Jean-Claude Duvalier debe ser enjuiciado
El lunes, 12 de septiembre, AmnistÃa Internacional instó las autoridades haitianas a enjuiciar al ex presidente Jean-Claude Duvalier, también conocido como "Baby Doc", por abusos contra los derechos humanos cometidos durante su régimen, de 1971 a 1986.
El llamamiento coincidió con la publicación de un nuevo informe de AmnistÃa Internacional con pruebas de detenciones arbitrarias, tortura, muertes bajo custodia, homicidios y desapariciones bajo el mandato de Jean-Claude Duvalier.
"Existen suficientes pruebas para procesar a Jean-Claude Duvalier por las detenciones arbitrarias, torturas, muertes bajo custodia, homicidios y desapariciones que tuvieron lugar, de forma generalizada, durante su gobierno, algunas de las cuales constituyen crÃmenes contra la humanidad", afirmó Javier Zúñiga, asesor especial de AmnistÃa Internacional.
"Lo que se necesita es voluntad polÃtica por parte del nuevo gobierno de Haità para cumplir con sus obligaciones internacional y con su deber ante los supervivientes y las vÃctimas d los abusos".
Duvalier volvió a Haità en enero de 2011, tras haber pasado 25 años exiliado en Francia.
Posteriormente, las autoridades haitianas dictaron cargos en su contra por malversación, sustracción de fondos públicos y crÃmenes contra la humanidad cometidos durante su presidencia.
Para ayudar a instruir la investigación, AmnistÃa Internacional facilitó entonces a la fiscalÃa de Puerto PrÃncipe pruebas documentadas de abusos contra los derechos humanos cometidos durante su gobierno.
Entre 1971 y 1986, se cometieron detenciones arbitrarias, actos de tortura, homicidios polÃticos y desapariciones, cuyas principales vÃctimas fueron lÃderes polÃticos, periodistas, sindicalistas y presuntos opositores al régimen. Asimismo, fueron frecuentes las muertes bajo custodia de lÃderes polÃticos, que soportaron habitualmente tortura y enfermedades, y a quienes se privó de alimentación y servicios de saneamiento.
El poder judicial intervino en muy contados casos que adquirieron resonancia internacional, pero el gobierno de Duvalier nunca reconoció la existencia de presos polÃticos.
Según informes, Augustin Auguste, miembro de un partido de la oposición, fue detenido el 28 de enero de 1986 en Puerto PrÃncipe por miembros de la milicia armada conocida como "tonton macoute". Lo vieron en el hospital Militar y, posteriormente, fue trasladado a la prisión de Fort Dimanche, donde se cree que murió por disparos el 3 de febrero.
Nunca se lo volvió a ver, y su familia nunca ha recibido una explicación oficial sobre lo sucedido. Previamente, Auguste habÃa sido detenido varias veces debido a su pertenencia al Partido Demócrata Cristiano de HaitÃ. Fue una de las miles de vÃctimas del gobierno de Duvalier.
En enero de 1973, un ex preso polÃtico describió de la siguiente forma las condiciones penitenciarias: "Normalmente, las celdas individuales medÃan poco más de dos metros de longitud por dos de alto y uno de ancho. Algunas de ellas no eran más que 'cuchitriles', donde los presos podÃan estirarse o acurrucarse, pero no ponerse de pie. Las celdas comunes eran de tres por tres metros, y a veces en ellas habÃa hasta 15 presos, que tenÃan que dormir por turnos, agachados o de pie. No habÃa ventilación y no entraba la luz del sol. Una fuerte luz eléctrica permanece encendida dÃa y noche, por lo que muchos presos tienen problemas de visión".
"Probablemente, los casos de abusos contra los derechos humanos que documentamos en Haità no representen más que una pequeña parte de lo que ocurrió durante el gobierno de Duvalier. Es difÃcil que conozcamos algún dÃa el verdadero alcance del horror, pero si se llevan a cabo investigaciones efectivas, se avanzará un largo trecho en el camino hacia la justicia", declaró Javier Zúñiga.
"De conformidad con el derecho internacional, el actual gobierno de HaitÃ, presidido por Michel Martelly, tiene la obligación enjuiciar a los responsables de los crÃmenes contra la humanidad cometidos durante los años de Duvalier".
"Tras el regreso de Duvalier, la investigación de crÃmenes contra la humanidad no sólo es el primer paso para impartir justicia y reparación a las vÃctimas de violaciones de derechos humanos, sino también una oportunidad histórica de empezar a construir un Estado haitiano que, de una vez por todas, proteja y defienda los derechos humanos en HaitÃ", manifestó Javier Zúñiga.




