Recuperación económica: y si están todos equivocados
La lucha por la recuperación de la izquierda democrática empieza por uno mismo
El panorama es, a primera vista, desolador: en toda Europa sólo quedan gobierno socialdemócratas en España, Portugal, Grecia y Estonia. El resto son gobiernos de derechas. Y por si la crisis de la socialdemocracia fuera poco evidente, en la legendaria Suecia hay un partido de extrema derecha que ha conseguido la suficiente representación parlamentaria para hacerse imprescindible. En Francia la hija de Le Pen supera en las encuestas a Nicolás Sarkozy. En Cataluña, Alicia Sánchez Camacho agita las aguas de la xenofobia para crecer electoralmente. Y lo va a hacer sin importarle la resurrección de elementos de extrema derecha que estaban sin cobertura polÃtica.
No hay más ciego que el que no quiere ver. Y da la sensación de que los dirigentes socialistas españoles no son conscientes de lo que le depara a su partido en un inmediato futuro. Observando con cierta distancia, la actitud de Zapatero y de todo su gobierno y de la dirección del PSOE es la de los conversos. Han dado ciento ochenta grados a su orientación polÃtica y ahora pareciera que su empeño en hacer los deberes impuestos desde la derecha europea para demostrar que pueden ser los mejores alumnos de la ortodoxia económica del nuevo capitalismo. Ni un solo gesto para los postulados de izquierda. Ni un apunte para exigir una tasa para las especulaciones bancarias. Ni un solo gesto para exigir un trato más humano en la ejecución de las hipotecas. Ni un solo impuesto progresivo. Ni un pero para los intereses de las grandes empresas y de los grandes bancos.
Todas las medidas de contención de la crisis las están pagando los modestos, los trabajadores, los jubilados, los pequeños empresarios, los pensionistas.
Y vendrá Rajoy y sólo tendrá que culminar una autopista que le habrán dejado casi terminada los socialistas. Mientras, el PSOE, el partido, que podrÃa jugar un papel de contrapunto, con una propulsión de una cierta rebeldÃa que disocie, de manera razonable, al partido del Gobierno dormido con una anestesia de muchos años.
El silencio del PSOE pretende amortizarse con una condena a la irresponsabilidad cierta del PP. Pero una vez más hay que recurrir a lo que ya debiera ser un aforismo: "La brutalidad de la labor de oposición del PP no puede compensar los inmensos errores del Gobierno socialista".
¿Que pueden hacer los ciudadanos de izquierda? En primer lugar hay que constatar que excepto quienes carecen del más mÃnimo espÃritu crÃtico hacia su partido, la inmensa mayorÃa de los socialistas españoles, militantes, simpatizantes y electores tradicionales están impregnados de una terrible orfandad.
La razón de que no hay otra polÃtica económica posible no se ha explicado bien, se ha aplicado, entregando la dirección del equipo económico del gobierno a personas que creen en lo que están haciendo y que no tienen problemas éticos para hacer una polÃtica desde la más rigurosa ortodoxia del capitalismo. Sin ningún tipo de concesiones. Si los hubiera elegido Mérkel o Cameron, la elección hubiera sido la misma.
Y ningún miembro del Gobierno ha dado un paso lateral para decir que no está conforme. Que habÃa que haber ensayado intentos de buscar salidas menos costosas para los más desfavorecidos. La fallida huelga general dejó a los sindicatos entre la espada de tragar lo que se les presentaba por delante o la pared de su descrédito por falta de capacidad de movilización.
En la batalla de la comunicación, el desastre es total. Y cada dÃa durante el último año y medio la sensación ha sido la desorientación y la contradicción. Mientras la derecha más extrema se expande en las licencias concedidas desde el Gobierno con las nuevas TDT.
¿Cuándo se habrá hecho perdonar Zapatero su falsa de ortodoxia inicial en un universo de partidos conservadores?
Del ridÃculo de la prepotencia con frases que están en las hemerotecas de que tenemos el mejor sistema bancario del mundo; vamos a superar, una vez alcanzada Italia, a Francia en el PIB. De ser los más chulos del barrio a meternos en las alcantarillas, sólo porque una noche recibió el presidente las llamadas de los presidentes de China, Estados Unidos y Alemania y no supo qué contestarles.
¿Se negoció bien con la existencia de más de cuatro millones de parados las mismas recetas que se aplicaron en Argentina y Chile cuando las crisis de los ochenta y los noventa?
¿Cómo explica el gobierno el desequilibrio entre paro, precariedad laboral, salarios del tercer mundo y sueldos de los ejecutivos a nivel de Estados Unidos, Inglaterra y Alemania?
