Clegg deja en bandeja el Gobierno a los conservadores de Cameron

Nick Clegg se ha convertido en el juez de las elecciones británicas. Cuando aún no se han terminado de contar todos los votos, los liberal demócratas se mantienen en la postura de apoyar al partido que más votos haya conseguido.
Los tories, por tanto, cuentan con el apoyo de Clegg para formar Gobierno. Pero, el liberal recordó que los resultados de esta noche muestran "que el sistema se ha roto" y reclama reformas.
"Anoche ha sido una decepción para los liberal demócratas incluso habiendo conseguido más votos que nunca. Mucha gente estaba emocionada por hacer cosas diferentes. Pero creo que cuando han llegado a las urnas, han pensado que lo mejor era votar lo que ya conocÃan. Y en esta época de incertidumbre económica, lo entiendo" dijo Clegg.
"Con lo resultados actuales es vital que los partidos actúen con responsabilidad. Y también he dicho que el partido con más votos debe formar gobierno primero. Y esos son los conservadores por los datos que vemos esta mañana. Por eso creo que es la hora de que los conservadores busquen un Gobierno".
Estas declaraciones llegan minutos después de que el primer ministro, Gordon Brown, dijera que "los resultados electorales muestran que no hay una mayorÃa clara, por lo tanto es mi trabajo tratar de buscar un gobierno estable y fuerte".
Los tories parecen tomar la delantera. Aunque Clegg insistió también que "no era momento de hablar de pactos".
¿Qué pasa ahora? Que se abren unos dÃas de incertidumbre. Brown sigue teniendo el derecho constitucional a tratar de formar Gobierno. Pero tendrÃa que negociar con Clegg, que tras sus palabras parece cerrarse en banda. Hacerle cambiar de opinión ya, se antoja difÃcil.
Los conservadores reclaman el botÃn
Después de haber recibido muchÃsimas crÃticas, los sondeos a pie de urna no andaban desencaminados. A las 12.00 horas la situación era la siguiente: los conservadores contaban 291 diputados; los laboristas 251; y los liberal demócratas 51. Estas cifras dan dos millones de votos menos a los de Gordon Brown con respecto a 2005 y los conservadores obtendrÃan más votos que Tony Blair en 1997.
Éste es el argumento que han empezado a emplear los tories para reclamar su victoria moral en las elecciones.
Circunscripciones marginales
Las claves para que los tories no obtuvieran la mayorÃa han estado en las circunscripciones marginales, aquellas en las que un incremento mÃnimo del voto puede cambiar el signo final. Los ministros laboristas han resistido y algunos como Ed Balls, titular de Educación, han guardado su asiento con sólo 1.000 votos de diferencia.
La otra clave ha sido Londres. Los tories esperaban hacerlo mucho mejor de lo que ha sido en realidad. Cameron pensaba que podrÃa hacerse con unos cuantos feudos laboristas y liberal demócratas, pero eso, de momento, tampoco ha sucedido.
Tras casi 12 horas de recuento aún quedan por conocerse el desenlace de una treintena de circunscripciones, aunque las puertas parecen cerrarse para Brown.
Aún pordrÃa haber cambios de dirección. Los juegos de la polÃtica británica son asÃ. El peor resultado laborista desde los años 30 podrÃa llevarles a gobernar por cuarta legislatura consecutiva. Algo que sólo ha pasado tres veces en la historia. Eso sÃ, las cosas están ahora un poco más difÃciles.
Fuente y autor: DANIEL DEL PINO /publico




