Obama ataca a la banca tras firmar la reforma sanitaria
Un dÃa para celebrar, pero vuelta al trabajo de forma inmediata. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó ayer el proyecto de ley que impulsó para materializar la reforma sanitaria, aprobada el domingo por el Congreso, en una ceremonia celebrada en la Casa Blanca en la que estuvo acompañado por 300 invitados (casi todos polÃticos de su partido) y donde los puños en alto en señal de alegrÃa fueron la nota dominante.
Momentos antes de la rúbrica, Obama se dirigió a la Nación y, tras recordar la batalla personal de su fallecida madre contra el cáncer de mama, aseguró que el proyecto se "autofinanciará" y que será "fiscalmente responsable", respondiendo asà a los crÃticos que cuestionan el excesivo gasto que la reforma sanitaria supondrá para el Gobierno (940.000 millones de dólares en diez años). El presidente calificó el plan como una demostración de que EEUU emprende los proyectos que son "duros, necesarios y correctos", no sólo los "fáciles".
Una vez que este proyecto se encamina a su ejecución, el demócrata tiene previsto centrar su estrategia en reavivar su ataque contra la banca, con el plan para actualizar y endurecer la reforma de la regulación del sistema financiero que se encuentra en fase de tramitación parlamentaria. Obama afronta este plan en solitario, con el respaldo de su partido, y sin esperar ningún apoyo de la oposición, los republicanos, que continúan en pie de guerra por la reforma de la sanidad.
Ayer el máximo responsable del partido conservador, Michael Steele, pidió la destitución de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y anunció que el partido, que también rechaza el plan de Obama para la banca, ha creado una plataforma online con el tÃtulo Echar a Pelosi. Los republicanos, además, están respaldando a los fiscales de doce estados del paÃs que pretenden denunciar la reforma sanitaria en los tribunales por su posible inconstitucionalidad.
La Casa Blanca, ajena a estos crÃticos y convencida de que los dos planes tendrán un efecto positivo para su partido en las elecciones de noviembre (que renovarán el Congreso y el Senado, donde existe mayorÃa demócrata), pretende aprovechar el proyecto de ley de reforma de la regulación financiera del senador Chris Dodd, que el lunes por la noche fue aprobado por el comité de banca del Senado y que previsiblemente en breve será votado por el Pleno de la Cámara Alta.
La iniciativa pretende convertir a la Reserva Federal estadounidense en el super regulador de los grandes bancos, al mismo tiempo que introduce lÃmites a la actividad de las entidades financieras y a sus riesgos y que refuerza la protección de los consumidores.
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, aseguró ayer que la Casa Blanca espera lograr "un apoyo muy amplio y profundo" a esta iniciativa que tiene como objetivo endurecer la regulación del sector financiero, apoyándose en las tesis del ex presidente de la Fed, Paul Volcker.
Hipotecarias
En paralelo a este plan de reforma de la regulación de la banca, la Administración de Obama trabaja en la reordenación de las dos mayores sociedades hipotecarias del paÃs, Freddie Mac y Fannie, que son de propiedad privada pero que están intervenidas por el Gobierno desde la crisis financiera. Geithner señaló que la "nacionalización completa" de las dos firmas, que se ha llegado a contemplar, "no es una opción alternativa".
El secretario del Tesoro, sin embargo, admitió que encontrar una salida a esta intervención requerirá "varios meses" y que el proceso es "complicado". Desde el Tesoro se admitió que errores "tempranos" en la supervisión financiera de las dos entidades contribuyeron a su "fracaso" y a su intervención por el Gobierno.
GuÃa rápida del plan de la Casa Blanca
- ¿Cuál es su objetivo?
El proyecto busca extender y abaratar la cobertura médica en EEUU, paÃs donde no existe sanidad pública, salvo para los mayores de 65 años y las personas sin recursos. Además, la Casa Blanca pretende utilizar la reforma para reducir el déficit público, recortando el gasto en los programas pagados por el Gobierno federal.
- ¿A quién afecta?
A toda la población de EEUU, que según los últimos datos del Censo está formada por 308 millones de habitantes. Todos los ciudadanos tendrán que contar con un seguro sanitario privado para proveerse de cobertura. Esta obligación no existe hoy y 47 millones de personas (el 15% de la población) carecen de póliza y pagan cada vez que van al médico.
- ¿Cuánta cuesta al año tener un seguro médico privado actualmente?
El precio medio de asegurar a un hogar se aproxima a 13.375 dólares (9.905 euros) al año. Este importe es asumido por las familias o por las empresas que tienen más de cincuenta trabajadores y que pagan la cobertura a su plantilla. Existen 150 millones de personas con el seguro pagado por sus compañÃas. El coste es excesivo para los 47 millones de personas que deciden estar sin pólizas.
- ¿Qué va a hacer la Administración?
Además de obligar a toda la población (salvo excepciones muy concretas) a contratar un seguro y establecer multas para los que no lo cumplan, el Gobierno dará ayudas a los hogares que ganen menos de 80.000 dólares al año y establecerá desgravaciones fiscales sobre los seguros para las rentas bajas y medias.
- ¿Cuántas personas podrán acceder a la sanidad por primera vez?
Estas ayudas contribuirán a que 32 millones de los 47 millones de estadounidenses que están sin seguro puedan pagar su propia póliza. De este modo, el 95% de los residentes legales tendrán cobertura médica en 2019, frente al 83% actual. Se desconoce en qué situación quedará el 5% restante.
- ¿Qué coste tendrá la reforma para el Gobierno?
El plan promovido por la Administración demócrata, que supone la mayor intervención del Gobierno en la sanidad desde 1965, costará 940.000 millones de dólares en diez años.
- ¿Cómo se va a financiar?
La Casa Blanca subirá los impuestos a los contribuyentes de mayor poder adquisitivo (los cuatro millones de parejas que ganan más de 200.000 dólares al año) y establecerá nuevos tributos para la industria sanitaria.
- ¿Por qué rechazan el proyecto los republicanos y los fiscales generales de varios estados del paÃs?
La oposición y los fiscales rechazan que el Gobierno pueda obligar a cualquier persona a contratar un seguro médico y creen que este imperativo es anticonstitucional. Por ello, acudirán a los tribunales. El partido conservador defiende la libertad del individuo para elegir su sanidad, frente a cualquier imposición del Estado.
Fuente: expansion




