Señores del PP, los ciudadanos no son imbéciles
Las mejores encuestas sobre la guerra de Irak, el año 2003, podÃan leerse en directo y con gran facilidad en las calles de Madrid, de Barcelona, de Sevilla, de Valencia y de otras muchas ciudades de España. Hubo entonces numerosas oleadas de gentes, miles, cientos de miles, millones de personas que dijeron ¡no! a una guerra básicamente colonial y, por ende, horripilante. También se leÃan en aquella época las encuestas de la calle en las grandes ciudades europeas.
La opinión pública mundial estuvo mayoritariamente en contra de la invasión militar de Irak. Intuyó con acierto que el objetivo auténtico de esa guerra no era el de acabar con un dictador déspota, Saddam Hussein -aunque esa fuera una de las excusas utilizadas por los promotores de la embestida-, sino los negocios de petróleo de Bush padre y de algunos altos cargos de su Gobierno, entre otras circunstancias sospechosas.
EEUU y Hussein
Además, en 1980, EEUU habÃa apoyado a Saddam Hussein en la guerra de Irak contra Irán. La ciudadanÃa tenÃa razón para el recelo en torno a los verdaderos motivos del feroz ataque, en 2003, llevado a cabo contra un oportunista sangriento, sin escrúpulos, dispuesto a todo para permanecer en el poder. Hussein era un tirano. Pero no era más o menos tirano que otros muchos mandatarios de similar conducta a los cuales la Casa Blanca y el Pentágono protegÃan en función de sus intereses económicos y estratégicos.
Frente a Gadafi
Hoy se ha difundido la primera encuesta en torno a la actitud de los españoles frente a la guerra contra Gadafi. Casi el 60 por ciento de los españoles respalda la intervención militar internacional en Libia. El 40,1% se muestra en contra. El 60,8% considera que esta intervención no es comparable a la guerra de Irak, con George W. Bush, Tony Blair y José MarÃa Aznar de propagandistas bélicos. La gente no es imbécil y sabe distinguir entre una guerra basada en mentiras y engaños y otra guerra que pretende derrocar a un dictador como Gadafi, lo que de no producirse significarÃa de hecho el fin de las revoluciones democráticas en los paÃses árabes.
Coro aznarista/FAES
Ya pueden los dirigentes del PP -como MarÃa Dolores de Cospedal- arremeter contra el PSOE y contra cuantos estamos a favor de la intervención militar de España, junto a otras naciones democráticas. Ya puede rugir la caverna de los periodistas afines a Génova 13 burlándose de Zapatero al que tildan de pacifista hipócrita, que se ha cambiado de chaqueta en relación a Irak. El coro aznarista/FAES reivindica la figura de Aznar en la guerra de 2003, al que intentan presentar como un estadista cuando no es más que un bochornoso reaccionario versión siglo XXI.
Sin precedentes
No hacÃa falta la encuesta de La Sexta, a pesar de que conviene leerla con atención, naturalmente. En las calles no hay estos dÃas manifestaciones contra la guerra a Gadafi. Recuérdese que en el año 2003, las manifestaciones fueron numerosas, masivas, enormes, sin precedentes en cuanto al número de participantes en las mismas. No, señores del PP; señores de la maldita guerra de Irak, los ciudadanos no son imbéciles. Y distinguen perfectamente entre un montaje infumable que iba a provocar miles y miles de vÃctimas en Irak y una guerra que intenta hacer justicia y contribuir a que los libios conozcan la libertad.
Fuente y autor: Enric Sopena es director de ELPLURAL




