El "dedazo" que apunta el cambio

Los tiempos en los que «Paquiño» arrastraba a la mayorÃa absoluta de los coruñeses a las urnas con la papeleta del PSOE en sus manos parecen ahora un espejismo.
En las últimas municipales, miles de ciudadanos decidieron retirar en buena medida su confianza al único partido que, hasta ese momento, habÃa gobernado en La Coruña. La marcha de Vázquez al Vaticano, que colocó el bastón de mando en las manos del actual alcalde, Javier Losada, obligó a posteriori a los socialistas a compartir el sillón de MarÃa Pita con el BNG, en un bipartito en el que la batalla por una «L» fue la protagonista.
Ya como alcalde electo, Losada tiene ahora que afrontar su duelo más sangriento. Él y los suyos están convencidos de que resultarán vencedores. Sin embargo, la pistola cargada, por segunda vez, de Negreira, cabeza del PP, puede hacer que le tiemblen las piernas. En el caso de que tenga que pedirle alguna bala a los nacionalistas, no encontrará a su ex compañero, Henrique Tello. El último, teniente de alcalde, ha decidido huir antes de tiempo. En su lugar, Xosé Manuel Carril asemeja no ser tan obediente como su antecesor y complica que se repita una sociedad «pacÃfica» en gobierno local. La figura de Carril puede ser una de las claves de la jornada. El desconocimiento del nacionalista en relación con su predecesor, martillo pilón del vazquismo durante lustros, marcará en buena medida las posibilidades de conformación de un nuevo bipartito.
Solo ante el peligro, Losada está siendo único testigo de cómo su gestión en el Ayuntamiento herculino durante la última legislatura se pone en entredicho. ¿El culpable? Un supuesto «dedo» caprichoso que señala irregularidades en la adjudicación de obras municipales entre 2008 y 2010.
Hasta el punto de que, después de la denuncia interpuesta por el Partido Popular, será el fiscal el que decida si cabe investigar si Losada adjudicó más de 50 millones de euros en contratos de obras a sus tres «empresas cabecera». Dos de ellas, Manuel Rivas Boquete y Erfinco, propiedad de idénticos dueños y, una tercera, MalvecÃn, vinculada a la dirigente socialista MarÃa Debén.
El Ayuntamiento, que no el alcalde en persona, lo niega todo; mientras, el lÃder socialista se limita a delegar responsabilidades en sus concejales y funcionarios. Pero los escándalos no cesan. En los últimos dÃas se hizo público el «enchufe» del hermano de la portavoz socialista, Carmen Marón, en la empresa municipal de aguas Emalcsa. El susodicho cobra 45.000 euros anuales como «jefe de negociado» de la compañÃa sin haber pasado ningún tipo de prueba de acceso. Nada que ver con la vida en las calles de La Coruña, en las que 21.000 parados ven cómo el pequeño comercio local se hunde aplastado por un incesante chorreo de mega centros comerciales que, a la vez, se pisan entre ellos.
«Despilfarro» ha sido una de las palabras que el bipartito coruñés más veces ha tenido que oÃr en su contra en los últimos cuatro años. En tiempos de crisis, la administración local de La Coruña es la que cuenta con un mayor número de asesores en la comunidad autónoma --un total de 34--, en los que se ha gastado 7,6 millones de euros.
Publicidad y propaganda
PSOE y BNG tampoco han escatimado gastos a la hora de darse a conocer. En los dos últimos ejercicios económicos, más de un millón de euros estuvieron destinados al capÃtulo de publicidad y propaganda. Como consecuencia de esta «austeridad», el bipartito le ha salido un 40 por ciento más caro a todos los coruñeses que cuando los socialistas gobernaban en solitario.
Tal vez porque, en la actualidad, el Ejecutivo local dispone de ocho vehÃculos de alta gama para circular por un ayuntamiento de 37 kilómetros cuadrados de extensión o porque se ha gastado cien mil euros en amueblar dos centros cÃvicos de la urbe a todo lujo.
A mayores de «regalar» fondos de las arcas públicas, Losada también ha sido acusado de «endeudar» al Ayuntamiento coruñés. La Administración local se vio condenada, por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, a pagar 8,2 millones de euros a los afectados por la expropiación de terrenos en el nuevo barrio de Someso para la construcción de un campo de fútbol que, curiosamente, acabó convirtiéndose en viviendas.
Otro tema que ha levantado ampollas entre Ejecutivo y la oposición ha sido la planta de reciclaje de residuos de Nostián. La dimisión de la concejala de Medioambiente, Nieves Vázquez, ha sido exigida reiteradamente por los populares por este «escándalo medioambiental, económico y urbanÃstico». En opinión del PP, «al final ha pasado lo que tenÃa que pasar», y la Oficina contra el Fraude de la Unión Europea ha iniciado una investigación por posible «fraude» a todos los coruñeses en el tratamiento de residuos sólidos urbanos: la empresa concesionaria «no cumple» la condición de reciclar el 70 por ciento de la basura.
Tras 28 años de reinado socialista, los ciudadanos se preguntan si se encuentran ante un Gobierno viciado en el poder. Enfrente, Carlos Negreira, espera a que se produzca «el cambio histórico» que ponga las siglas del PP, por primera vez, en MarÃa Pita. Para ello, solo le queda una opción: pasar de ser la eterna oposición a la mayorÃa absoluta.
Fuente: ABC




