El PP teme a Rubalcaba
No es ninguna casualidad que el PP arremeta constantemente, en especial desde hace algunas semanas, contra Alfredo Pérez Rubalcaba. El PP le ha convertido en el objetivo preferente y obsesivo de sus ataques, tanto en sede parlamentaria como en toda clase de comparecencias públicas de los dirigentes del primer partido de la oposición. La gran ofensiva pepera desatada contra el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Interior ha llegado a superar con creces la llevada a cabo sistemáticamente contra el propio presidente del Gobierno, José Luis RodrÃguez Zapatero, durante estos últimos siete años, desde el mismo momento de su primera victoria electoral del 14 de marzo de 2004.
Parece evidente que el PP ha llegado a la conclusión de que, si Alfredo Pérez Rubalcaba es quien sustituye a José Luis RodrÃguez Zapatero y finalmente encabeza la candidatura del PSOE en las elecciones legislativas previstas para el próximo año, podrÃa producirse la tercera derrota electoral consecutiva del PP, con todo cuanto ello comportarÃa de definitivo fracaso personal y polÃtico de Mariano Rajoy como lÃder y candidato a presidente del Gobierno.
A pesar de que todas las encuestas conocidas apuntan desde hace ya varios meses a una rotunda victoria del PP en los mencionados comicios, poco menos que bordeando e incluso alcanzando la mayorÃa absoluta, la sola posibilidad de que Pérez Rubalcaba acabe siendo el candidato socialista ha desatado los nervios en la dirección del PP, que ve en peligro una victoria que hasta ahora daban ya por asegurada.
Sin duda alguna hay muchas razones para ello, porque las mismas encuestas que casi dan por sentada la alternancia en el Gobierno advierten que el PP no aumenta con claridad su número de votantes, pero al mismo tiempo señalan que el electorado del PSOE se encuentra actualmente muy desmovilizado, con una fidelidad de voto cercano e incluso inferior al 50%, con importantes trasvases de voto hacia otras formaciones polÃticas y sobre todo hacia la abstención. Una lectura atenta de las mismas encuestas lleva fácilmente a la conclusión que, como ha venido sucediendo en casi todas las elecciones generales celebradas en nuestro paÃs desde el restablecimiento de la democracia, la victoria de la oposición no se producirÃa realmente por méritos propios sino por deméritos del partido del Gobierno.
La simple posibilidad de la candidatura de Alfredo Pérez Rubalcaba ha disparado las alarmas en el PP. De ahà su gran ofensiva contra él, incluso en un gran asunto de Estado como es la polÃtica antiterrorista.
A un año de distancia, todavÃa nada está escrito.
Fuente y autor: Jordi GarcÃa-Soler es periodista y analista polÃtico/elplural




