Novacaixagalicia nace en Vigo: Losada 0 - Caballero 5
La nueva caja de ahorros de Galicia es desde ayer una realidad. Y se llamará precisamente asÃ: Novacaixagalicia. De las varias opciones barajadas para el nombre, la elegida tiene la virtud de visualizar a la perfección el origen de la nueva entidad, pues fusiona los acrónimos más representativos de las dos entidades de las que surge, Caixanova y Caixa Galicia.
Novacaixagalicia quedó legalmente constituida el lunes, en el transcurso de la solemne ceremonia de firma de la fusión, celebrada en Santiago, pero comenzó su andadura de facto ayer, con la primera reunión de su consejo de administración, que tuvo lugar en Vigo. No se trata de algo excepcional, pues la ciudad olÃvica acogerá las reuniones de los consejos en su condición de sede de negocio, es decir, operativa, además de sede institucional. Y asà será a partir de ahora, del mismo modo que A Coruña acogerá la asamblea anual en su condición de sede social y fiscal.
Ha sido un parto duro, muy duro. Doce meses, aproximadamente, que han sacado lo mejor y lo peor que Galicia y los gallegos llevamos dentro. Lamentablemente, no podemos decir que bien está lo que bien acaba. No porque haya acabado mal, sino, precisamente, porque no ha acabado. Apenas ha comenzado, para ser más exactos.
Novacaixagalicia es, a dÃa de hoy, poco más que un nombre y una ilusión colectiva. Que no lo olviden los polÃticos que lanzaron las campanas al vuelo ya el pasado mes de mayo, cuando se alcanzó el preacuerdo de fusión, y vuelven a lanzarlas ahora. La labor que les queda por delante a los gestores de la nueva entidad es ingente, abrumadora. Y deberán desarrollarla, además, en el contexto económico y financiero más convulso desde la gran depresión mundial de 1939.
La fusión de los equipos humanos, enseñados a competir entre ellos, es la primera tarea a realizar. A falta del rodaje que solo da el tiempo, los resultados obtenidos hasta ahora parecen más que satisfactorios. Pero, simultáneamente, los gestores de Novacaixagalicia deben evitar el deterioro de los activos, salvaguardar lo más posible la cuota de mercado y capitalizar la entidad para que sea capaz tanto de afrontar cualquier contratiempo como de irrigar en el tejido empresarial y en la sociedad en general el crédito necesario para reanimar la actividad económica y el consumo. Esos son sus objetivos prioritarios. Y para alcanzarlos se ha fijado un periodo transitorio de tres años. Desgraciadamente, lo más probable es que no disponga de ese tiempo. Es más, lo deseable es que los alcance lo antes posible. Si lo consigue, Novacaixagalicia será una realidad. Ese será el momento de celebrar su verdadero nacimiento.
Además del nombre, la reunión del primer consejo nos deja también la foto de los máximos responsables de la entidad. Y lo hace de manera diáfana, sin margen para la confusión o la simulación. Julio Fernández Gayoso, presidente durante la primera mitad del periodo transitorio; José Luis Pego, director general, y Javier GarcÃa de Paredes, director general adjunto. Ellos son los máximos responsables de la entidad, a ellos corresponde un liderazgo que bascula inequÃvocamente sobre lo que hasta ahora era el equipo gestor de Caixanova.
Asà pues, por albergar las sedes más relevantes y por aportar el liderazgo en la gestión, Vigo tiene ante sà tanto una gran oportunidad como una enorme responsabilidad. Reconocerlo no implica caer en grandonismos innecesarios ni huecos localismos. Supone, simplemente, aceptar la realidad. Y esa realidad es consecuencia de que, a pesar de su menor tamaño, Caixanova se encontraba en mejores condiciones que Caixa Galicia. Punto. Por eso es de justicia que el resultado final de la fusión haya sido el que es, por eso la fusión no es la que muchos querÃan y también por eso muchos gallegos, en general, y vigueses en particular no olvidarán jamás los nombres de quienes, aprovechando el fragor de la batalla, se ocultaron o maniobraron en contra de lo que era justo ni de aquellos otros que, por el contrario, salieron a pecho descubierto a deshacer tanto entuerto interesado como se puso sobre la mesa. Conviene tenerlo muy presente porque, aunque es cierto que ha llegado definitivamente la hora de mirar hacia adelante, también lo es que aún hay quien intenta alterar o manipular esa realidad en su propio beneficio emboscado tras un falso bien supremo de Galicia.
Novacaixagalicia nace en Vigo, sÃ, pero, que nadie se equivoque, lo hace para toda Galicia. Y con el inmenso respaldo que supone tener detrás la ilusión de todos los gallegos. Estamos ante un proyecto común que exigirá esfuerzos enormes y altura de miras por parte de todos para conseguir crear una caja solvente y robusta, pues, como hemos dicho tantas veces, ésa es la única manera de garantizar su galleguidad. Si no lo hacemos asÃ, lo lamentaremos, y, desgraciadamente, no tendremos que esperar tres años para comprobarlo.
Fuente: EL Faro de Vigo