¿Se ha enterado el presidente de las protestas que se están preparando en esos paÃses contra las desigualdades? ¿Hay aquà algún proyecto innovador? ¿Doscientos mil parados más en lo que va de año, invocan a la resignación, mientras todos discutimos como idiotas si se gasta más a 110 kilómetros por hora o a 120? Los que casi no tienen dinero para coger el autobús estarán apasionados con nuestros debates.
No hay razón para resignarse ante la catástrofe que se avecina. No sirve de nada para decir que Mariano Rajoy será más duro con los humildes. No sirve para nada esperar la debacle en las autonómicas y en las municipales, en donde periódicos tan poco sospechosos como El Periódico, La Vanguardia y El PaÃs están barajando la posibilidad de que el PSOE pierda el gobierno de todas las autonomÃas, menos AndalucÃa, pero sólo porque no celebra sus elecciones ahora.
¿Alguien se imagina un mapa de España completamente pintado de azul, sin un terreno de refugio para el socialismo? Pues eso puede y es probable que ocurra. Y, ¿entonces, qué?
La frase de Zapatero de que va a cumplir con su deber es casi religiosa. En qué consiste "su deber". ¿Se debe a alguien más que a sus electores? ¿Está imbuido de una misión divina para hacer lo contrario de lo que quieren quienes le han elegido? ¿Nos tiene que salvar él contra nuestra propia voluntad?
Hay algunos auténticos tarados que se empeñan en señalarnos como culpables de la previsible derrota socialista a quienes mantenemos crÃticas posiciones sobre el Gobierno de Zapatero. Estos ignorantes debieran servir para alimentar el ego de quienes hemos tenido los ojos abiertos desde la izquierda y desde hace mucho tiempo. Si tanto poder tenemos como para hundir a todo un gobierno, es raro que no nos haya fichado una multinacional con sueldos millonarios para utilizar nuestras influencias. Hay amigos de Zapatero que lo han conseguido haciéndole la pelota. El recurso permanente al insulto, a la descalificación de quienes no estamos ciegos no evitará la catástrofe, pero a lo mejor le da satisfacción o dinero a quienes predican el exterminio de toda crÃtica. Matar el mensajero es una constante en la historia de la estulticia de quienes no quieren que se diga lo que sucede.
Lo razonable serÃa empezar a organizar la rebeldÃa. Lo razonable es que las decenas de miles de militantes y simpatizante socialistas que se sienten traicionado empiecen a planificar el asalto de sus agrupaciones, bloqueadas por profesionales de la polÃtica que se van a quedar en el paro o en los reductos de su poder interno.
Lo razonable es hacer acopio de bagaje intelectual para buscar salidas inteligentes al colapso de la socialdemocracia. Lo inteligente es contagiar el optimismo de que las cosas pueden ser distintas. Organizarse en las redes sociales que no pueden silenciarse en el mundo occidental.
Convocar a los jóvenes mileuristas para una protesta inteligente. Renovar y fortalecer los sindicatos. Rearmar las asociaciones vecinales, las organizaciones sociales y prepararse para una resistencia que sea la antesala de ocupación de espacios de libertad para una derecha inteligente, que no caiga en la trampa de jugar con el fuego de los espacios que le son propios a la derecha: enseñanza concertada, fiscalidad estancada, premios al capital, miedo a los poderosos....
No creo que dé tiempo para cambiar sustancialmente los resultados electorales. Y con este equipo de Gobierno y con esta dirección del partido que celebra un comité electoral de diez minutos (¿no tienen nada que tratar en unos tiempos como estos, que se desplazan de toda España para una reunión de diez minutos?) no creo que haya ninguna posibilidad de recuperar intención de voto. Nos hacen creer que el talismán es acertar con el candidato, demostrando una vez más su concepción utilitarista de la polÃtica. ¿Qué pintan los militantes en este universo de sumisión al cacique local que sólo incluirá en las listas a quienes le sean obedientes?
La rebeldÃa tiene que ser inteligente porque recuperar el crédito y todo el terreno perdido por la izquierda democrática no puede ser obra de un milagro sino labor de un partido gobernado por los mejores y en la que los militantes tengan sentido de pertenencia. Y cuanto más se agudicen las contradicciones de estas medidas equivocadas, más fuerza podrá tener la reacción.
Respondiendo a la pregunta que da tÃtulo a esta serie "Recuperación económica: y si están todos equivocados", la primera respuesta es sÃ. Están equivocados quienes han aceptado que la salida de la crisis la planteen quienes la han provocado. Y como están equivocados y han aceptado con una resignación humillante un camino equivocado, sólo queda animar al rearme moral y polÃtico de la sociedad civil para reconquistar los terrenos sociales que nos han sido arrebatados. Y esa debe ser la tarea de todo militante de izquierda que no quiera rendirse.
Fuente y autor: Carlos Carnicero es periodista y analista polÃtico/Blog de Carlos Carnicero/elplural




