El grifo del crédito sigue seco en España mientras se atisba despegue en Europa
El atracón de deuda que la banca suministró para financiar el milagro español mengua mes a mes. Los préstamos a empresas españolas acumulan siete meses de caída a una velocidad muy superior a la media de la Eurozona. El crédito al consumo, por su parte, se despeña a ritmos del 7% desde mayo, por menos del 1% de los países de la región.
La economía española está inmersa en un proceso doloroso de desapalancamiento (reducción de deuda) cuyo final todavía no se atisba. Después de haber incrementado en 1,14 billones de euros su cartera de créditos entre 2003 y 2009 (ahora situada en 1,8 billones), el negocio de la banca española acumula meses de gran apatía, tanto que el inventario de préstamos ha adelgazado en 60.000 millones desde los máximos.
Las causas de la contracción crediticia tienen mucho que ver con el desplome del negocio constructor e inmobiliario, lo que junto a la crisis financiera internacional ha desembocado en una tasa de paro que ya se acerca al 20%, más de cuatro millones de desempleados, y una caída del PIB del 3,1% el año pasado, cuarta mayor de la zona común tras de Eslovenia, Finlandia e Irlanda.
En este contexto, agentes sociales como políticos, sindicatos o patronal se quejan de forma airada de que la banca no da créditos. Las entidades, por su parte, se defienden con el argumento de que la financiación concedida se mantiene en términos porcentuales, pero que el dinero demandado ha descendido en picado. La consecuencia es, en todo caso, que cada vez hay menos dinero prestado en circulación.
Según datos del Banco Central Europeo (BCE), la financiación a las empresas en España se redujo en febrero un 4,1% en cifra anual hasta 924.500 millones de euros. Se trata de la mayor de las siete caídas mensuales que se han sucedido de forma consecutiva desde agosto, por lo que se ha reducido el montante de financiación a las actividades productivas en 30.000 millones de euros, un 3,12%.
En la Eurozona también se aprecia una contracción del crédito debido a la menor actividad. El PIB cayó el 4% en 2009, aunque creció el 0,1% en el cuarto trimestre en datos anualizados. Según el BCE, la cartera total de préstamos a las empresas en la región se redujo un 2,5% hasta 4,7 billones en febrero, sexta caída mensual consecutiva. En ese periodo, el descenso acumulado es del 1,47%, la mitad que en España.
La menor generosidad de las entidades financieras españolas es sólo comparable a la irlandesa, país en el que la concesión de créditos a empresas se redujo el 4% en febrero. En Alemania, motor de la Eurozona, el descenso fue del 2,9%. Francia (-2,2%) e Italia (-2%) están viviendo un proceso de desapalancamiento menos agresivo. El diámetro de la burbuja crediticia en estas naciones no fue comparable al español.
"No es previsible que la actividad bancaria retorne a los ritmos de expansión del pasado, ya que el desapalancamiento del sector financiero y de la economía en su conjunto no puede considerarse de carácter transitorio", dice el Banco de España. "Ello, unido a la posibilidad de que los diferenciales entre la rentabilidad del activo y del pasivo se estrechen [...] supone un elemento de presión notable sobre el margen de intereses".
Parece claro que a nadie -ni empresas ni bancos- le interesa que la actividad crediticia siga decayendo en un futuro, algo que no acontecía desde 1963, año a partir del cual existen datos disponibles, recuerda Credit Suisse. "Vemos muy difícil que España recupere pronto los ritmos pasados de crecimiento, ya que gran parte fue debido a la burbuja hipotecaria", expresa el banco suizo en un informe.
El analista de esta firma considera, al igual que el supervisor, que el proceso de desapalancamiento es un "proceso gradual que no debe ser visto como temporal". Credit Suisse cree que si la economía comienza a tirar y los tipos de interés comienzan a subir, muchos clientes podrían acelerar la amortización de sus deudas antes de que venzan, "lo que añadirá presión al proceso de desapalancamiento de la economía".
AFI, firma de estudios dependiente de las cajas de ahorros, estima una caída acumulada del 8% entre 2009 y 2011 para la inversión crediticia, mientras que en 2010 y en 2011 la inversión descenderá un 5,6%, lo que supone una mengua del saldo vivo de 100.000 millones. La recuperación de la inversión podría no tener lugar hasta el año 2012, y el sistema no recuperará el saldo del crédito de 2008 hasta 2014, recoge Europa Press.
EL CONSUMO, DE CAPA CAÍDA
El crédito al consumo en España ha caído todos los meses en dato anual desde enero de 2009, aunque la tendencia se recrudece a partir de mayo. Desde esa fecha, los descensos están comprendidos entre el 6,3% y el 7,6%. Así, la cantidad que los bancos tienen prestada ha caído desde 102.500 hasta 90.400 millones. El máximo se registró en julio de 2008, con 106.500 millones de euros.
En la Eurozona, los descensos se acumulan desde abril de 2009, aunque los porcentajes son mucho más modestos que en el caso español, entre el 0 y el 1,3%, según los datos del BCE. A febrero existen prestados 625.200 millones de euros en forma de créditos al consumo, frente al máximo de 640.400 millones de febrero de 2009.
Otra tendencia que se observa en Europa es un incremento en la concesión de créditos para la compra de vivienda, que en febrero subió el 2,1% en dato anual hasta los 3,56 billones. Es el mayor ascenso desde noviembre de 2008. En España, en cambio, el comportamiento es prácticamente plano desde agosto, con alzas comprendidas entre el 0% y el 0,3%. El montante total que el sistema financiero español tiene prestado en forma de hipotecas está en febrero (658.000 millones) muy cerca del máximo.
Así con todo, el volumen total de créditos a particulares concedido en España subió en febrero un modesto 0,2%, frente al 1,8% de la media de la Eurozona (los datos hacen siempre referencia a un mes en su variación respecto al mismo mes del año anterior), que desde octubre muestra un comportamiento positivo.
Fuente : Invertia /Alberto Cañabate




