A la eurozona le quedan pocas opciones de supervivencia
Incluso la canciller alemana Angela Merkel ha reconocido que la actual situación es "muy preocupante".
Mientras los mercados se estabilizaban el miércoles, todavÃa habÃa señales de nerviosismo: la rentabilidad de la deuda bancaria senior de Portugal y España seguÃa aumentando y el coste de asegurar los bonos belgas frente al impago alcanzaba un nuevo récord. Los lÃderes europeos responden a cada crisis paÃs por paÃs, ofreciendo paquetes de rescate individuales, destinados a evitar el contagio.
Pero el rescate irlandés no ha logrado calmar los ánimos de los mercados, que ahora presionan a Portugal y ponen en el punto de mira a España. Si acordar el rescate de Irlanda resulta difÃcil, dadas las diferencias que surgen cada vez que se plantean estas ayudas y por la crisis polÃtica que vive el paÃs, el caso de Portugal será aún más complicado, debido a la falta de progreso de Lisboa para abordar su déficit y a su falta de competitividad crónica. En cuanto a España, es posible que su economÃa sea demasiado grande para ser rescatada.
Aun en el caso de que la estrategia consiguiera frenar el contagio, seguramente sólo ayudarÃa a ganar tiempo. El Fondo de Estabilidad Financiera tiene fecha de caducidad: 2013. Para entonces, las ratios de deuda de Irlanda y Grecia serán aún mayores, lo que reducirá su capacidad para emitir bonos. Si Alemania saca adelante su propuesta que incluye cláusulas especiales para que los inversores paguen parte de la factura de los bonos, estos dos paÃses quedarán fuera de los mercados. Para que la estrategia tenga éxito, como mÃnimo, la eurozona tendrá que ampliar la duración de los programas de rescate y retrasar la introducción de las medidas propuestas por Alemania.
Si fracasa, quedarÃan dos alternativas: la primera, serÃa que la eurozona asumiera la responsabilidad colectiva de las deudas de sus miembros. Hay varias formas de conseguir este objetivo, a través de compras de bonos a gran escala por parte del BCE o por transferencias fiscales masivas. Esto equivaldrÃa a una unión fiscal completa, lo que se contradice con los actuales tratados de la UE y que serÃa difÃcil de alcanzar, por mucha voluntad que pongan los lÃderes europeos.
Ante esa situación, sólo quedarÃa una alternativa: permitir el impago de los estados miembros. Lo que no queda claro es si esto se puede conseguir sin provocar una crisis sistémica. Los diferenciales de algunos paÃses experimentarÃan drásticos repuntes, empeorando las posiciones fiscales e incrementando la presión sobre los bancos nacionales. Los paÃses cuyas deudas fueran objeto de reestructuración quedarÃan cerrados a los mercados de deuda, pero atrapados en una moneda única, con un tipo de cambio nada competitivo. Llegado ese punto, hay quien llegará a la conclusión de que compensa más estar fuera de la eurozona.
Fuente y autor: The Wall Street Journal Europe Euro Zone Is Short of Survival Options
/Richard Barley y Simon Nixon




