#noseenteran. #nolesvotes
¿Qué más pueden ofrecer a su municipio y sus vecinos unas personas que han estado doce, dieciséis, veinte, treinta años en un mismo cargo? ¿Qué otras ideas pueden tener?
Resulta curioso el silencio de los señores/as Fernández Moreda y Mar Barcón, significados socialistas y miembros del consejo de NovaCaixaGalicia. Uno y otro competirán en las próximas elecciones municipales y han optado por la ortodoxia. No enfadar al patrón político y conservar la gratificación económica de la entidad a la que dicen servir. Fernández Moreda ha percibido de NCG 39.000,00 euros, según la CNMV, y dice que no cobra...
Moreda: Político profesional, Vicepresidente de NovaCaixaGalicia, presidente de la Diputación de A Coruña (1989-1995 y de nuevo desde 2003), Diputado en el Congreso de los Diputados (1979-1996), senador (1996-2000), concelleiro de A Coruña desde 1987, Miembro del Consejo de Administración y de la Comisión de Retribuciones de NovaCaixa Galicia y secretario general provincial del PSDG-PSOE en A Coruña, etc, etc., , otra vez más, candidato a concejal en A Coruña: INCREÍBLE PERO CIERTO.. y pretende continuar!!! La nómina es la nómina.
Mar Barcón, Política profesional, Consejera de NovaCaixaGalicia, Diputada en el Parlamento de Galicia (desde el 2005 hasta la actualidad) y ex-Portavoz de Ordenación Territorial, Urbanismo y Vivienda en el Parlamento (Grupo PSOE), Concejala del Concello de A Coruña -Servicios Sociales y URBANISMO (1999-2009)-, Secretaria de Organización del PSDG-PSOE (2008-2009) y Portavoz y Secretaria de Coordinación, Acción electoral y Política Municipal del PSDG-PSOE. Otra vez más, candidata a concejala en A Coruña: INCREÍBLE PERO CIERTO.. y pretende continuar!!! La nómina es la nómina.
O mucho me equivoco, y si me equivoco lo empezaré a comprobar este domingo por la noche, o lo de las #acampadas y #democraciareal no es comparable con las concentraciones del 13-M (como amenaza Intereconomía). Ni con las de Egipto (como dijo la BBC), aunque quizás algo con las de Islandia. Es decir, que no supondrá un revulsivo de movilización electoral, ni la sustitución de una tiranía consentida por lo que ya se verá qué sea. En todo caso, son un avance en la conciencia ciudadana de que ya está bien. Pero entre mi escepticismo privado y la ceguera que los grandes partidos (en su versión 2.0 y en Galicia) muestran hacia ese fenómeno hay tanta distancia como entre Cedeira y O Bolo.
Mientras la redes sociales hervían de controversias sobre la oportunidad de la protesta, de propuestas organizativas, de apoyos (@a_lo_gonzo: "Pres. de Círculo de Empresarios dice que sus objetivos son los de los manifestantes. Habrá querido decir que sus objetivos son los manifestantes") y de conspiranoias sobre su origen, la cibercampaña en Galicia era un plácido oasis de actos, convocatorias y autobombos. Todos, salvo los nacionalistas, que reiteraban consignas como "concentrarse es legal, en Tahrir y aquí". Incluso el candidato coruñés @xmcarril entró en el Facebook de #acampadacoruna para expresarles su apoyo y dejar en sus manos si presentarse por allí. "Mejor no, no es nada personal", le dijeron.
Entre los socialistas, @jlopezorozco reflexionaba: "Creo que es importante dar mi opinión sobre todo lo que está ocurriendo". En realidad, contestaba ("creo que efectivamente hay políticos que deben acercarse más a la gente y a sus problemas reales") a una seguidora suya de Facebook que le reprochó su silencio. Feijóo, por los medios de toda la vida, emitía una opinión no menos tradicional: por un lado "comprendía" a los indignados y por otro criticaba que la policía no desalojase las concentraciones.
Fuente y autor: XOSÉ MANUEL PEREIRO /elpais




