Infeliz aniversario
Se cumple el 65 aniversario de la ONU, con sus valores de tolerancia, respeto mutuo y dignidad humana, y el mundo con estos pelos. Hemos progresado, pero la impunidad y la injusticia campean libremente. Los conflictos bélicos, la pobreza extrema y el hambre no tienen fin. El ritmo del progreso no es suficiente para conseguir los objetivos que se esperan lograr de aquà a 2015. En la hoja de ruta se encuentran la educación universal, la igualdad de géneros, la reducción de la mortalidad infantil, la mejora de la salud materna, combatir el Sida, la sostenibilidad del medio ambiente o el fomento de una alianza internacional para el desarrollo. En 2010 está previsto que la crisis económica empuje a la miseria a 64 millones de personas más. Éramos pocos y parió la abuela.
Hay mucho trabajo por delante si se pretende en serio hacer realidad determinadas cosas. Y no lo parece. El tiempo pasa y la charlatanerÃa reluce por los cuatro costados. La Organización de las Naciones Unidas necesita reformas. No bastan unos ideales por nobles que sean. Deben funcionar y ser operativos con una maquinaria bien engrasada. El mantenimiento de la seguridad mundial o el mejoramiento de las condiciones de vida y de los derechos humanos no cobran pulso si la inconsistencia gobierna. La burocracia de este organismo no es un grano de arena y el presupuesto 2010-2011 va más allá de los cinco mil millones de dólares, ahorro de costos incluido. No incluye la financiación de las fuerzas de paz. Los paÃses pobres buscan aumentar el gasto para el desarrollo y las principales naciones desarrolladas quieren llevar un control estricto sobre el dinero.
El té ultraderechista
Asà estamos. Pavor provocan las directrices de algunos que aspiran a afianzarse más aún y a extenderse por la gracia de Dios. La hermosa gente del Tea Party, el movimiento ultraderechista de EEUU, esgrime su luminosa ideologÃa ante los electores del Partido Republicano. No pueden faltar las ventajas fiscales a los poderosos, ni la privatización de los servicios, como la escuela y la sanidad públicas, o las pensiones privadas exclusivamente. Dicho de otro modo, una sociedad en las garras de los que sólo creen en sus libertades. Dicen defender a los ciudadanos. Pero únicamente pretenden debilitar a los débiles. El calentamiento global es una estupidez y los Tea Party no admiten reglas medioambientales porque perjudican a las empresas. En vez de unir ambos intereses, en este grupo sectario predominan el caciquismo y la valoración del dinero a toda costa.
Los valores del PP
Rajoy y los suyos parecen hechos a imagen y semejanza de estos asuntos. De valores va a hablar el aspirante a La Moncloa en los próximos tiempos. "España necesita menos regulación y más libertad", dice Mariano. Por ahà circulan los previsibles principios de estos ejemplares. El bienestar social que defienden consiste en que toda la banda de la derecha extrema le saque el jugo al ciudadano. Ésta es la noble polÃtica de la "derecha centrada y moderada" y he ahà la inquietud por las preocupaciones de la población.
La fórmula de Zapatero
Esas actitudes no nos hacen olvidar la ausencia de vÃas, por parte del Gobierno, para que el peso de la crisis no tengan que soportarlo sólo los de siempre. Es más simplón activar unas tijeras insolidarias, que generan más desempleo, y no una polÃtica económica más justa, eficaz y equitativa. Exige mayor tarea racionalizar las distintas administraciones y poner en danza un replanteamiento fiscal de arriba abajo. Salvar y reforzar a los grandes es la fórmula mágica que conduce a empobrecer un poco más todavÃa a los pequeños.
Asfixiante conformidad
Afortunadamente, un mundo mejor es posible con individuos como Aznar. Uno de los negacionistas del cambio climático, admirador del primo de Rajoy, es ahora presidente del consejo asesor de Global Adaptation Institute, la voz "pragmática" y la forma de buscar soluciones realmente eficaces. Asà que debemos adaptarnos a esta situación y a las nuevas circunstancias sociales y económicas. No es cuestión de caminar por otros senderos, sino de que triunfe una conformidad asfixiante con rumbo al precipicio. Esta organización, por cierto, la dirige el ex número dos del Banco Mundial y ex ministro de Finanzas de El Salvador, Juan José Daboud. Menudas credenciales tiene este centro de estudios que arrancará el próximo 1 de diciembre. Algunos se frotan las manos ante la oportunidad de negocio del cambio. No se lucha contra él. Les interesa el acomodo.
Brindis con sifón
Los gobernantes brindan con el agua de un sifón por el infeliz aniversario de la ONU. El dominio de unos sobre otros seguirá su curso. Los enfrentamientos militares, el control de los recursos estratégicos o el exterminio de las poblaciones indefensas. La igualdad y la libertad son un espejismo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, no vinculante legalmente. Las libertades están descafeinadas y con perspectivas de aguarlas más ciertos depredadores con corbata. Nada tiene que ver la caridad con la justicia. La libertad no puede reducirse al pataleo o a comprar en una tienda. Quien pueda, claro.
Fuente y autor: Marc Llorente es periodista y crÃtico de espectáculos/elplural




