Dé un golpe de timón, Sr. Zapatero, y no juegue más al ratón y al gato
La encuesta de El PaÃs de ayer es demoledora para el Gobierno que preside José Luis RodrÃguez Zapatero. Y hay que puntualizar también que todas las encuestas lo están siendo desde hace muchos meses. El PP ganarÃa al PSOE -según el sondeo de El PaÃs- con una diferencia de casi 16 puntos. El lÃder de la derecha, Mariano Rajoy, sigue sin embargo arrastrando su escasÃsimo atractivo como candidato a la Presidencia del Ejecutivo. Eso es un hecho hoy por hoy inmodificable.
La mayorÃa de ciudadanos -incluidos un 52 por ciento de votantes populares- manifiesta además su rechazo a la absolución de Francisco Camps, imputado judicialmente y con un horizonte de presunta corrupción, por activa o por pasiva, estremecedor. Esta bochornosa absolución la ha impartido Rajoy. Pero ni lo de Camps en sà mismo ni la casi total falta de liderazgo de un mediocre Rajo contribuyen, por lo visto, a castigar al PP y a no beneficiar al PSOE.
Sin misericordia alguna
Los encuestados del mencionado sondeo tienden a desahuciar -sin misericordia alguna- al PSOE. Ello puede suceder, como es sabido, en dos fases. La primera es la correspondiente al dÃa 22 de mayo, donde se juegan municipios y comunidades autónomas, salvo Cataluña, Galicia, Euskadi y AndalucÃa. A estas horas, pintan bastos para la izquierda cuando faltan dos meses y medio para que se consume la debacle. La segunda fase es la de los comicios generales. Rajoy continúa teniendo el viento de popa y su alianza fáctica con la crisis económica -y ahora además con la sobrevenida crisis energética- le facilitará probablemente disponer de las llaves de la Moncloa.
El marcador no se mueve
El efecto Rubalcaba no ha dado por ahora los frutos que muchos esperaban. El marcador no se mueve y, si se mueve, es para hundir más y más a los socialistas. Rubalcaba, sin ninguna duda, ha hecho y hace cuanto puede para evitar que el buque llamado PSOE naufrague. Pero no lo está consiguiendo. Quizá su aterrizaje, como si fuera una especie de singular primer ministro llegó demasiado tarde. En todo caso, su crédito se mantiene alto y continúa estando en el primer lugar de cara a la substitución de Zapatero, si ésta se produce, naturalmente. La otra digamos candidata, Carme Chacón, ahà está, bastante bien situada, desde luego.
CaÃda libre
¿Qué está pasando para que el socialismo se encuentre cada vez más en caÃda libre? El desgaste de la crisis golpea a todos los gobernantes, como le ocurre estos dÃas a nuestro hiperactivo y ambicioso vecino del norte, Nicolás Sarkozy, al parecer desbordado por el lepenismo o la extrema derecha. Pero en España está abrasando al Gobierno un dato distinto y bastante nuevo. Nos referimos al misterio -fomentado por Zapatero- sobre qué decidirá hacer él cuando sea mayor. O, dicho de otro modo, Zapatero sà es responsable del follón enojoso, organizado acerca de si se va o no, cuándo se va y cómo se va. ¿Y después de Zapatero, qué?
Un laberinto
Zapatero tiene todo el derecho en continuar cabalgando, aun con todos los graves riesgos que hay y sin rendirse. Tiene todo el derecho a marcharse y abrir las puertas a quien los militantes del PSOE voten. Pero no tiene derecho -se equivoca enormemente- a jugar, respecto a su futuro, al ratón y al gato. Diga que se queda o diga lo contrario. Pero dÃgalo de una puñetera vez y cuanto antes, mejor. A las elecciones de mayo no se debe ir asÃ, ubicado el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, en un laberinto, cuya salida sólo la conocen él y unos pocos más.
Viejo y sabio Tarradellas
Dé usted, señor presidente, un golpe de timón, le dijo el viejo y sabio Tarradellas a Adolfo Suárez. No le hizo caso y pasó lo que pasó Pues haga usted, Sr. Zapatero, lo mismo, hágale caso al difunto Tarradellas antes de que sea definitivamente tarde. Dé un golpe de timón, Sr. Zapatero Está todavÃa a tiempo, aunque mayo ya se otea a la vuelta de la esquina.
Fuente y autor: Enric Sopena es director de ELPLURAL




