El Ayuntamiento admite que el alumbrado municipal es excesivo y contaminante
Consumen demasiado, el Concello lo sabe porque se lo dice su mapa lumÃnico y ahora adjudica un contrato de 23.500 euros para la redacción de un estudio que proponga una solución para mejorar la iluminación del paseo marÃtimo que va desde el Aquarium Finisterrae hasta el castillo de San Antón. El Ayuntamiento admite que el alumbrado de la ciudad es contaminante, que produce un sobreconsumo y que el número de luminarias es excesivo para el servicio que ofrece; lo sabe, además, porque las cifras del plan lumÃnico de la ciudad exceden las que el Comité Español de Iluminación establece en sus recomendaciones
El Concello admite que el alumbrado de las calles y lugares públicos de la ciudad es excesivo, "ineficiente", que produce un "sobreconsumo" y que, además, genera una mayor emisión de dióxido de carbono que si sus instalaciones de puntos de luz estuviesen adaptadas a las recomendaciones del Comité Español de Iluminación.
Las actuales luminarias son incompatibles con la anexión del municipio a la Red de Ciudades por el Clima; un ente que tiene como objetivo la lucha contra el cambio climático desde los gobiernos locales y a la que A Coruña se unió hace dos años.
El Ayuntamiento asegura -en el pliego de preinscripciones técnicas para la contratación de una asistencia técnica externa para la redacción de un estudio de mejora lumÃnica en el paseo marÃtimo- que el objetivo de este documento es el de "contrarrestar el exceso en los niveles de iluminación del municipio", ya que, según los datos arrojados por el mapa lumÃnico de la ciudad -un estudio en el que se analiza la eficiencia de las luminarias y su estado- "superan las recomendaciones del Comité Español de Iluminación", algo que aumenta el coste en las facturas del Concello y que produce un perjuicio al medio ambiente.
El gasto municipal en iluminación de las calles de la ciudad asciende a 1,9 millones de euros al año; lo que deja la factura media diaria en 5.200 euros. El Concello anunció en el mes de marzo que, para reducir estos pagos, renovarÃa las luminarias de los barrios de Os Mallos y A Sardiñeira; unas instalaciones que, en algunos casos, tienen más de cuarenta años y que serán sustituidas por puntos de luz de una vida larga y eficiente energéticamente.
El Comité Español de Iluminación establece que las bombillas que se utilicen en el alumbrado público sean de bajo consumo y propone soluciones para conseguir que un espacio esté iluminado sin necesidad de inundarlo de puntos de luz para su adaptación a la normativa vigente y establece horarios de encendido y apagado, asà como consejos para las zonas que, por ser poco transitadas, puedan mantener una luz más baja durante la noche sin necesidad de estar a oscuras. Cuando el Concello se unió a la Red de EnergÃa Sostenible, en 2008, anunció que sus facturas podrÃan reducirse un 22% si sus instalaciones lumÃnicas fuesen más eficientes.
El Concello adjudicó a la empresa Nur&Llum Barcelona Lightning Design la redacción de un estudio de mejora lumÃnica en el tramo del paseo marÃtimo que une el acuario con el castillo de San Antón, dos años después de que el profesor de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura Pedro Antas -en el acto de adhesión de la ciudad a la Red de EnergÃa Sostenible- le hubiese advertido al Ejecutivo municipal de que las lámparas del paseo marÃtimo ni cumplÃan su función de alumbrar ni ofrecÃan al Ayuntamiento un consumo energético razonable, y de que, entre todas las instalaciones de la ciudad, eran las que peor servicio daban a los usuarios; ya entonces, el profesor Antas habÃa propuesto un cambio: luminarias de globo con un reflector que evitase la fuga de luz a la atmósfera y la proyectase hacia el suelo en lugar de los puntos de luz que todavÃa coronan las farolas del paseo.
Este trabajo tendrá que estar entregado antes del mes de agosto y tomará como referencia la "humanización" de la zona, para ello, el Concello le exige que emplee "soluciones lumÃnicas que embellezcan el paisaje urbano durante el dÃa y que iluminen de un modo justo y eficiente el paisaje nocturno", todo ello, transmitiendo una "sensación de seguridad y de confort visual al ciudadano".
El contrato fue adjudicado por 23.500 euros. Dentro de las peculiaridades que ha de tener en cuenta este estudio está la iluminación de las playas, la existencia de los soportes del tranvÃa que hay que salvar, que hay zonas que, sin ser de dominio público han de estar iluminadas, y que las columnas rojizas con esmaltes decorativos que hacen las veces de farolas son un sÃmbolo de la ciudad.
El estudio deberá centrarse en la "eficiencia energética, en la mÃnima contaminación lumÃnica" y en las "duras condiciones climatológicas" en las que estarán instaladas las luminarias, ya que están expuestas a la corrosión marina. Para otra ocasión queda el alumbrado del entorno de la Torre de Hércules y de Punta Herminia, ya que el Concello precisa redactar otro pliego de condiciones por las peculiaridades de la zona, ya que tiene "columnas de alto valor ornamental".
Fuente y autor: la opinión de A Coruña/GEMMA MALVIDO




