Doce años de defaults: asà se reestructura una deuda insostenible

Una posible reestructuración de la deuda planea sobre Grecia desde el viernes pasado. Y aunque el Banco Central Europeo o la Comisión Europea rechazan de plano esta opción, algunos analistas la consideran inevitable. ¿En qué consiste realmente?
En primer lugar, hay que recordar que la reestructuración de la deuda, que tantas tensiones está generando actualmente, ha sido utilizada con cierta frecuencia en la última década. Concretamente, desde 1999 ha habido diez reestructuraciones. Ucrania, Rusia, Ecuador, Uruguay o Argentina han utilizado esta práctica. De hecho, estos dos últimos paÃses sirven como ejemplos para explicar los dos principales modelos de reestructuración de deuda.
Uruguay: ampliación del plazo de los vencimientos
En 2003, Uruguay acometió una reestructuración de su deuda de forma preventiva (antes de caer en 'default' formal) que consistió en alargar los plazos de vencimiento de sus bonos. En la práctica a los tenedores de bonos se les ofreció la oportunidad de elegir entre dos opciones.
Por un lado, los bonos se podÃan canjear por otros nuevos con un cupón similar y un vencimiento más largo que el original (en general, cinco años más). En algunos casos se mezclaba también con un bono a treinta años que podÃa capitalizar parte de los intereses devengados durante los primeros cuatro años.
Por otra parte, los inversores podÃan optar por una opción llamada "bono de referencia", que tenÃa un vencimiento todavÃa más largo que la primera opción, pero, a cambio, ofrecÃa más liquidez.
Argentina optó por la quita
Cuando en 2005 Argentina acometió la segunda reestructuración de su deuda en la última década (la primera fue en 2001) sus compromisos ya llevaban unos años en situación de impago.
Se lograron reestructurar 62.500 millones dólares de un total de deuda de 81.800 millones. Eso sÃ, se aplicó una quita de entre el 64% y el 82% dependiendo de las fórmulas utilizadas, por lo que esos 62.500 millones pasaron a tener un valor nominal de 35.300 millones de dólares.
Estos 35.300 millones se canjearon mediante tres emisiones diferentes: por un lado, 15.000 millones de dólares en tÃtulos par; 11.900 millones de dólares en tÃtulos de descuento y 24.300 millones de pesos argentinos (8.300 millones de dólares) en tÃtulos cuasi par.
La quita media fue de entre el 71-75%: aproximadamente el 71% para los bonos par, el 75% para el descuento, y 73% para el cuasi par.
Estos dos casos ejemplifican dos fórmulas diferentes para acometer una reestructuración de deuda. En las últimas semanas no ha faltado quien haya apostado por el modelo de Uruguay para solventar los problemas de Grecia. Sin embargo, no hay que olvidar una cuestión importante. Las previsiones apuntan a que la deuda del paÃs heleno puede alcanzar el 160% del PIB en 2012, casi el doble de la que tenÃa Uruguay cuando fue reestructurada (89%). En definitiva, la dimensión del problema griego es otro.
Además, como explica el banco de inversión JP Morgan en uno de sus últimos informes, aunque un aplazamiento de los vencimientos podrÃa dar aire a Grecia, la cuestión es cómo esto serÃa interpretado por los inversores. "Lo más probable es que muchos agentes del mercado se sumarÃan a la sensación de que una quita al estilo de Argentina es inevitable al final".
Es decir, que al final Grecia podrÃa tener que afrontar los dos tipos de impago: a la uruguaya primero (alargando los vencimientos) y a la argentina después (realizando una quita al principal).
Fuente y autor: B. Amigot/expansion




