Contagio seguro: Los bonos de empresas sufren los máximos de la deuda española

Las ventas masivas de deuda española han alcanzado de lleno al sector privado. Las últimas emisiones corporativas han visto cómo sus precios se desplomaban y su rendimiento, que se mueve a la inversa, se situaba en máximos y muy cerca del exigido al papel del Estado. El miedo a todo lo español ha hecho que los inversores pidan en el mercado secundario hasta un 38% más de rentabilidad.
El fuerte repunte del riesgo paÃs, que en el caso de España ha llegado a niveles de hace 14 años, cuando no existÃa el euro, está repercutiendo y mucho en la deuda que han emitido las empresas españolas para financiarse en los mercados.
Su negociación en el mercado secundario no deja lugar a dudas. El rendimiento exigido ahora a las colocaciones más recientes se encuentra entre un 2% y un 38% por encima del cupón de la emisión, dependiendo del plazo de vencimiento y de la empresa en cuestión. Además, la rentabilidad exigida por los inversores es prácticamente la misma que la de los tÃtulos del Estado de igual duración.
El bono a tres años del Tesoro renta un 4,31% en la actualidad, un nivel muy similar al de una emisión de 750 millones de euros de Bankinter, con vencimiento en 2013. El cupón de la emisión es del 3,750%, pero ahora en el secundario se negocia a un máximo 4,358%. Esto significa que un inversor que ahora entrase obtendrÃa a vencimiento esta última rentabilidad a cambio de asumir un mayor riesgo.
De hecho, este diferencial entre el cupón y el rendimiento del bono en el mercado secundario es la prima que se los inversores están exigiendo por asumir un riesgo de impago por parte de las compañÃas.
Sin embargo, los inversores aún distinguen entre empresas. Mientras que el rendimiento de la emisión de Bankinter excede al de la deuda estatal a tres años, el de la colocación de 1.000 millones que Santander hizo en octubre está por debajo, en el 3,972%. No obstante, el cupón de la emisión es del 2,875%, lo que supone una prima del 38%.
Los bancos, por otro lado, como los mayores tenedores de deuda de los Estados, están siendo los más castigados durante esta crisis de confianza soberana. Y aunque las grandes entidades como Santander hayan hecho los deberes, el mercado las está penalizando más que a otras.
AsÃ, una de las emisiones del Santander, cupón 4,125% y vencimiento en 2017, se está negociando en el secundario al 5,252% (su precio cayó a un mÃnimo de 93,58 el pasado lunes), por encima del 5,18% que se pide a la deuda pública a siete años. Telefónica hizo una emisión al mismo plazo y por el mismo importe (1.000 millones) al 3,661% de interés, que ahora se negocia al 4,290%, 89 puntos básicos por debajo de la del banco cántabro e inferior, también, al bono estatal.
Otro ejemplo: el rendimiento en el mercado secundario de una emisión de Iberdrola y otra de REE, con vencimiento ambas en 2016 y llevadas a cabo a mediados de octubre, se distancia hasta la fecha del cupón (3,50%) un 13% y un 4,5%, respectivamente.
Financiación cerrada
El repunte de rentabilidades en el secundario implica "cierto colapso del mercado crediticio en general", apunta Nicolás López, de M&G Valores. Un colapso que implica más dificultades para las compañÃas que quieran financiarse emitiendo deuda.
"El caso es que si tienes que captar nueva deuda, los inversores se fijarán en el tipo de interés del mercado, lo que supone un problema de financiación. El mercado se está cerrando para emisores privados, a no ser que sean muy grandes", comenta Pablo Guijarro, de AFI.
Con todo, y salvando excepciones, muchos los expertos se mantendrÃan al margen de la deuda corporativa en grado de inversión en 2011. En general, desconfÃan de las entidades financieras españolas, para las que auguran una elevada volatilidad en esta crisis.
Pero, como señala Alicia Arriero, gestora de renta variable de Inversis Banco, invertirÃa puntualmente en este momento en emisiones high yield como las de Abengoa y OHL con vencimiento a 2015. Explica, en el caso de esta última, que hay que tener en cuenta que la mayor parte de su ebitda procede de fuera de España, especialmente de Brasil.
Fuente y autor: MarÃa MartÃnez /invertia




