El plan socialista de Sarkozy
El Ejecutivo galo refuerza su polÃtica social para las familias con menos recursos. El ElÃseo trata de combatir su imagen de gobierno de los ricos.
El año no ha comenzado bien para el bolsillo del hogar francés: hacer la compra cuesta más, también llenar el depósito del coche, ha subido internet y el teléfono, la factura de la calefacción ha llegado con sorpresa y en los próximos meses hay previstos incrementos del 5% en el gas y la electricidad.
La crisis aprieta y el Gobierno ha reforzado su polÃtica social con la aprobación de medidas curativas para aliviar las economÃas más castigadas. Se trata de tarifas low cost para que los que ahora no llegan a final de mes puedan afrontar el pago de las facturas.
Acusado por la izquierda de ser el "presidente de los ricos", desde su llegada al ElÃseo, Nicolas Sarkozy ha puesto en marcha una serie de ayudas de corte socialista, como rebajas en las facturas para los hogares con menos recursos (las denominadas tarifas sociales), subvenciones para el pago del alquiler de una vivienda o complementos para mejorar los salarios más escasos (con la renta de solidaridad activa).
Gas y calefacción
Algunos de estos descuentos en las recibos se estrenan en 2011. Otros ya existÃan y el Ejecutivo ha aumentado la cuantÃa. Es el caso de la tarifa de solidaridad para el suministro del gas. Aprobada en 2008, permite a las familias con un presupuesto máximo de 7.447 euros anuales reducirse 118 euros en su factura. Según ha anunciado esta misma semana el ministro de Industria, Eric Besson, este descuento se elevará hasta los 142 euros, un 20 % más.
Además, compensará la subida del 5% en el precio del gas prevista para el 1 de abril con la aprobación de un plan renove para cambiar las instalaciones de calefacción más antiguas por otras menos contaminantes y menos costosas.
La subvención de estas obras será de 250 euros. Además, se concederán préstamos a tasa cero para completar el pago de los trabajos. Los hogares franceses destinan una media del 10% de su presupuesto a caldear sus casas.
Agua
A principios de año vio la luz una nueva ayuda para pagar el agua, aunque sus beneficiarios aún tendrán que esperar a 2012 para disfrutar de ella. Este recurso básico ha aumentado más que la inflación en los últimos años y ya se come el 3% del presupuesto familiar de dos millones de franceses.
Aprobada en enero, la Ley relativa a la solidaridad en el agua, la alimentación y el saneamiento obligará a las empresas que la gestionan a destinar el 0,5% de sus ingresos a los fondos de solidaridad por de la vivienda. Este organismo centraliza las ayudas en materia de electricidad, gas y energÃa o teléfono y contará con 50 millones suplementarios a partir de 2012.
Electricidad
Se denomina "tarifa especial de primera necesidad" y permite pagar la electricidad más barata a las familias con dos hijos que no tienen más de 1.300 euros para acabar el mes. Estos núcleos familiares pagan entre un 40% y un 60% menos por la energÃa que gastan.
Transportes
En la región de Île de France los parados y los beneficiaros de la Renta de Solidaridad Activa pueden viajar gratis en metro. El abono de transporte corre a cuenta del Estado. Puesta en marcha en 2009, la Renta de Solidaridad Activa compensa a aquellas personas que trabajan pero cuyos ingresos no les llegan para vivir. En total tres millones de hogares se disfrutan de estos complementos para sueldos escasos.
Teléfono
Además de cubrir las necesidades básicas, la polÃtica social francesa quiere ir más allá y llegar a la telefonÃa móvil y a Internet. El Gobierno ya estudia la creación de un contrato especial que permitirá a sus beneficiarios disfrutar de 30 a 40 minutos de teléfono y de 30 mensajes SMS por 10 euros al mes. En el caso de Internet el pago se elevarÃa a 20 euros.
En Francia ya existe una tarifa social para la telefonÃa fija de la que se benefician 320.000 abonados. En España este tipo de ayudas o "tarifas solidarias" no cuentan con una coordinación tan intensa por parte del Ejecutivo central y, en muchos casos, dependen de polÃticas emprendidas por las comunidades autónomas, lasm diputaciones o los propios ayuntamientos.
Medidas 'curativas'
Otros paÃses europeos cuentan con ayudas encaminadas a aliviar los presupuestos más Ãnfimos. En Alemania el Estado paga la totalidad de la factura del agua, la electricidad y el gas hasta un determinado techo a los parados de larga duración. Italia también cuenta con rebajas similares para los hogares sin recursos, familias numerosas o con personas a su cargo.
En materia de precariedad energética Reino Unido da ejemplo. Fue el primer paÃs en crear una definición precisa de esta situación: la de "un hogar que destina el 10% de sus recursos a calentar su vivienda correctamente". Además, el Estado ha lanzado un proyecto que analiza la situación energética de cada uno de los hogares y les propone ayudas en función de sus recursos.
En polÃtica de ayudas al alquiler, son los paÃses bajos, Suecia y Reino Unido los más generosos. Destinan el 3% de su PIB en ayudas al arrendamiento. Austria, Alemania y Dinamarca invierten entre el 1 y el 2% a su polÃtica de vivienda, mientras que España, Portugal y Grecia se sitúan a la cola.
Fuente y autor: Raquel Villaécija/ Con información de Carmen Vela (BerlÃn), Ramón R. LavÃn (Bruselas) y Graziella Ascenzi (Roma)/expansion




