ministro, François Fillon- una "catástrofe nacional". El paÃs vecino fue el más azotado por el temporal Xynthia a su paso por Europa. Los bomberos tuvieron que intervenir en más de 25.000 ocasiones. Cientos de miles de personas sufrieron cortes en el suministro de energÃa. El dato más dramático es que, debido a estas circunstancias climáticas, murieron 50 personas. La Seguridad Civil gala informó de que sólo en el departamento de Vendée fallecieron cerca de treinta ciudadanos, como consecuencia de las lluvias e inundaciones que se provocaron en la fachada atlántica. Cerca de un millón de hogares estuvieron muchas horas sin electricidad.
No parece, sin embargo, que la reacción -en general- de los medios de comunicación franceses fuera la de lanzarse a la yugular del presidente de la República, Nicolás Sarkozy, y a la de su Gobierno, por cierto cada vez más inyectado de nacionalismo galo. Todo lo contrario, desde luego, de la valoración efectuada desde la prensa española -la conservadora- en relación al temporal de nieve del pasado lunes por la tarde/noche en Cataluña. Y ello aunque los efectos de tan impresionante nevada no llegaron en absoluto -y por fortuna- a los niveles trágicos de lo sucedido en Francia. Tanto El Mundo como La Razón o ABC -entre otras plataformas periodÃsticas de similar orientación popular- aprovecharon la coyuntura para exacerbar su catalanofobia y para erosionar a la izquierda gobernante en la Generalitat y en el Ayuntamiento.
Borrascas y rótulos
"Las borrascas -qué le vamos a hacer- no se paran cuando empiezan los rótulos en catalán", ironizaba con su acostumbrado pésimo gusto el periódico de Pedro J. RamÃrez, el adalid del españolismo más rancio. ABC sentenciaba: "La Generalitat ha fracasado de forma lamentable ante el temporal. La raÃz de ese fracaso es fruto "de las nefastas consecuencias de una polÃtica "autista", cuyo único objetivo es plantear absurdos debates identitarios y repartir cuotas de poder". Y añadÃa: "El tripartito se preocupa de reformar el Estatuto, poner multas a los comerciantes que rotulan en castellano o promover debates sin sentido sobre la fiesta de los toros. Sin embargo, no ha hecho nada para remediar el caos".
Soez ofensiva
En fin, continúa -sin tregua alguna- la soez ofensiva de la derecha española (ahora cada vez más acompañada por la derecha catalana, como CiU) contra el Gobierno autonómico y el Ayuntamiento de Barcelona, entre otros importantes enclaves de Cataluña. Se potencian -hasta el mayor grado de demagogia posible- sus errores, mientras se silencian sus numerosos aciertos. No debemos olvidar que las elecciones catalanas son las más próximas. La derrota del actual Gobierno reforzarÃa a Mariano Rajoy y conducirÃa al lÃder de CiU, Artur Mas, a la cima. La caÃda de José Montilla supondrÃa además la imposibilidad de hacer posible en la polÃtica lo que es posible en la sociedad catalana.
La barreja
Es decir, que el Gobierno sea la auténtica representación de los catalanes de origen y los catalanes de adopción, incluidos los nuevos inmigrantes, que son más de un millón. Este proceso -de mezcla o, en catalán, de barreja- es clave para el futuro de Cataluña en el conjunto de una España plural y ciertamente federal. Por eso no cesan en sus ataques los que son capaces de convertir una avalancha de nieve en una avalancha de improperios y de mentiras o de verdades a medias. Que son las peores.
Fuente y autor: Enric Sopena es director de El Plural




