Las peticiones de ayudas del programa de emergencia social crecieron un 21% en 2010
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750 ciudadanos acudieron el año pasado al Ayuntamiento a solicitar ayudas puntuales para poder pagar alimentación, recibos o material escolar . Servicios Sociales concedió la subvención al 95% de los solicitantes.
Cada vez más familias coruñesas tienen que recurrir a la administración para poder cubrir sus necesidades básicas. El programa de emergencia social municipal tramitó un 21% más de ayudas el año pasado con respecto al anterior. Pago de recibos domésticos, pero cada vez más compras de alimentación, son el destino de las cantidades económicas que ofrece el Ayuntamiento a estos ciudadanos para que puedan subsistir. Pero la Administración local también atiende casos más dramáticos, los de mujeres víctimas de violencia de género o personas sin hogar que acuden al servicio de urgencias sociales. Más de un centenar en 2010
El número de personas con necesidades básicas no cubiertas por falta de ingresos aumenta cada año. Y así se plasma en la memoria de la Concejalía de Servicios Sociales, en la que se observa el incremento, en un 21%, de las peticiones de ayudas del programa de emergencia social, que financia situaciones puntuales como el pago de recibos o de material escolar. El año pasado fueron 750 coruñeses los que acudieron al Ayuntamiento para intentar solventar un problema de este tipo mientras que en 2009 habían sido 619. El departamento municipal concedió subvenciones al 95% de los solicitantes en ambos ejercicios y sólo a una treintena de personas se les denegó el auxilio.
La premisa básica para poder acceder a estas cantidades de dinero son no percibir más de mil euros en un sólo año y no recibir la ayuda tres meses seguidos. Es decir, se trata de ofrecer un apoyo puntual por parte de la administración local sin que se convierta en una situación estable y continuada. Fuentes de la concejalía aseguran que a lo largo del año pasado se observó la gravedad de las peticiones, con necesidades incluso de alimentación una vez pagada la vivienda y otros gastos.
Ante las consecuencias más duras de la crisis, el anterior Gobierno local incrementó el presupuesto ejecutado el año pasado con respecto a 2009, pasando de 188.141 euros a 233.166. Según la memoria de Servicios Sociales, la cantidad media que recibió cada beneficiario fue, hace dos años, de 388 euros y el año pasado varió dependiendo del concepto por el que se solicitara la ayuda. Un total de 479 usuarios pidieron el dinero para subsistencia y se les entregó una media de 240 euros. Otros 138 tuvieron que acudir al Ayuntamiento para poder pagar su vivienda habitual y percibieron 494 euros, mientras que 96 realizaron la solicitud para conceptos distintos de los anteriores y recibieron 520 euros.
El dato más esperanzador es el de usuarios que no se vieron obligados a requerir más de una vez la ayuda del programa de emergencia social. Fueron 485 los que sólo acudieron en una ocasión a los Servicios Sociales municipales -el 72% del total- en 2009 y el año pasado cayó la cifra hasta los 583 que pudieron subsistir sin tener que recurrir por segunda vez a esta ayuda puntual.
Otro de los programas de Servicios Sociales que indica la realidad social de la ciudad es el Servicio Municipal de Urgencias Sociales (Semus), que atiende las 24 horas del día emergencias no médicas de forma coordinada con Policía Local y con los servicios de acogida. Desde 2006 funciona esta iniciativa que trata de casos más graves que el programa de emergencia social. Personas sin hogar, ancianos que viven solos y en malas condiciones o desahuciados son algunos de los beneficiarios de este servicio, que financia el Ayuntamiento y gestiona la Cruz Roja.
En este caso, las personas atendidas fueron menos en 2010 que en el año anterior, al pasar de 209 a 116 beneficiarios, y también descendieron las intervenciones que tuvo que realizar el personal de esta prestación, que fueron 111 hace dos años y 96 el pasado. En 2010, además, 15 de los usuarios acudieron más de una vez a este servicio.
Desde la Concejalía de Servicios Sociales se plantean como objetivos para los próximos años mejorar ambos servicios. En los dos casos, además, el avance pasa por aumentar la rapidez con la que se responde a las necesidades de los usuarios. Acortar los tiempos de espera para recibir las ayudas es la prioridad del departamento y también guiar a los beneficiarios hacia otro tipo de subvenciones o programas que puedan evitar que se repita la petición de auxilio.
El número de rentas de integración social de Galicia (Risga) tramitadas en A Coruña mantiene su crecimiento en los últimos cuatro años. Si en 2007 se gestionaron 386, en 2010 llegaron a 579, lo que supone que las personas que requieren de estos ingresos periódicos que financia la Xunta son cada año más, además de observar que la crisis ha disparado las solicitudes. Entre 2007 y 2008 el aumento fue sólo de 12 peticiones, pero ya en 2009 se pasó de 398 a 528 tramitaciones.
La manera de conceder esta ayuda económica está descentralizado desde la Xunta hacia los Ayuntamientos, aunque justamente el año pasado, el de A Coruña mantuvo un enfrentamiento con el Gobierno gallego por los cambios en su gestión. Y es que tres personas evaluaban la situación del posible beneficiario y también intentaba guiarlo hacia la capacidad de subsistencia sin esta ayuda. Una orientadora de empleo, una educadora social y una psicóloga formaban el equipo cuyas nóminas costeaba la Xunta y que el año pasado dejó de abonar. El Gobierno local bipartito, con la por aquel entonces concejala de Servicios Sociales, Silvia Longueira, al frente, denunció que la concesión de la renta sin seguimiento y asesoramiento no daba buenos resultados por lo que mantuvo en la plantilla municipal a los trabajados. Queda por ver si el PP mantendrá esta decisión.
Fuente y autoro: A. FERNÁNDEZ/La opinion A Coruña




