Cómo afecta la crisis griega a mis inversiones

Si algo ha enseñado a los inversores la crisis de la deuda soberana que azota a la eurozona desde comienzos de 2010 es que la renta fija no siempre es fija.
La semana pasada, se vivió un nuevo capÃtulo de esta tormenta, ante los rumores de la necesidad de reestructurar la deuda griega y la amenaza de su salida del euro, aunque, finalmente, parece que, por ahora, va a derivar en otro multimillonario paquete de rescate de Bruselas y el FMI.
A falta de que se acuerde una solución definitiva, los mercados han vuelto a recibir un fuerte varapalo. "Grecia es un factor de aversión al riesgo y observamos que cuando el foco de los inversores vuelve a la crisis de eurozona, la renta variable se vuelve más volátil y la renta fija (tanto gubernamental de paÃses centrales como corporativa de alta calidad) tiende a hacerlo bastante bien", apunta Juan Luis Luengo, responsable de Fondos de Inversión de Citibank España.
PaÃses periféricos
La crisis de la deuda soberana se está cebando con los llamados paÃses periféricos, es decir, con Portugal, Irlanda, Grecia y, en menor medida, con España. La desconfianza sobre estas economÃas provoca que los inversores pidan cada vez una rentabilidad más elevada a estos gobiernos para comprarles sus bonos. Con este movimiento, la deuda que se mantiene en cartera pierde atractivo -la rentabilidad sube y el precio cae- y, de ahà que muchos fondos puedan presentar pérdidas.
Ante esta situación, Citibank apuesta por tÃtulos de gobiernos desarrollados (EEUU y los llamados paÃses core de Europa, como Alemania), pero también por la deuda corporativa, que es menos sensible a cambios en los tipos de interés. "Este renovado foco de incertidumbre en Grecia, de hecho, apoya la decisión de incrementar el peso en las carteras de activos con poco riesgo y bonos de alta calidad", añade Luengo.
Con esta opinión coincide ValentÃn Arroyo, Director de Inversión de Banco Urquijo, quien confÃa en que la solución al problema griego no pase por una reestructuración de la deuda del paÃs heleno. "Los riesgos de provocar un efecto contagio en el sector financiero y en las deudas de otros paÃses, fundamentalmente de los denominados periféricos europeos, es evidentemente mucho mayor si se opta por esta alternativa", indica. En este contexto de incertidumbre, "un inversor de renta fija debe diversificar su cartera en emisores de crédito privado, encontrando las mejores relaciones rentabilidad-riesgo en las compañÃas de calificaciones crediticias en torno a A y BBB, y en vencimientos entre 4 y 7 años donde, especialmente en España, se consiguen rentabilidades superiores al 4%", añade Arroyo.
Roberto Ruiz, director de estrategia de UBS considera más acertado centrarse en plazos todavÃa más cortos , de uno o dos años. Si hay que asumir riesgo de España, ve atractivos los bonos de las agencias públicas, como el Instituto de Crédito Oficial, las del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) y del Fondo de la deuda eléctrica (Fade). Dentro del sector financiero, apuesta por las emisiones avaladas y las cédulas hipotecarias a un plazo de hasta el año 2014, y, en el corporativo, "por las grandes multinacionales, como Telefónica o las eléctricas".
Pero tampoco se debe rechazar la deuda pública española. Según reconoce Virginia Romero, analista de estrategia de Ahorro Corporación, al final dependerá de si se invierte o no a vencimiento. "El inversor sabe a lo que se expone y la volatilidad va a continuar ahà durante un tiempo. Pero, si no mira mucho la cartera y es pera a que venzan los bonos, considero la deuda española una oportunidad de inversión, puesto que está ofreciendo rentabilidades atractivas respecto a otras alternativas de renta fija", añade.
En general, todos los expertos coinciden, por lo tanto, en mantener una postura conservadora en este nuevo entorno de incertidumbre, pese a que, muchos de ellos, como es el caso de Gregorio Oyaga, director de Renta Fija de Credit Suisse SGIIC, no contemplan llegar al extremo de una reestructuración de la deuda griega. Como estrategia defensiva, Ogaya defiende la opción de una cartera con bonos de sectores defensivos, farmacéuticas y petroleras. El experto reconoce que no dan rentabilidades muy elevadas, pero, al menos, "se consigue superar al euribor".
Postura conservadora
Y el equipo de BNP Paribas Wealth Management también aboga por la prudencia. "Recomendamos invertir con el objetivo de mantener a vencimiento. Pensamos que es aconsejable favorecer, principalmente, bonos corporativos de empresas de paÃses core (Alemania, Francia, etcétera), sólidas, con ratios de apalancamiento reducidos (bajo endeudamiento) y, en general, buenos fundamentales", apunta VÃctor Rueda, responsable de renta fija de la firma.
Y, dentro del sector financiero, "preferimos la inversión en cupones flotantes (tipo de interés variable) y, en concreto, en bonos senior (de alta calidad) de bancos con un negocio bien diversificado a nivel global", añade Rueda.
Fuente y autor: D. BadÃa/expansion




