El Banco Central Europeo debe comprar más deuda pública
El Banco Central Europeo (BCE) anunció medidas sin precedentes para combatir la crisis del euro, pero sus efectos se han ido diluyendo con el tiempo. El riesgo paÃs, principalmente el de las potencias periféricas como España, se ha disparado y, además, esas tensiones están obstaculizando el acceso a la financiación del sector privado.
De ahà que la institución monetaria, que se reúne hoy en Fráncfort, deba anunciar nuevas herramientas para asegurar la liquidez o potenciar todavÃa más la compra de deuda pública y privada, según el OBCE, comité de expertos consultados por EXPANSIÓN. "La confianza de los inversores sólo volverá con más tiempo, medidas y dinero", apunta José Luis MartÃnez, estratega en España de Citi.
Combatir la crisis
Y es que desde que el BCE empezó a comprar tÃtulos soberanos el 10 de mayo sólo se ha hecho con 40.500 millones de euros. "No parece mucho dinero cuando hemos visto la mayor tensión en los mercados europeos de deuda desde la creación de la Unión Económica y Monetaria", añade MartÃnez. En opinión de Javier Andrés, profesor de la Universidad de Valencia, "la medida fue determinante para frenar la escalada de los diferenciales hace unas semanas, pero su efecto se está agotando". "Cabe esperar que siga con estas compras, incluso en mayores cantidades", prosigue.
Esta situación está poniendo a prueba a los estados más endeudados. El Tesoro Público celebra hoy una subasta a tres años, en la que espera captar entre 3.000 y 4.000 millones de euros. Mientras, las entidades financieras tienen mayores dificultades para acceder a los mercados mayoristas de financiación y crece la desconfianza en los mercados interbancarios -las españolas no encuentran contrapartidas extranjeras-.
Por lo tanto, el BCE debe retomar subastas de liquidez a plazos más largos, antes del vencimiento de 442.000 millones al que se enfrenta la banca de la inyección a un año de 2009. "Es conveniente una extensión de las subastas a largo plazo con adjudicación plena", sostiene Juan Pérez-Campanero, de Santander Global Markets and Banking. "En estas circunstancias, serÃa recomendable que el BCE prolongase las facilidades de liquidez, por ejemplo, manteniendo sine die las subastas a tres meses con provisión ilimitada e, incluso, reintroduciendo en las mismas condiciones las de mayor largo plazo", añade José Alzola, miembro de The Observatory Group.
Débil crecimiento
Los planes de ajuste fiscal anunciados por los gobiernos suponen una amenaza para un crecimiento económico que se está debilitando. "La aceleración de los planes de consolidación fiscal, aunque con efectos positivos en el medio plazo en la actividad, supone en el corto plazo un sesgo a la baja sobre el crecimiento", explica Mayte Ledo, de BBVA. "La tasa de crecimiento de la eurozona va a ser menor en la segunda mitad de 2010 que en la primera", añade Guillermo de la Dehesa, presidente del OBCE y del CEPR.
De hecho, De la Dehesa, junto otros expertos, como Pedro Antonio Merino, de Repsol, o José Ignacio Navas, de Caixa Galicia, mantienen un sesgo bajista para los tipos de interés, lo que significa que el BCE deberÃa dejar margen para posibles rebajas de tipos si fueran necesarias. "En este momento se da una mayor probabilidad a bajadas adicionales que permitan relajar las condiciones monetarias", según Navas.
Fuente y autor: D. BadÃa /expansion




