Zapatero no logra que Almunia se calle
Parece que José Luis RodrÃguez Zapatero no ha logrado su esperanza de silenciar al compañero Almunia al desplazarle de la comisarÃa de EconomÃa y elevarlo a la de Competencia, de más atribuciones ejecutivas y de menos posibilidades de emitir doctrina y severas advertencias al gobierno de su paÃs.
La vicepresidenta económica Elena Salgado no pudo evitar que se notara el malestar que le originaba la declaración del comisario vasco de que sus previsiones de reactivación económica para 2011 y años siguientes podÃan ser "demasiado optimistas".
"Habrá que esperar a ver que dicen los otros comisarios" - declaró mosqueada la vicepresidenta, como indicando que JoaquÃn Almunia disfrutaba en exceso con las objeciones a la polÃtica española. Y en efecto, no era la primera vez que este formulara crÃticas al respecto.
Pero ayer mismo el nuevo comisario de EconomÃa, Olli Rehn, subrayaba lo adelantado por el colega de la Competencia: que las proyecciones macroeconómicas del Gobierno español son "un tanto optimistas" por lo que el déficit será "peor de lo previsto". Rehn añadÃa que falta "concreción de las medidas"
Las palabras del responsable económico demostraban que el colegio de comisarios ya habÃa cavilado sobre el tema y habÃa llegado a una conclusión unánime.
Y en efecto la Comisión Europea ha emitido su dictamen en la lÃnea adelantada por Almunia: "Debido al carácter optimista de las hipótesis macroeconómicas a partir de 2010 - señala la nota distribuida - la contribución del crecimiento económico al saneamiento presupuestario podrÃa revelarse más débil de lo previsto".
Asimismo, afirma que "España está invitada a precisar la estrategia presupuestaria que le permitirá corregir su déficit excesivo y reducir su deuda, asà como a mejorar la viabilidad de sus finanzas públicas a largo plazo, su régimen de jubilaciones, su marco presupuestarios y sus finanzas públicas".
Es evidente que la referencia al aplazamiento de las jubilaciones, para lo que Zapatero cuenta con la oposición cerrada de los sindicatos ha generado incomodidad en el Ejecutivo.
Las previsiones son necesarias en las empresas, en las familias y, por supuesto en el Gobierno de la nación, pero la discusión sobre el futuro parece un tanto esotérica como todo lo subjetivo y, con frecuencia responde a prejuicios ideológicos o a la dinámica partidaria.
¿Cómo se cuantifican el optimismo o el pesimismo? Los gurús económicos han perfeccionado el arte profético especial en lo que se refiere al pasado y dominan las técnicas para explicar las razones por las que no se cumplieron sus profecÃas.
Hay algo positivo en la nota: a la Comisión Europea no le parece mal el incremento, moderado, del IVA que en España ha representado la última batalla entre el Gobierno y la Oposición.
Lo que preocupa al Colegio de Comisarios es que el primero logre reducir el déficit en la cuantÃa a la que se ha comprometido que es pasar del 12 al 3 por ciento del PIB de aquà al año 2013, un objetivo realmente heroico.
Como un profesor escamado del voluntarismo del alumno o como un auditor concienzudo la Comisión Europea ha pedido al Gobierno español más datos. Pero las previsiones, por definición, no pueden aportar datos sino actos de fe y de esperanza.
Fuente y autor: José GarcÃa Abad es periodista, escritor, director de El Siglo y analista polÃtico/elplural




