El cambio

El actual alcalde asegura que La Coruña no necesita ningún cambio porque el cambio ya es él. Escuchar eso de quien lleva casi 30 años en el Gobierno local resulta chocante. Aún desde el respeto a la libertad de expresión, sus palabras parecen un insulto a la inteligencia, a la propia y, sobre todo, a la de los demás.
Es difÃcil de aceptar que haya un cambio real cuando las cuatro primeras personas de la candidatura socialista suman en conjunto más de 100 años cobrando sus nóminas del bolsillo de los coruñeses. Es aún menos creÃble que Losada se reivindique a sà mismo como el cambio, ya que claramente ha perdido una oportunidad de oro para demostrar, en estos cuatro años, que podÃa pasar de ser el eterno gregario del anterior alcalde a convertirse en el lÃder que encabezase un proyecto común para una ciudad pujante como la nuestra. Creo que se podrÃa afirmar que a los coruñeses nos han dado el "cambiazo" en estos cuatro años, ya que hemos pasado de tener un alcalde que, con sus virtudes y sus defectos, logró que nuestra ciudad fuese considera a nivel gallego y nacional, a otro alcalde, el actual, que con su demostrada incapacidad de gestión y con la pesada hipoteca de sus socios nacionalistas, casi logra borrar del mapa polÃtico a nuestra querida ciudad.
Afortunadamente cada vez hay más coruñeses que no quieren más de lo mismo, que reclaman nuevas ideas, nuevos proyectos y nuevas ilusiones. También son mayorÃa los que demandan nuevas caras y, fundamentalmente, nuevas formas de gestionar los recursos públicos.
El inmovilismo de los últimos cuatro años es, por definición, contrario al progreso de una sociedad y al bienestar de sus ciudadanos. Por eso resulta decepcionante que quien deberÃa esforzarse en mejorar la calidad de vida de sus vecinos, se preocupe sólo por mantener su statu quo. Su poltrona, a fin de cuentas.
Y es bien sabido que, en polÃtica, aferrarse al sillón es a menudo la forma más rápida de perderlo.
Fuente y autor: Carlos Negreira, Blog de Carlos Negreira




