Cobre, paladio y maíz, escudo de los inversores ante caída del dólar e inflación
La fiebre del oro se ha extendido a otras materias primas. Los fondos de inversión han encontrado en los metales básicos, el grano o la soja la guarida idónea ante la falta de alternativas de inversión. Las previsiones bajistas para el dólar y de escenario de inflación incrementan las apuestas por estos activos. Cobre, paladio y maíz han marcado máximos históricos en diciembre.
Las materias primas se han puesto de moda y entre ellas, destaca el cobre. El metal es uno de los alumnos aventajados en este particular rally después de que sus futuros, que negocian en la bolsa de Londres, marcasen el lunes su máximo histórico en 9.225 dólares la tonelada. Hay que remontarse hasta julio de 2008 para encontrar niveles similares cuando el cobre abrazó los 8.612 dólares por tonelada.
La debacle de la crisis económica llevaría al metal, también en ese mismo año, ha reducir su valor en un 66% hasta los 2.930 dólares por tonelada. A partir de ahí, la cotización del cobre ha vivido dos años de ascensos imparables. Sólo el estallido de la crisis griega frenó su repunte en mayo.
Entre los argumentos que explican su alza se encuentra el miedo a que la recuperación económica de EE UU, el mayor consumidor después de China, y del resto del mundo puedan provocar recortes en el suministro de cobre el próximo año. La demanda estadounidense de cobre en el tercer trimestre en 2010 ha sido la más alta en dos años.
Además, desde Saxo Bank añaden que su ascenso se ha visto impulsado ante la noticia de que un solo titular posee más de la mitad de todas las acciones disponibles en las reservas de London Metal Exchange.
Por detrás del cobre, con permiso del oro y la plata por su condición de valores refugio, está el paladio. Los precios de este escaso metal tocaron su cota más alta en nueve años el pasado día 3 en los 768,5 dólares, según datos de Bloomberg.
En términos de inversión, los últimos datos semanales de la Commodity Futures Trading Comisión de EE UU indican que los inversores han incrementado sus posiciones en oro y planito, al mismo tiempo que las han reducido en plata y paladio a largo plazo.
Fuera de la estela de los metales, la soja y el maíz han corregido ligeramente tras registrar máximos en los meses de noviembre y octubre, respectivamente. Los expertos no descartan nuevos repuntes y de momento, la soja se sitúa por encima de los 1.300 centavos de dólar por bushel.
Igual de espectacular y en tiempo récord ha sido el ascenso del trigo que ha pasado de costar cerca de de 500 centavos de dólar por bushel en julio, hasta los 818 centavos en agosto de este año. Ahora cotiza por encima de los 780.
Lejos de los factores endógenos que puedan influir en la fluctuación de las materias primas, los analistas apuntan a varios denominadores comunes. El primero, la falta alternativas de inversión. "La renta variable sigue acarreando un cierto escepticismo mientras que en la renta fija los rendimientos son reducidos", reconoce Francisco López, experto de X-Trade Brokers.
Además, el mercado inmobiliario sigue deprimido y no tiene la capacidad de ofrecer las altas rentabilidades de antaño. "Antes los grandes fondos iban directos al negocio inmobiliario porque ofrecían alternativas de inversión interesantes", señala.
Otro factor clave es la situación del mercado de divisas por la brusca depreciación de dólar con el que están correlacionadas las materias primas, es decir, que si baja el dólar, sube los precios de las materias primas, y viceversa. La moneda estadounidense ha perdido el un 11% de su valor desde que tocase su máximo del año en junio (0,8387 euros).
"El euro y el dólar van a seguir sufriendo en el futuro el verse afectadas por los grandes déficit de las economías de la Zona euro y de EE UU, así como las inyecciones de dinero que ha efectuado este último", asevera López. Asimismo, López recalca que las previsiones para moneda norteamericana son bajistas, en tanto que también se producirá una pérdida general de valor en el resto de divisas.
SE PODRÁN VER MÁS SUBIDAS EN 2011
"A medida que la ansiada recuperación económica comience a asentarse y los indicadores mejoren, veremos un repunte en los precios y las materias primas van a actuar como cobertura ante esa subida", asegura.
Una posibilidad que también baraja Goldman Sachs. La entidad estadounidense cree que los bajos tipos de interés en EE UU, mantendrán el rally en materias primas como el oro. En este sentido, la firma espera que el precio de la onza suba a 1.690 dólares a finales de 2011. Aunque no encontrará freno hasta 2012 cuando toque, según sus previsiones, los 1.750 dólares.
Goldman también calcula que el petróleo tocará los 100 dólares en el segundo semestre del 2010. "Los inversores, que cada vez están más convencidos de que los precios de la energía van a subir en los próximos meses, se han ido sumando a las posiciones largas existentes", apostillan en Saxo Bank.
Si el West Texas afianzase su ascenso por encima de los 90 dólares por barril, se situaría en niveles de septiembre de 2008. Aunque aún estaría lejos de los 145,29 dólares con los que cerró en 3 de junio de ese mismo año.
Otras casa de análisis como Credit Suisse esperan que el cobre toque a finales de este año los 10.400 dólares por tonelada. La firma helvética ha incluido al paladio entre sus top pick para el año que viene.
A juicio de los expertos de Bespoke Investment, todas las materias primas están sobrevaloradas a excepción del platino, el maíz y el café, para las que consideran que muestran una tendencia al alza sólida.
ORO VS PLATA
La batalla entre ambos metales preciosos tiene un claro vencedor. Desde 1975, el oro ha batido a la plata al revalorizarse el primero un 709% frente al 601% del segundo, de acuerdo con los datos de Bespoke Investment.
Fuente y autor: Estefanía Fonseca /invertia




