Ni periodistas ni polÃticos somos todos iguales
Tiene una vez más razón Felipe González. El cáncer de mama sufrido por Esperanza Aguirre hace un par de semanas fue divulgado por la prensa de la derecha extrema -toda ella afÃn al PP-, con exquisito respeto y con múltiples loas a la presidenta de la Comunidad de Madrid por su firme actitud ante tan inquietante enfermedad. Pero debe precisarse que también los medios progresistas acogieron la noticia que protagonizaba lamentablemente Aguirre de modo muy similar y muy cordial.
A nadie se le ocurrió, desde la izquierda, hacer chanzas al respecto y menos aún aprovechar el caso para vituperar o denigrar a la lÃder de la derecha madrileña. Aguirre fue tratada como se merecen -en circunstancias como éstas- todos cuantos, o cuantas, representan, por la vÃa democrática, a los ciudadanos. Hay momentos en los que sólo son capaces de beneficiarse las aves carroñeras. También, desde luego, aquellos que se hacen pasar por periodistas, cuando en realidad ejercen de profesionales del amarillismo o del sensacionalismo más abyecto.
Irrefrenable tendencia
Es por ello que ahora González tiene toda la razón. La Brunete Mediática ha vuelto a lucir su irrefrenable tendencia a las canalladas, cargando de manera vomitiva, grosera y hasta salvaje contra Rubalcaba. La derechona -salvo honorables excepciones- se ha comportado como guerracivilista. No vale, en todo caso, subrayar que una cosa son los medios de comunicación -¡esos que alardean de independientes!- y otra bien distinta el Partido Popular como tal. Este tipo de disquisiciones acostumbran a ser estólidas o bizantinas.
El bloque derechista
Y es que el bloque derechista -a menudo ultraderechista- está integrado polÃticamente por el PP. Mediáticamente está formado por muchos periódicos convencionales, radios, televisiones y periódicos digitales, que ayudan a los conservadores y a la recÃproca. Lo mismo podrÃa decirse de la jerarquÃa eclesiástica y de otros sectores y grupos de presión, favorables a los populares y benévolos o condescendientes con la extrema derecha. ¡Atención a Francia!
Tomás Gómez
Pero conviene añadir que no sólo han enseñado de nuevo sus vergüenzas determinados colegas [presuntos]. ¿Alguien ha oÃdo a Rajoy, Esteban González Pons, MarÃa Dolores de Cospedal y su alegre muchachada -con el inefable Francisco Camps incluido- referirse a Rubalcaba para desearle un rápido y feliz restablecimiento? No pocos dirigentes del PP, con Tomás Gómez a la cabeza, se dirigieron a Aguirre en términos amistosos y solidarios.
Falsa repetición
Esta historia viene a certificar además que es falso repetir -como hacen algunos- que todos los partidos son iguales, que todos los polÃticos, de derechas o de izquierdas, son en efecto iguales. Y hasta que todos los periodistas son en el fondo iguales No lo son. Ni lo somos.
Fuente y autor: Enric Sopena es director de ELPLURAL




