El rescate griego mete presión a España para hacer reformas

Crece el clamor para que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, impulse de una vez reformas estructurales contundentes que amainen la desconfianza de los mercados.
Y es que mientras que Grecia y Portugal se enfrentan a impopulares recortes del gasto público y de las prestaciones sociales, la economía nacional parece que se conforma con un exiguo ahorro de 16 millones de euros en el capitulo destinado a los altos cargos.
Mientras que el líder del Ejecutivo griego, Yorgos Papandreu, recibía ayer elogios del presidente de EEUU, Barack Obama, por su paquete de medidas para frenar la "bancarrota" de su país, todas las miradas se centraban en el resto de los países débiles.
Las autoridades económicas nacionales, de parte del Banco de España; los expertos del día a día de la coyuntura, de mano de los analistas privados de Funcas; Europa, en boca de la canciller alemana Ángela Merkel; y el mundo político, con el ex presidente José María Aznar, exigieron al unísono que se aprenda la lección. Y es que si se produce en España una crisis como la que vive Grecia la zona euro quedaría gravemente tocada.
El más contundente fue el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que ha abanderado durante los últimos años la necesidad de reformas de calado. Urgió ayer de nuevo al Ejecutivo a que extraiga lecciones de una crisis que ha desembocado en un rescate a Grecia. Ordóñez lleva años haciendo estas exigencias, lo que provocó que Zapatero arremetiera contra él por sus ideas "neoconservadoras".
El ejemplo griego
El gobernador, que participó en la presentación de un portal de educación financiera, recordó que es imprescindible el recorte del déficit, que ya supera el 11,2% del PIB. Pidió que se limiten los obstáculos en el mercado laboral, como han hecho otros países. El supervisor cree que hay que sacar conclusiones del caso de Grecia. A su juicio, este fin de semana se ha hecho un avance "importantísimo". Para Ordóñez, el plan de austeridad impulsado por Grecia "es un buen programa". En su opinión, el paquete de reformas -que endurece las condiciones para acceder a la pensión y que rebaja las indemnizaciones por despido- "es ambicioso y correcto".
Se mostró convencido de que el rescate a Grecia tendrá un efecto tranquilizador en los mercados a corto plazo. Añadió que a lo mejor se tarda una semana, porque todavía quedan algunas aprobaciones pendientes, pero que a partir de la semana que viene se verá el efecto en los mercados. De hecho, el Ibex retrocedió en la jornada de ayer un 0,66%. Sin embargo, el resto de bolsas europeas, a excepción de la de Atenas, sí que repuntaron.
No obstante, el diferencial entre el bono español y el alemán a 10 años y los seguros antiquiebra (CDS), los indicadores que reflejan la percepción del riesgo de impago de la deuda por parte de los inversores, evolucionaron a la baja ayer.
Ordoñez recalcó que la crisis de España dista mucho de la de Grecia y recordó que la economía helena engañó con sus datos, algo que no es posible en España. Señaló que la deuda española sigue por debajo de las de otros países y que ya quisieran otros tener estos niveles. Pero es de las que más ha crecido: ha pasado del 36,1% del PIB en 2007 al 66,3% en 2010, según las pre visiones de Bruselas.
Aznar pide "decisiones" al Ejecutivo para evitar otra crisis helena
El ex presidente del Gobierno José María Aznar aseguró ayer que la credibilidad de España "es mayor" que la de Grecia, aunque subrayó que el principal "problema" es que José Luis Rodríguez Zapatero "debe tomar decisiones muy firmes para evitar situaciones similares" a la del país heleno, algo que "en este momento" no se está haciendo. Por eso, dijo que se necesita "un cambio muy serio en España" si se quiere "evitar una situación límite en el país".
En una entrevista con Bloomberg, Aznar señaló que, aunque "España no es Grecia", hace años era capaz de crear más empleo que Alemania, Francia, Reino Unido e Italia juntos. "Y hoy en día, en cambio, somos capaces de crear más desempleados que todos esos países juntos", lamentó.
El actual presidente de FAES indicó que "el problema" no es rescatar a Grecia sino "restablecer la credibilidad y la estabilidad del euro". Igualmente, precisó que el "problema no es decir que España es diferente a Grecia", algo que considera una "obviedad", sino tomar medidas "firmes" para que en España no se produzca un caso como el griego.
Según Aznar, "la cuestión no debe ser evitar un problema a corto plazo en Grecia" porque el país heleno no tiene un problema de liquidez" sino que tiene "un problema estructural". Por eso, afirmó que "tiene que tomar decisiones muy duras". "El euro es, por un lado, disciplina y, por otro lado, flexibilidad. Si se pierde la disciplina, se tiene un problema y si se pierde la flexibilidad, se tiene otro problema. Pero si se pierden las dos, es un desastre", remarcó. El ex presidente confesó estar impactado por el hecho de que la cifra del rescate a Grecia haya "aumentado tanto tan rápidamente", dado que hace una semana se hablaba de "20.000 millones o 35.000". La ayuda será finalmente de 110.000 millones.
Fuente y autor: C. Rivero / C. Rosique /expansion




