La Gran Coruña, en peligro por el minifundismo polÃtico
Todas las estadÃsticas coinciden en señalar que A Coruña y su comarca -La Gran Coruña- encabezan el desarrollo de Galicia en crecimiento de población, generación de riqueza y renta por habitante. Sin embargo, este liderazgo incuestionable no se ha traducido para sus habitantes en los beneficios propios que conlleva la pertenencia a una de las grandes áreas urbanas del paÃs. ¿La culpa? El minifundismo territorial y polÃtico que desde hace décadas bloquea el nacimiento y definitiva puesta en marcha del área metropolitana coruñesa.
Las fronteras de infraestructuras y servicios se diluyen dÃa a dÃa. El saneamiento de Abegondo repercute en A Coruña, que bebe agua de Cecebre. La regulación de los aparcamientos en A Coruña afecta a Oleiros y Arteixo. La capital oferta servicios, pero necesita el suelo de sus vecinos. Las vÃas de comunicación, accesos de alta velocidad, aeropuerto o puerto exterior, los interrelacionan a todos. No se trata sólo de organización. En un momento de crisis y recortes generalizados, los ciudadanos de los municipios de la comarca se ven abocados a costear por separado servicios menos eficientes y más caros de lo que resultarÃan en conjunto.
Tras décadas de tiranteces, en las que fue postergada por la era Vázquez hasta agonizar, el gran área metropolitana coruñesa que agrupa a medio millón de habitantes dio hace un año un esperanzador primer paso para convertirse en realidad. El 30 de septiembre de 2009, los alcaldes de A Coruña, Abegondo, Arteixo, Bergondo, Betanzos, Cambre, Culleredo, Oleiros y Sada, reunidos en MarÃa Pita a petición de Javier Losada, se comprometÃan a organizar en la comarca servicios mancomunados para el transporte, el abastecimiento y la depuración de aguas, la asistencia social, los planeamientos urbanÃsticos, el turismo, la gestión de residuos y las infraestructuras.
"Esperamos que el futuro sea completamente distinto. Todos los alcaldes hemos salido convencidos de que esta vez va en serio", anunció entonces Julio Sacristán en nombre de todos los reunidos, en su calidad de presidente del Consorcio de As Mariñas, al que decidÃa sumarse el hasta entonces ausente municipio de A Coruña, cuyo regidor, Javier Losada, declaraba con entusiasmo: "A partir de ahora, los ciudadanos saben que sus necesidades van a estar mejor gestionadas".
Un año después de esta alentadora declaración de buena voluntad para enderezar un rumbo largo tiempo perdido, la realidad es más bien pesimista. De la decidida aceptación del desafÃo de construir de una vez por todas La Gran Coruña del futuro se ha pasado a una empantanada e interminable discusión bizantina que se ha enrocado en posturas localistas en las que los intereses particulares priman sobre el bien común. El único logro a la vista -y que se empezó a tramitar en 2003- es la próxima entrada en vigor a final de año del billete único de transporte en la comarca, anunciada por Feijóo este viernes pasado. El presidente de la Xunta aprovechó la firma del convenio para achacar a los alcaldes implicados su falta de voluntad polÃtica para constituir un área metropolitana que nunca acaba de llegar. Resulta especialmente chocante que el alcalde coruñés, Javier Losada, que habló en nombre de todos los alcaldes de la comarca coruñesa, pusiera precisamente como ejemplo en este encuentro con Feijóo los avances del Consorcio de As Mariñas, en el que él se resiste a integrarse pese a las promesas del año pasado. El propio presidente del Consorcio, el socialista Julio Sacristán, le emplazó a que aclarase de una vez su postura y advirtió de que la entrada de A Coruña en el Consorcio podrÃa aprobarse en sesión plenaria sólo con los votos de PP y BNG.
La responsabilidad de esta paralización de La Gran Coruña es achacable a todos, desde los alcaldes del PP que han decidido no acudir más a las reuniones del Consorcio hasta los restantes, incapaces de llegar a acuerdos básicos pese a girar en su mayorÃa en la órbita socialista. Pero no cabe duda de que la mayor cuota de responsabilidad recae en el gobierno local de A Coruña, a quien corresponde por su dimensión liderar el proceso de constitución del área metropolitana.
La persistente crisis que padecemos ha enseñado tanto al mundo de la empresa privada como al de la administración pública que para salir adelante en el mundo que se avecina es preciso asumir con valentÃa y sin pérdida de tiempo estructuras de organización más eficaces que resulten menos costosas. Es una amarga pero a la vez provechosa lección que sin embargo no parecen haber aprendido los alcaldes de la comarca coruñesa. Para liderar la Gran Coruña del futuro hacen falta polÃticos capaces de afrontar los desafÃos con una altura de miras que no se acaba de apreciar. A Coruña ha desperdiciado ya casi treinta años en este empeño y no puede perder ahora el último tren por la ceguera minifundista de sus polÃticos.
Fuente: La opinión A Coruña




